martes, 16 octubre 2018

Pruden Induráin vuelve a subirse a la bici

El ciclista, tras pasar por los aledaños de la política y ocupar un alto cargo en la Administración, regresó a la actividad privada y ha empezado a trabajar para una marca de bicicletas

Miguel Bidegain
Pamplona - 7 abril, 2018

pruden-indurain

“En la tercera etapa me caí, me rompí la mano y fui arrastras, sufrí muchísimo en los Campos Elíseos y luego en la embajada me mareé y todo. Solo quería irme a casa lo más rápido posible”. Pruden Induráin recuerda así el final del Tour de 1993, el tercero de los ganados por su hermano Miguel y el primero en el que estaba entre sus gregarios. Son las dos caras del ciclismo, un deporte que exige el sacrificio de un equipo entero para que su líder triunfe, aunque eso signifique montar en la bici con algún hueso roto, enfermo o retorciéndose de dolor, para hacer doscientos kilómetros y subir puertos imposibles. Un día tras otro.

Pruden se disculpa por acudir con atuendo deportivo tras visitar a su madre en la casa familiar de Villava, de donde salió para compartir con Miguel las victorias en el Giro y el Tour de 1993. También le acompañó en el Giro del 94, en el que se impuso Eugeni Berzin con Miguel 3º tras Marco Pantani, y en el Tour del 96 que se llevó gracias al dopaje Bjarne Riis. En total disputó 5 Giros, 4 Tours y 2 Vueltas a España con Banesto y con el maillot de Seguros Vitalicio. En ocasiones sufriendo, como en el Tour de 1993, y siempre haciendo esfuerzos que, cómodamente sentados ante la televisión, se nos antojaban sobrehumanos. Pero Pruden resta épica a nuestro relato, “ten en cuenta de que vas muy preparado. Que sufrías mucho y te daban ganas de tirar la bici por un barranco, sí, pero en cuanto descansabas y te reponías no pensabas en otra cosa que en luchar por nuestro objetivo con la doble motivación de tener líderes como Miguel, Perico, Gorospe, Jean François Bernard o Armand de las Cuevas. Que no íbamos a ver si conseguíamos una etapita o ganar la montaña, vaya”.

“La etapa del deporte es muy exigente, pero en realidad plantea retos parecidos a los de las situaciones a las que te vas enfrentando a lo largo de la vida”

Nos enseña un dedo que muestra las secuelas de aquélla caída: “Lo tengo insensible porque me arranqué unos nervios. Son gajes del oficio”. Y de nuevo desdramatiza: “La etapa del deporte es muy exigente, pero en realidad plantea retos parecidos a los de las situaciones a las que te vas enfrentando a lo largo de la vida, siempre tienes que ser constante y disciplinado, no desviarte de tu trayectoria porque si no las cosas no salen. Esa creo que es la principal enseñanza que me ha dado el deporte”.

MUY DE AQUÍ

Cuando le comentamos si no le resultaba molesto ser ‘el hermano de’ en el pelotón responde con rapidez, como si ya hubiera contestado muchas veces a esa pregunta: “Nooo, ha sido un orgullo, primero por haber sido profesional y estar en un equipo navarro, de casa, yo soy muy navarro, muy de aquí, y encima me tocó en la época dorada del ciclismo con mi hermano ahí… un gran campeón, una figura, un señor de la carretera con toda su elegancia. Las vivencias que tuve con él las llevaré para siempre en el corazón, estoy encantadísimo de ser el hermano de”. Tuvo, en cualquier caso, sus momentos de gloria, como cuando ganó tres etapas y quedó segundo en la general de la Vuelta al Alentejo. Sonríe y explica que su objetivo no era ir a por etapas sino ayudar a los líderes del equipo, “era secundario el puesto en el que llegara, pero tuve la oportunidad y…”_DSC8425

Los deportistas, y aún más los ciclistas, se superan a sí mismos cuando compiten gracias al trabajo que realizan diariamente en duros entrenamientos y privándose de actividades a las que los demás nos sumamos con gusto, una comida abundante y bien regada, por ejemplo. Pruden lo asumió cuando pedaleaba y es algo en lo que se mantiene. El hecho de que haya pedido un botellín de agua en la cafetería donde mantenemos la entrevista es, quizás, una pequeña muestra de esa constancia: “Es que hay muchos ejemplos de vidas que se han torcido, por dinero, por fiarte de gente que te engaña… El que está bien iluminado y mantenga esa trayectoria que te da la competición es más difícil que se desvíe de su rumbo”.

