Los motores rugían con una violencia ensordecedora, los neumáticos mordían el asfalto húmedo de Interlagos y, bajo una lluvia que caía sin tregua, el caos se desataba curva tras curva. Trompos, choques, banderas amarillas… La Fórmula 1 vivía aquel noviembre de 2012 uno de los grandes premios más intensos de su historia. Fernando Alonso y Sebastian Vettel se disputaban un título mundial que parecía escaparse en cada giro. Era velocidad, incertidumbre y emoción contenida. Un espectáculo imprevisible que convirtió el circuito brasileño en uno de los más recordados del siglo.
A kilómetros de allí, en Beriáin, una adolescente de quince años observaba atónita la carrera en una televisión en la nave de camiones de su padre, dedicada al transporte terrestre de mercancías. Edurne Goikoetxea creció entre ruedas, grasa, engranajes y, quizá sin saberlo entonces, ese universo mecánico de precisión y piezas encajadas iba a marcar para siempre su manera de entender la moda.
Hoy, a sus 28 años, Edurne es la fundadora de Azero Industries, una marca que ha hecho de la sostenibilidad, la tecnología y la creatividad sus señas de identidad. «Empecé mis estudios de moda en Creanavarra, pero anhelaba un punto de vista diferente, aprender de culturas y estilos distintos», recuerda. Esa inquietud la llevó a Ámsterdam, donde completó su formación, y después a Florencia, con un máster que la sumergió en la capital mundial de la moda: «Al terminar trabajé con un profesor, hice proyectos con él, y fue entonces cuando comencé a desarrollar la idea creativa de mi marca».
En 2023 regresó a Pamplona para aterrizar aquella visión. Se apuntó al programa Ruta 31 de CEIN, quedó finalista y obtuvo un premio que le permitió dar sus primeros pasos. Después llegaron más propuestas como el programa Acelera Startups de Cámara Navarra, o Impulso Emprendedor de la primera entidad. «Estos primeros cimientos me sirvieron para empezar a plasmar mi idea con un poco más de fuerza», explica a Navarra Capital.

Alejandro Fernández y Edurne Goikoetxea colaboran para la creación de las colecciones de Azero Industries.
En ese camino apareció Alejandro Fernández, ingeniero industrial pamplonés de 28 años, pareja y compañero de proyecto de Edurne. «Yo soy más precisa y artística; él, más recto, más tecnológico. Lo interesante de Azero es esa mezcla, piezas que nacen del 3D, del cálculo, de la optimización, pero con una estética arriesgada y contemporánea», cuenta ella. Alejandro, por su parte, lo resume así: «Yo diseño las piezas y patrones en el ordenador. Lo que buscamos es que todo sea más sencillo de coser y más sostenible».
@valores_top 🧵 Esta marca de moda navarra que usa patrones inteligentes para aprovechar el 100 % de la tela se inspira en el mundo del motor. Desde su taller en #Beriáin, #EdurneGoikoetxea y #AlejandroFernández están revolucionando la moda con Azero Industries, una firma que agrupa todas las partes de una prenda en un único patrón optimizado, reduciendo el desperdicio textil a cero. 🏎️ Su primera colección, inspirada en la Fórmula 1 y realizada íntegramente en Navarra, ya ha cosechado varios reconocimientos. 📈 Ahora, sus fundadores aspiran a convertirse en asesores textiles para empresas que quieran aplicar esta técnica y preparan su expansión nacional e internacional, con el objetivo de llegar a Italia el próximo año. #NavCapital – #ZeroWaste 👉 Descubre la historia completa, link en la BIO.
UN NUEVO MODELO
De esa unión nació Azero Industries, una marca que, más que una firma de moda, es casi una plataforma de innovación textil. «Nuestro núcleo son los patrones. Son como un rompecabezas optimizado: líneas rectas que facilitan la confección, piquetes y marcas impresas directamente en el tejido, etiquetas integradas en la propia prenda. No necesitamos proveedores externos de forros o etiquetas. Todo se resuelve desde el patrón», explica la navarra, que prevé patentar esta técnica próximamente.
La sostenibilidad es otra de sus claves. Todo proviene de España y apuestan por algodones 100 % orgánicos, poliéster reciclado y la máxima de evitar mezclas imposibles de separar: «Una tela no puede tener dos tejidos distintos si quieres reciclarla. En Prato (Italia) vimos cómo todavía lo hacen todo a mano, quemando fibras con un mechero para distinguirlas. Está todo muy atrasado. Nosotros queremos optimizar ese sistema». Incluso los botones y tiradores de cremalleras de su primera colección se han producido con plásticos reciclados y tecnología 3D.
UNA COLECCIÓN INSPIRADA EN LA F1
Su primera colección se llama Zteel (en referencia al acero). Ocho piezas unisex (cinco de arriba, tres de abajo) que funcionan como carta de presentación y como manifiesto. «Nos inspiramos directamente en la Fórmula 1, en aquel Gran Premio de Brasil de 2012. Esa carrera tan variable, tan caótica, la hemos trasladado a la ropa. Cada prenda lleva el nombre de un circuito: Interlagos, Mónaco, Zandvoort, Silverstone…», detalla Edurne. Incluso hay un pantalón conceptual de velcro, bautizado como Baku, en el que bolsillos y piezas se pueden quitar y poner a gusto del usuario.

El equipo de la marca de moda prevé patentar su innovadora técnica de patronaje próximamente.
«Yo siempre me he criado entre motores», reflexiona. «Y veo nuestros patrones como un coche de Fórmula 1, un engranaje perfecto en el que cada mínimo detalle cambia el resultado. Queremos que la moda sea así: inteligente, precisa, sostenible. Además, el paso por Italia nos ha marcado, ver a mujeres cosiendo de forma rudimentaria en talleres prendas tan atrevidas es un choque que inspira», de hecho, ellos dos son los encargados de coser todas las prendas a mano en su taller, con ayuda de una colaboradora externa.
ASESORÍA TEXTIL
Pero Azero no quiere quedarse solo en la moda. «Nuestra ropa es una demostración de que nuestros patrones funcionan, de que se puede hacer moda sostenible con una estética moderna y diferente», asegura Fernández. Su objetivo final es convertirse en una asesoría de sostenibilidad para marcas textiles, ayudarles a optimizar procesos, adaptarse a las nuevas normativas europeas y dar ejemplo de que otra forma de producir es posible. «Se calcula que el 15 % de la tela de cada prenda se desecha, nosotros utilizamos el 100 %. No queremos guardarnos la técnica para nosotros. Queremos compartirla», subraya Edurne.
La idea de Azero nació en Pamplona, pero pronto encontró resonancia internacional. Este verano, la marca fue finalista en el Circular Design Challenge de Milán, uno de los escaparates más reconocidos en innovación textil: «Todavía casi no habíamos lanzado ningún producto, pero nuestra técnica gustó mucho. Nos dimos cuenta de que había interés real por lo que estábamos proponiendo».
Precisamente, ampliar mercados es otro de los ejes principales de su estrategia. Por ello, ahora mismo están ideando una segunda colección para poder «tocar la puerta de otras empresas y mostrar la eficacia de sus patrones inteligentes». Así, su plan pasa por abrir camino en España con colaboraciones puntuales en tiendas multimarca de Barcelona o Madrid y, de cara a un año, dar el salto a Italia, un país que ya conocen bien y donde «la gente invierte más en ropa y las fábricas apuestan de verdad por la moda».













