Hasta la Gran Manzana se apagó en marzo de 2020. "Llegué a caminar sola por la Quinta Avenida. Aquello parecía una escena de la película 'Soy Leyenda', de Will Smith", recuerda Alejandra Martínez, una pamplonesa de 31 años que vivió la pandemia del Covid-19 en Nueva York. Esta joven emprendedora tuvo mucho tiempo para pensar durante aquellos paseos por las interminables calles de Manhattan y por los parques cercanos a su casa, ubicada en Queens. "¿Qué puedo ofrecer a los estadounidenses que me vaya a aportar ingresos y que me haga destacar?". Con esa pregunta nació Alevia, la agencia de viajes a través de la cual cincuenta americanos disfrutaron de San Fermín en 2023, aunque también ofrece viajes por el resto de la Comunidad foral, La Rioja y Aragón.

Visto el éxito logrado, Alejandra ha creado Extraordinary Balconies, una segunda agencia especializada en proporcionar balcones a los turistas americanos para ver el recorrido de los astados desde los corrales de Santo Domingo hasta la Plaza de Toros. En la actualidad, esta joven de la Txantrea tiene contacto directo con cuatro viviendas en la calle Estafeta, tres en la cuesta de Santo Domingo y una en Mercaderes. Además, la página web incluye fotos desde los balcones y del resto de los domicilios.

"Me gusta que el propietario esté presente para explicar cómo es vivir en un lugar tan icónico y qué experiencias ha tenido", detalla Alejandra a ValoresTop. "Incluso servimos un desayuno completo, desde el más europeo con café, zumo y tostadas hasta el americano con beicon, salchichas, fiambre y huevos", apostilla.

HUIR DE LOS TÓPICOS

En paralelo, remarca la necesidad de cambiar la imagen que muchos tienen de San Fermín fuera de la Comunidad foral. "Hay quienes creen que se convierte en una ciudad sin ley y que los toros son lo único que la hace especial", lamenta para agregar acto seguido que sus clientes se sorprenden gratamente con la procesión del 7 de julio, la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, el baile de la alpargata o los fuegos artificiales. "Y eso que allí celebran la fiesta del 4 de julio por la independencia, pero los nuestros son más emocionantes", comenta entre risas.

Me gusta enseñar nuestra cultura y tradiciones en las fiestas para que regresen a EEUU con una imagen distinta de los Sanfermines

Pero en Navarra, según Alejandra, la imagen que tenemos del turista estadounidense tampoco se corresponde con la realidad en muchos casos. Sus clientes son, en su mayoría, parejas con hijos y matrimonios de mayor edad. "Están dispuestos a madrugar, a gastarse más dinero en buenos restaurantes, a comprender nuestras tradiciones y a ir de blanco y rojo como todos los demás", incide. De hecho, otro de los aspectos que más les llama la atención es cómo Pamplona se convierte en una marea de buen ambiente, con largas mesas para comer en la calle y música en cada esquina. 

Gracias a ella, han visitado Navarra turistas de Nueva York, Florida, Nueva Jersey, Texas, Alabama e Illinois. Y como pamplonesa en ultramar, sabe que es importante sentirse acogida en el extranjero. "Me gusta enseñar nuestra cultura y tradiciones en las fiestas para que regresen a EEUU con una imagen distinta de los Sanfermines", destaca con decisión. A pesar de que Extraordinary Balconies lleva poco tiempo en marcha, Alejandra ya planea ampliar el negocio hacia el océano Pacífico. "A San Fermín viene mucha gente de Japón", apunta ambiciosa.

DE PELÍCULA

Alejandra es graduada en Economía por la Universidad Pública de Navarra (UPNA). Llegó a Estados Unidos en 2018 gracias a una beca y empezó a trabajar en la sede de la Cámara de Comercio de España en el país norteamericano, muy cerca de Wall Street: "Todos los días eran una película para mí". Allí, además, conoció a su marido, Dylan. "Fue amor a primera vista, aunque al principio apenas entendíamos qué decía el otro", bromea.

Vivieron juntos tres años en Nueva York y ahora residen cerca de la familia de Dylan en Panama City, al norte de Florida. Allí, lejos del frío de la Gran Manzana, aún añora no obstante su querido barrio de la Txantrea: "Lo que más echo de menos es poder ir andando a cualquier lado".