martes, 13 noviembre 2018

Nanotecnología para una mejor limpieza de las bodegas

UCAN ha puesto en marcha un proyecto piloto, cofinanciado por la UE y el Gobierno de Navarra, que busca reducir el consumo de agua y la generación de residuos.

Redacción
Pamplona - 22 mayo, 2018

Las variedades garnacha blanca y garnacha roya han estado en un segundo plano.

Las variedades garnacha blanca y garnacha roya han estado en un segundo plano.

Las bodegas Malón de Echaide, Dominio Lasierpe y Quaderna Vía van a experimentar un novedoso sistema de limpieza basada en el uso de nanotecnología, para tratar de reducir así los costes y los residuos generados y conseguir, en definitiva, una gestión más sostenible. La iniciativa, liderada por la Unión de Cooperativas Agrarias de Navarra (UCAN), no deja de ser un proyecto piloto, con el objetivo de generalizarlo si los resultados son los esperados.

Este nuevo sistema, desarrollado junto con el centro tecnológico Lurederra, consiste en la aplicación de un recubrimiento con propiedades “antiadherentes, anticorrosivas y de fácil limpieza” tanto a las superficies metálicas como porosas de las bodegas. En este sentido, se podrá usar tanto en maquinaria, como en infraestructuras y equipamientos. Dónde y cómo aplicarlo se decidirá individualmente en cada bodega, resaltan desde UCAN. Para ello, se llevará a cabo un “protocolo personalizado” basado, apuntan, “en sus requerimientos específicos y necesidades propias”.

Tres bodegas participan en el proyecto piloto que confía en reducir costes y consumos energéticos en la exigente labor de limpieza de estas empresas

El proyecto prevé, de esta forma, ayudar a las bodegas en la laboriosa y costosa labor de limpieza. No en vano, éstas deben cumplir una “exigentes medidas de limpieza” que acarrean un consumo muy elevado de agua para llevarlas a cabo, con la consiguiente generación de aguas residuales, que hay que depurar. La minuciosidad del trabajo requiere una gran dedicación del personal, tanto en tiempo como en esfuerzo físico, “porque la mayor parte de estas labores se realizan de forma manual”, aclaran desde UCAN.

Los objetivos que se persiguen con esta iniciativa son varios. Por un lado, reducir costes. Pero también, la periodicidad de las labores de limpieza. A estos dos propósitos, se le suma la optimización de energía y agua consumida, así como de aguas residuales generadas y agentes químicos utilizados. “De esta forma –valoran desde UCAN- se avanzará en la gestión sostenible de recursos tanto energéticos como materiales en el proceso de transformación del vino”.

CINCO FASES

ARIMPE es el nombre que recibe el proyecto, en referencia a Aplicación de Recubrimientos Innovadores Multifuncionales en Procesos Enológicos, y se estructura, por decirlo así, en cinco fases. En un primer paso, se procederá a estudiar los “requerimientos y puntos críticos” de las distintas zonas de cada bodega. En segundo lugar, se definirán protocolos de aplicación de aplicación de los recubrimientos, siempre de forma individualizada, en función de las necesidades. En una tercera fase, se evaluarán los recubrimientos aplicados, “se realizarán catas organolépticas de vinos en las bodegas y ensayos de propiedades de los vinos”, añaden los líderes del proyecto. El siguiente paso será definir los protocolos de limpieza de las zonas en las que se han aplicado recubrimientos. Y, por último, el proyecto prevé la recopilación de datos, la obtención de indicadores que permita calcular “la reducción en los consumos de agua, de energía, de productos de limpieza y en los volúmenes de agua residuales generados”.

El proyecto está cofinanciado por la Unión Europea, a través de los fondos FEADER, y por el Gobierno de Navarra, a razón de un 65% y un 35% respectivamente.

Para acceder a más información relacionada con la UCAN en Navarra … LEER AQUÍ. 


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