
De izq. a dcha., Ione Belarra (Podemos), Koldo Martínez (Geroa Bai), Mikel Benet (dtor. contenidos Navarra Capital), Iñigo Alli (UPN-PP), Jesús María Fernández (PSN-PSOE) y Ramón Romero (Ciudadanos).
El debate ‘Navarra fuera de Navarra’ se estructuró en cuatro grandes bloques temáticos: Inversiones del Estado en Navarra; Legislación laboral, empleo y pensiones; Reformas constitucionales y Convenio Económico y Legislación básica, planificación general de la economía, becas, legislación mercantil, energía y otros asuntos.

Ramón Romero, el candidato de Ciudadanos, dijo que la controversia en torno al tren se debe a que “no hemos acabado de blindar cuáles son las competencias estatales, siempre estamos al albur del gobierno de turno en la autonomía para decidir, y ahora hay una verdadera tensión en el cuatripartito de Navarra en torno al TAV. Esa paralización hay que explicársela a los ciudadanos, hay que ver la repercusión que tiene desde un punto de vista global”.
Entre los contrarios al TAV, la número uno de la candidatura de Podemos, Ione Belarra, quien sostuvo que las grandes infraestructuras realizadas “no han repercutido en una mejora de la calidad de vida de los navarros, se han hecho más para favorecer a unos pocos constructores amigos”, y del TAV dijo que “se han perdido 900 millones” en unas obras emprendidas “sin consultar a los ciudadanos y que no se adapta a sus necesidades”. Apostó por reforzar los servicios de cercanías y media distancia con trenes que sirvan tanto para pasajeros como mercancías, con nodos intermodales que conecten con otros destinos, porque debe contribuir a la vertebración regional y no centrarse en los grandes recorridos.

Íñigo Alli le recordó que pabellón Arena “estaba en un plan de inversiones al que dijo sí el 70 por ciento del Parlamento, sin votos en contra, y costó 54 millones, no 77, y el coste del aeropuerto lo financió al cien por cien el Ministerio”, por lo que le acusó de faltar a la verdad.
En cuanto al Canal de Navarra, Íñigo Alli, UPN-PP, advirtió que la obra tiene su plan de viabilidad y su memoria económica, y precisó que las inversiones fueron respaldadas por amplias mayorías en el Parlamento de Navarra. Fue el único que lo defendió abiertamente, porque el resto fueron críticos no tanto con la obra en sí como con el coste del agua que proporciona a los agricultores. En ese aspecto incidió Koldo Martínez, quien afirmó que “sí queremos el Canal, pero no lo queremos así porque no cumple lo que se prometió y porque ofrece agua más cara de lo que se anunció a los regantes, y porque se ha implantado un modelo de canal absolutamente caduco. Queremos un canal, además de hidrológico, lógico y eficiente”.
Ramón Romero respondió a Alli que “decir que el Canal tiene un plan de viabilidad queda muy bien, pero ahí está la subida de las tarifas y lo que dicen los regantes, que no les compensa la inversión”. Añadió que “se hizo de un modo desordenado, sin preguntar a los usuarios, hay muchos que no lo utilizan porque consideran que económicamente no les compensa”, y Ione Belarra habló de “garantizar el derecho al agua, pero no sobrecargando a los agricultores que ya han pagado con sus impuestos la obra del Canal. Este modelo de gran infraestructura no es el que defendemos, favorece que se concentre la tierra y perjudica al agricultor local”. Además habló de una gestión oscurantista del proyecto por parte de sus promotores, que han impedido el debate.
Jesús Mª Fernández consideró que el Canal “es fundamental para el desarrollo de la Ribera, no puede ser poner excusas para no hacer el tramo que falta lo antes posible”, pero al mismo tiempo sostuvo que si bien los agricultores no ponen en duda la necesidad de que el agua llegue a la Ribera, sí rechazan que lo haga “con un incremento de las tarifas del 60 por ciento. Eso lo ha resuelto el PP a los regantes en otras áreas de España y aquí no lo ha querido hacer”.
CIFRAS Y POLÉMICA
En su turno de contrarréplica, Alli sostuvo que el Canal no sólo se utiliza para regar, “también tiene un uso industrial y doméstico”, y dirigiéndose a Podemos aseguró que “es un contrasentido decir que ese canal va en contra de la producción local, un disparate, esa agua favorece la industria agroalimentaria de Navarra, que es un eje vertebral, eso es economía real”.

Otra infraestructura que surgió en el debate fue la inconclusa autovía entre Tudela y Medinaceli, cuya finalización reivindicó Alli con el apoyo del candidato de Ciudadanos y de Fernández, quien argumentó que Pamplona es la única capital autonómica y una de las dos capitales de provincia de España que no tiene comunicación directa con Madrid por autovía, “por dejadez de los gobiernos de UPN”.
Finalmente el representante de los socialistas lamentó la reducción de las inversiones tanto del cuatripartito navarro plasmadas en el proyecto de Presupuestos para 2016 como del Gobierno del PP porque “no contribuyen al desarrollo económico de Navarra”.










