Más allá de las cifras, la agencia de valores navarra PlusValue vive un momento de orgullo por el trayecto recorrido y de gran ilusión ante su futuro más próximo. «Han sido muchos años de trabajo y cuando ves que las cosas salen, que el cliente está contento y que el patrimonio sigue creciendo, la sensación es de mucha satisfacción». Así lo destaca su consejera delegada, Marta Ruiz, quien hace hincapié en que la misión de la firma es «seguir llegando a inversores navarros y ayudarles a hacer crecer sus ahorros».
La compañía, ubicada en el Edificio La Estrella de Tajonar, ha multiplicado por tres tanto su base de clientes como el patrimonio que administra desde su fundación en 2017. «En apenas ocho años, hemos pasado de gestionar 50 millones de euros a 150, al tiempo que nuestros partícipes han crecido del medio millar inicial a los 1.500 actuales», detalla Ruiz. Hoy, el perfil de ese inversor corresponde con un ahorrador minorista, navarro (un 75 % vive en la Comunidad foral), empleado por cuenta ajena (en la mitad de los casos) y que realiza aportaciones de forma recurrente: «Así lo hacen casi cuatro de cada diez, lo que nos reporta unas entradas netas mensuales de unos 170.000 euros», calcula su consejera delegada.
En el caso de PlusValue, además, tan importantes son los aspectos cuantitativos como cualitativos. La captación, por ejemplo, se apoya sobre todo en el boca a boca: un 75 % de las altas procede de recomendaciones directas. «Ese es nuestro mejor indicador», incide Ruiz, quien también valora otros aspectos como la estabilidad del cliente o su nivel de formación. Incluso en abril, coincidiendo con el episodio de incertidumbre en los mercados provocado por la nueva política de aranceles de los Estados Unidos, registraron 900 suscripciones, «mientras que la media habitual es de 700», y apenas hubo treinta reembolsos. Unos números que también achaca al progresivo rejuvenecimiento de su clientela: «Si en 2017 la media de edad era de 50 años, ahora es de 44».
INVERTIR CON SENTIDO EMPRESARIAL
Por otro lado, llegar a los 150 millones de patrimonio gestionado es un hito muy importante para la firma. Gran parte de ese crecimiento procede de la rentabilidad de los fondos en los que han invertido los clientes, «pero también hay una gran labor de captación y crecimiento interno por parte de PlusValue». «Aquí queremos destacar las entradas netas de 7,5 millones de euros en este último año que, si contamos los dos últimos ejercicios, alcanzan los 17 millones en total», subraya Ruiz.
En ese contexto, alcanzar una cifra «tan redonda» demuestra que su manera de entender la inversión está calando. Dicho sistema está basado en el value investing, una filosofía de inversión diferenciada que parte de un análisis fundamental y exhaustivo de empresas (oportunidades de inversión), que mira más allá de las fluctuaciones y el corto plazo para «elevarse» y detectar firmas que el mercado ofrece a precios por debajo de su valor intrínseco y, por tanto, tienen «un alto margen de rentabilidad a largo plazo». De esta manera, se analizan en detalle factores como la propiedad, el posicionamiento, la trayectoria, el liderazgo, la liquidez, el sector en el que desarrolla su actividad, el endeudamiento o la capacidad de generar ingresos, entre otros.

Al equipo de PlusValue, cuya sede se encuentra en el Edificio La Estrella de Tajonar, se sumarán tres personas más en breve.
Esta agencia de valores trabaja solo con gestores independientes que son los propietarios de sus vehículos de inversión en los que, además, participan como inversores. «Para nosotros, es crucial que quienes toman las decisiones de inversión inviertan su propio dinero en sus fondos. Es la mejor garantía de alineación de intereses, prudencia y rigor», indica Ruiz.
De esta forma, PlusValue ofrece un portfolio formado por «gestores de amplia y probada trayectoria» que se encuentran en Cobas Asset Management, Azvalor Asset Management y Magallanes Value Investors en renta variable, y Cartesio Inversiones y Ábaco Capital Asset Management en productos mixtos y de menor volatilidad. «En total, un 90 % del patrimonio de los clientes está invertido en la primera categoría y el 10 % restante en carteras mixtas», aclara la consejera delegada. Bajo esta fórmula, sus clientes obtienen «una rentabilidad media anualizada de un 10 %». Ahora bien, ese rendimiento está condicionado «al momento en el que se inició la inversión» y siempre teniendo en cuenta que, como recuerdan desde la firma recurriendo al conocido adagio económico-financiero, «rentabilidades pasadas no aseguran rentabilidades futuras, pero sí dan mayor probabilidad de éxito».
