Es uno de los planes más esperados del invierno. Cuando una copiosa nevada cubre las montañas con su manto blanco, las familias desempolvan los trineos del trastero y, junto con sus hijos, ponen rumbo a la aventura. Las laderas se convierten en escenarios de juego donde los más pequeños, sin rastro de miedo, se lanzan colina abajo como si pilotaran auténticas naves nodrizas. A continuación, recopilamos las mejores laderas de Navarra para deslizarse en trineo este invierno:
RONCESVALLES
Los patios de la Real Colegiata de Santa María, en Roncesvalles, repletos de nieve, es una de las estampas invernales más características. Tras un temporal de nieve, la puerta de entrada del Camino de Santiago francés se llena de familias que descienden en trineo las campas ubicadas en los alrededores de la colegiata. En el alto del puerto de Ibañeta también existen amplias explanadas por las que deslizarse y disfrutar de la nieve. Esta opción está a una hora en coche de Pamplona y se accede por la NA-135.
ESPINAL
Antes de llegar a Roncesvalles, una buena posibilidad es parar en Espinal. Esta localidad pirenaica, situada a casi 900 metros de altitud, también cuenta con tendidas praderas, donde en verano pastan las ovejas, y que en invierno se convierten en verdaderas pistas de trineos. Nada más entrar al pueblo ya se pueden disfrutar de buenas bajadas. En caso de que la nieve se encuentre en cotas más elevadas, se puede ascender al puerto de Mezkiritz.
ARALAR
Aralar es un paraje idílico para disfrutar de una jornada de trineos con los más pequeños de la familia. La sierra ofrece distintas opciones y el Santuario de San Miguel de Aralar es donde más centímetros de nieve se suelen acumular tradicionalmente. Este lugar, con vistas espectaculares a los pueblos de Sakana y la sierra de Urbasa en días despejados, cuenta con lomas tendidas ideales para deslizarse por trineo. Si la nevada es más copiosa, también se pueden realizar entretenidas bajadas en los alrededores del aparcamiento de la Casa Forestal, en las inmediaciones del parking del Albi e incluso en las praderas de Baraibar, cerca de la Casa El Guarda. A todas estas opciones se accede desde Lekunberri y se debe tomar la carretera NA-7510.
MUSKITZ
Si no se quiere conducir hasta Lekunberri, en caso de que haya nieve en cotas relativamente bajas, se puede parar en Muskitz. Este concejo, que forma parte del municipio de Imotz, comarca de Ultzamaldea, se encuentra a 600 metros de altitud y las suaves colinas predominan el paisaje. Las mejores bajadas se realizan en las laderas orientadas al norte, donde más aguanta la nieve. Muskitz se encuentra a 30 minutos en coche de la capital Navarra. Antes de llegar a Irurtzun, se debe salir de la AP-15 y tomar la carretera NA -4120.
BELATE
Belate, el puerto de montaña que separa los valles de Baztán y Ultzama, se sitúa en las estribaciones de los Pirineos. En invierno, sus principales cimas (Saioa, Okolin y Azkenatz) lucen blancas e invitan a los montañeros a ascenderlas con raquetas de nieve e incluso a descenderlas con esquís de travesía. Este paraje natural también ofrece posibilidades para los más pequeños. En concreto, se puede aparcar en Venta Quemada, un kilómetro antes de llegar a lo alto del puerto, y elegir una de las múltiples laderas presentes en la zona. A este lugar se accede por la carretera NA-1210.

Una madre y su hijo descienden en trineo por una ladera nevada. (Foto: cedida)
ABODI
El Centro de Montaña Irati-Abodi, ubicado a 1.300 metros de altitud en la antigua aduana de Pikatua, es uno de los lugares preferidos por los navarros para disfrutar de la práctica de deportes de invierno: esquí de fondo, raquetas y trekking. En este rincón del Valle de Salazar, con espectaculares vistas a las imponentes cimas pirenaicas, los pequeños pueden disfrutar de estupendas bajadas en los alrededores del centro de montaña, al que se accede a través de la carretera NA-2011 que conecta Ochagavía y Larrau.
BELAGUA
Si no hay nieve en altitudes bajas, siempre queda el recurso de Belagua. Los alrededores del Refugio de Belagua, con un amplio parking en el que poder aparcar, es una opción idónea ya que los alrededores cuenta con extensas laderas por las que tirarse en trineo. Además, se puede comer en el refugio, situado a 1.428 metros de altitud. De no haber nieve, se puede seguir ascendiendo el puerto (carretera NA-137) y aparcar en los parkings de El Ferial o La Contienda.
AZANZA
Azanza, municipio del valle de Goñi situado a 835 metros de altitud, se encuentra anclado en las faldas del Mortxe. Este monte, que supera los 1.100 metros, cuenta con laderas perfectas para deslizarse en trineo.
VENTA DE LIZARRAGA
La Venta Lizarraga se encuentra en lo alto del Puerto de Lizarraga, pleno parque de Urbasa y Andía, uno de los parajes más bellos de Navarra repleto de excursiones senderismo y rutas para bicicletas de BTT. En invierno, sus suaves lomas, se llenan de familias que se lo pasan en grande en la nieve. Además, el establecimiento cuenta con un comedor con fogón tradicional de leña en el que se pueden disfrutar de almuerzos, comidas y asados, previo encargo.