“Cuando me ofrecieron dirigir el Instituto de Deporte y Juventud dije que sí, pero me tocó una época no muy brillante porque teníamos poco dinero”

Los sacrificios no le hicieron aborrecer el ciclismo, sigue recorriendo carreteras con su bicicleta. “Me gusta ir a cazar, tengo dos perricos, y pasear por el monte con mi mujer, el hijo y las chavalas, pero sí, sobre todo cuando llega el buen tiempo salgo a pasear en la bici con los amigos, hago un poco de deporte y disfruto mucho”. Tiene un chico de 16 años y dos hijas de 15 y 13. Dice, quizás con la boca pequeña, que no hace kilometradas, porque en realidad sus salidas duran “no más de cuatro horitas, hombre, en alguna marcha cicloturista…” Pocas veces tiene como compañero a su hermano Miguel, “yo tengo un horario, él viaja mucho…”

HACER BIEN LAS COSAS

Y lo aprendido sobre la bicicleta, ¿sirve para desenvolverse en la política? Porque Pruden Induráin fue parlamentario de UPN y director gerente del Instituto Navarro de Deporte y Juventud. Tras precisar que “estaba en segunda línea, tampoco me tocó mucho de la política, no soy político, soy más gestor”, responde: “Sí ayuda, porque en la política también hay que tener talante, estrategia y saber dónde poder atacar”. Llegó a los entornos de la política porque se lo pidió Yolanda Barcina y de su paso por la Administración guarda un recuerdo agridulce: “Estaba en el mundo de la gestión de instalaciones deportivas, y como lo controlaba bastante cuando me ofrecieron dirigir el Instituto de Deporte y Juventud dije que sí, pero me tocó una época no muy brillante porque teníamos muy poco dinero”._DSC8411

Recuerda que “trabajamos mucho en la educación de los chavales, hacerles ver la importancia de hacer bien las cosas cada día, de esforzarse”. La evocación parece animarle: “Siempre he dicho que mi puesto era de los más bonitos que puede haber en el Gobierno, estás en contacto con el deporte, que lo amo, con la juventud, que es muy agradecida y te devuelve mucho más de lo que les das. Disfruté mucho también porque es muy diverso, hay un poco de cultura, moda, eventos…” Señala que contó con un equipo muy bueno, con Pedro Arozarena y Ángel Ansa en las subdirecciones, “nos pilló con el freno de mano echado, pudimos hacer lo que hicimos y a unos les gustó y a otros no, así es esto de la política”. “Fue una experiencia bonita, pero no creo que vuelva a repetir”, señala, y pasa al plural mayestático que también utilizaba su hermano en las entrevistas para proclamar quenos sentimos muy orgullosos de ser de Navarra y ahí estaremos para echar nuestro granito de arena cuando a Navarra le haga falta”.

“El apellido Induráin abre puertas en el mundo de la bici, pero aquí nadie te regala nada por ser quien seas, hay que ganárselo trabajando”

Después de la política, perdón, de la Administración, pasó al grupo ISN e inauguró 2018 con el estreno de su nuevo cargo, director comercial de bicicletas Conor. “He vuelto al mundo de la bici”, comenta sonriente, “estoy con Raúl Churruca, otro ciclista de Villava, y la verdad es que es una maravilla trabajar con el equipo que hay”. Ir con el apellido Induráin tiene que abrir todas las puertas en el mundo de la bici, ¿no? “Sí, ayuda, todo el mundo me conoce, pero tenemos 14 comerciales, bueno, representantes, muy buenos por España y Portugal que son los que tratan con nuestros 3.000 clientes potenciales, las tiendas, y estamos en pleno proceso de expansión en Alemania, Italia, Bélgica, acabamos de ir a Ecuador… El que te conozcan abre puertas, claro, pero es un sector duro porque hay mucha competencia, aquí nadie te regala nada por ser quien seas, hay que ganárselo trabajando”.

Para acceder a más Entrevistas de Trabajo … LEER AQUÍ. 


To Top