El Gobierno de Navarra, la empresa alemana BSH y el Ejecutivo central han creado un grupo de trabajo con el fin de estudiar «todas las alternativas disponibles para preservar la actividad de la planta» de Esquíroz. Así lo aseguró este viernes el Ejecutivo foral tras el encuentro mantenido entre la presidenta María Chivite; el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu; y directivos de la compañía. En concreto, acudieron por parte de la compañía Christian Prenzel, director del grupo para Europa; Jörg Ulrich, jefe de producción global; y José Juste, director de operaciones de BSH España.
Tras el anuncio por parte del grupo alemán del cese de la actividad en su planta navarra a partir junio, Hereu y Chivite remitieron en diciembre pasado sendas cartas a Matthias Metz, CEO de BSH, instándole a «designar un interlocutor para analizar la posibilidad de revertir la decisión o, en su caso, plantear posibles opciones que permitan salvaguardar las capacidades industriales en España y el empleo de la planta de Esquíroz».
Tanto Hereu como Chivite reconocieron «la importancia histórica de BSH como un referente industrial en la Comunidad foral y el impacto social y económico positivo que ha tenido la planta de Esquíroz a lo largo de los años». Por este motivo, el Ministerio de Industria y Turismo y el Gobierno Foral solicitaron «un compromiso firme» a los directivos del grupo BSH para trabajar en oportunidades de reindustrialización en la planta de Esquíroz «en el caso de que se mantenga firme la decisión de cese de la actividad», y colaborar «estrechamente» para identificar proyectos industriales «que puedan aprovechar tanto el talento como las infraestructuras existentes».
A este respecto, las tres partes coincidieron en «dar continuidad a los contactos para hacer un seguimiento de la situación, y colaborar para encontrar soluciones al futuro de la planta de Esquíroz».
El comité de empresa de BSH Esquíroz anunció el pasado día 8 que no acudiría a esta reunión, celebrada en el Ministerio de Industria y Turismo del Gobierno de España en Madrid. «Valoramos que lo más importante y el objetivo principal se ha conseguido con la confirmación de la presencia, en dicha reunión, por parte de representantes del grupo BSH en Alemania. Esto permite abrir una interlocución directa con el Gobierno de Navarra, al que hemos otorgado nuestra confianza y con el que mantenemos una relación directa y permanente», destacaron entonces desde los sindicatos.
REUNIÓN CON EL COMITÉ
Un día más tarde, el comité de empresa se reunió con Chivite y los consejeros Mikel Irujo y Carmen Maeztu para conocer los avances logrados en el encuentro con los directivos europeos del grupo. «El comité hace en general una valoración positiva de la información que nos ha transmitido el Gobierno de Navarra a través de su presidenta. Entre lo más reseñable destacar que se comparten los dos principales objetivos, no perder capacidad industrial y mantener los puestos de trabajo.
De igual forma, valoramos positivamente la creación de una mesa de trabajo a tres bandas entre Gobierno central, autonómico y la empresa. A su vez, se creará una mesa paralela en la que el comité va a trabajar codo con codo con el Gobierno de Navarra, al que hemos pedido mantener una relación honesta y transparente», señalaron los representantes sindicales de la plantilla.
En este sentido, la vía de comunicación con el Ejecutivo foral será a través de la Dirección General de Economía Social y Trabajo, encabezada por Iñaki Mendióroz: «Nos han transmitido que, bajo su experiencia, es inédita una actitud empresarial tan poco dispuesta a la colaboración con las instituciones, pero que, teniendo en cuenta que legalmente pueden hacerlo, conseguir sentarlos a la mesa les parece un avance. El Gobierno de Navarra considera una decisión muy drástica (el cierre) en el actual contexto económico de la multinacional en España y con los beneficios auditados los últimos años».