La filosofía value investing conecta, igualmente, con un objetivo que PlusValue considera central: fomentar la independencia financiera. Tanto Ruiz como su madre, Nuria Iturriagagoitia, defienden esta idea como una herramienta vital que trasciende la habitual planificación a la hora de calcular la jubilación. «No podemos fiar nuestro futuro solo a las pensiones. La independencia financiera te permite tomar mejores decisiones en muchos momentos de tu vida: cambiar de empleo, afrontar gastos inesperados, evitar situaciones de estrés…», desgrana Iturriagagoitia. Por ello, «hay que ahorrar siempre, aunque sea un pequeño porcentaje de lo que ganamos».
Ruiz completa esta reflexión con una perspectiva más pedagógica: «Invertir no es cosa de élites. En nuestra firma puede empezar cualquiera desde 100 euros. El interés compuesto es un aliado para todo el mundo si se empieza pronto”. Precisamente, dicha vocación educativa explica por qué su base de clientes es tan transversal. «Tenemos hasta 175 cuentas cuyos titulares son menores de edad, a los que padres y abuelos destinan aportaciones periódicas y a los que, a través de ese simple gesto, se les está inculcando una disciplina y una visión de la vida mucho más valiosa e importante que la de adquirir el hábito del ahorro», apostilla.
MADRE E HIJA: VISIONES COMPENETRADAS
PlusValue se constituyó formalmente en enero de 2017. Sin embargo, su historia arranca de mucho más atrás, en 2004. Tras su salida del Gobierno de Navarra, Nuria Iturriagagoitia y su marido, Juan Ruiz Taberna, empezaron a trabajar como agentes de Bestinver, una de las gestoras que popularizó el value investing en España. Su proyecto tomó un giro decisivo en 2014, cuando los principales gestores de la matriz, encabezados por Francisco García Paramés (al que dentro del sector inversor lo han equiparado con el «Warren Buffet español»), la dejaron y crearon sus propias gestoras independientes: Cobas y Azvalor.
La familia Ruiz-Iturriagagoitia se encontró entonces con un dilema ético y operativo. Ellos querían seguir invirtiendo con los gestores que habían salido de Bestinver, pero no podían comercializar sus nuevos fondos siendo agentes como hasta entonces. La única manera de seguir vinculados profesionalmente con ellos fue creando una agencia de valores independiente. «No concebíamos tener nuestro dinero personal en Cobas y Azvalor y, al mismo tiempo, seguir comercializando productos de Bestinver para nuestros clientes. No nos parecía ético», rememora Iturriagagoitia.
Pero poner en marcha el nuevo proyecto exigía muchísima gestión burocrática y papeleo ante organismos como la CNMV, «algo que ha ido cada vez a más y parece que no va a revertir», constata la fundadora de PlusValue. En aquel momento (año 2016), su hija, Marta Ruiz, trabajaba en Londres. Y fue entonces cuando le plantearon la posibilidad de aceptar el reto y constituir la agencia de valores entre los tres. Ahora, echando la mirada atrás, la consejera delegada remarca que una de las claves de que todo haya salido bien ha sido la compenetración con su progenitora. «Pensamos parecido y trabajamos igual de meticulosas», sostiene. «He tenido la suerte de que mi hija sea mejor que yo. De hecho, es de las pocas personas que conozco en Navarra que cuenta con un CFA», responde su madre entre risas y claros signos de complicidad entre ambas.
CRECIMIENTO DEL EQUIPO Y RELEVO EN LA DIRECCIÓN
Desde entonces, la estructura interna de la agencia también ha evolucionado notablemente. De las cinco personas con las que inició su andadura ha pasado a las siete actuales. Y a estas se sumarán tres más. «Llegarán en los primeros días de diciembre, antes de que termine el año y durante el primer semestre de 2026 respectivamente», avanza su consejera delegada.

Marta Ruiz, consejera delegada de PlusValue, concentrará la parte mayoritaria de la agencia de valores con un 44 %.
Al mismo tiempo, el proyecto vive un «cambio planificado en la dirección», puesto que Nuria Iturriagagoitia ha tomado la decisión de jubilarse. En realidad, la transición se ha articulado con tiempo, ya que la fundadora lleva dos años pasando poco a poco el testigo de la atención al cliente para centrarse más en cuestiones regulatorias y de gobierno cooperativo. Un proceso que culminará en 2027. «La transición está siendo un proceso lógico y muy natural con la idea de consolidar una empresa que consideramos 100 % familiar», agrega.
Con todos estos movimientos, el objetivo es mantener la esencia y la cultura de servicio con la que se identifica en el mercado a PlusValue. «No queremos crecer a lo bestia ni competir por cifras. Simplemente, buscamos seguir haciendo las cosas bien y a nuestro ritmo», concluyen madre e hija.













