La Tómbola de Cáritas cerró su 81ª edición con 2.167.000 boletos vendidos, frente a los 2.420.000 de los Sanfermines 2025, lo que supone un descenso del 10 %. Además, este año se han quedado sin abrir 633.000 papeletas, el 23 % de las 2.800.000 que estuvieron a disposición del público desde el pasado 30 de mayo.
Desde Cáritas Diocesana de Pamplona-Tudela señalaron este miércoles que los resultados de esta última edición han estado condicionados por dos factores: el cambio de ubicación a la plaza de la Constitución, junto al Baluarte, y la histórica ola de calor. «Ambos han puesto a prueba a los cientos de miles de personas que han pasado por sus mostradores. Y, sobre todo, a los más de 150 voluntarios y voluntarias que la han sostenido turno tras turno», agradeció la entidad.
Cáritas Diocesana de Pamplona-Tudela afirmó que la plaza de la Constitución, a la que la Tómbola tuvo que trasladarse por las obras de reurbanización del paseo de Sarasate, «es un espacio adoquinado, sin sombra ni fuentes de agua propias, muy alejado del entorno arbolado que ha acogido la tómbola durante sus 80 ediciones anteriores». A su vez, desde la entidad aseguraron en que «Pamplona ha convivido con olas de calor en veranos pasados, pero este año ha resultado mucho más difícil de sobrellevarlo en un espacio que no estaba preparado para acogerlo».
«Adaptarse a este nuevo entorno ha supuesto, además, un esfuerzo añadido de inversión y organización para Cáritas», subrayó. De hecho, desde la entidad se tomaron todas las medidas a su alcance para paliar estos efectos: se adaptaron los horarios de tarde para evitar las horas de mayor riesgo; se solicitó a la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona la instalación de la ‘Taberna del Agua’; y se reforzó la atención a voluntariado, personal contratado y público durante los días de mayor calor.
El domingo 12 de julio fue el día de mayor venta de esta edición: 102.000 boletos en una sola jornada, un dato que confirma que San Fermín «sigue siendo la fecha clave de esta tradición solidaria». En el extremo opuesto se sitúa el 22 de junio, con apenas 13.000, «la venta más baja de toda la edición». Esa fecha coincidió con el arranque de la primera ola de calor del verano en Navarra.
EL COMPROMISO
Por otro lado, Cáritas Diocesana de Pamplona-Tudela agradeció el «compromiso del voluntariado que sostiene» la Tómbola. «Si hay algo que define esta edición, es la entrega. Y tiene nombre propio: el de las más de 150 personas voluntarias que, turno tras turno, día tras día, han estado al pie del cañón, muchas veces bajo un sol de justicia y sin apenas sombra que las resguardara. Nada les ha hecho flaquear. Han acudido incondicionalmente a su cita porque saben, mejor que nadie, lo que hay detrás de cada boleto: la posibilidad de que una familia coma, de que alguien tenga un techo, de que la vida de una persona cambie», halagó.
Por eso, Cáritas quiso dedicarles «un agradecimiento especial, cargado de admiración y de cariño»: «Sin su compromiso silencioso, sin esa entrega que no entiende de termómetros ni de comodidades, la Tómbola simplemente no habría sido posible esta edición. Han sido, una vez más, el verdadero motor de esta tradición solidaria».
BOLETOS SOLIDARIOS
Todo lo recaudado en esta edición se destinará a cubrir necesidades básicas de alimentación y vivienda, las dos partidas de ayuda directa que más ha incrementado Cáritas en los últimos dos años: un 87 % entre 2023 y 2025. Un dato que refleja, según la organización, una situación de emergencia social creciente en Navarra. «Cada boleto vendido en la Tómbola 2026, por tanto, no es solo la ilusión de un premio: es una aportación directa a que miles de personas puedan comer y tener un techo bajo el que vivir», destacaron.













