Después de casi cuatro décadas tras la barra, Miguel Rodríguez mantiene su apuesta por la hostelería de barrio. El pamplonés, gerente de la cervecería Denver junto a su mujer, Carmen Cortés, acaba de abrir el bar Alpargata en la Rochapea. Se trata de un nuevo establecimiento con el que amplía su proyecto empresarial para atender a los vecinos del barrio que le ha visto crecer.
El nuevo bar ocupa el local donde hasta el pasado mes de marzo funcionaba el gastrobar Txion, conocido por su amplia oferta de tortillas. Apenas 300 metros separan ambos establecimientos, aunque cada uno tiene una personalidad propia. «La cervecería Denver abrirá solo por las mañanas. Nos llevamos toda la carta de bocadillos y hamburguesas al bar Alpargata porque es más grande, tiene terraza y abrirá durante todo el día», explica Rodríguez a Navarra Capital. Mientras que la cervecería Denver cuenta con una superficie de 35 metros cuadrados, el nuevo bar dispone de 130. Además, entre ambos negocios suman una plantilla de seis personas, entre cocina y sala.
Rodríguez ya estuvo al frente de la cervecería Denver en una primera etapa, entre 2002 y 2004. Después emprendió una nueva aventura en el bar La Radio, situado en el paseo Anelier, del que se despidió el pasado febrero para embarcarse en este nuevo proyecto. «Ha sido un reto brutal porque las obras se retrasaron, pero había que abrir en San Fermín sí o sí», recuerda sobre unos trabajos que concluyeron apenas unos días antes del inicio de las fiestas.
HOSTELERÍA TRADICIONAL
El hostelero tiene claro que su apuesta pasa por crecer en el barrio donde ha desarrollado buena parte de su vida. «Esto es la Rochapea. Vivo aquí desde hace veintitrés años y sé qué tipo de bar quieren los vecinos. Mi sitio está aquí, con los clientes, algunos de los cuales ya tienen más de noventa años», afirma.
Su trayectoria en el sector de la hostelería comenzó mucho antes, cuando apenas tenía 15 años. «Empecé sirviendo cafés en la cafetería Tahona de la calle Sandoval, que regentaba mi madre», recuerda.
Desde entonces ha pasado por algunos de los locales más conocidos de Pamplona, como los bares Alivio, Charlot, Iru (actual Bearán), la cervecería Indians o el Bosquecillo, además de las discotecas Totem y Zona Límite. «He visto de todo», bromea.










