domingo, 17 febrero 2019

Río Irati, convivir, aprender y trabajar

Visitamos el Centro Río Irati, la apuesta de Fundación Caja Navarra para apoyar a las personas adultas con discapacidad intelectual que todavía no pueden acceder a un puesto de trabajo. Aquí, han aprendido a personalizar detalles de empresa, ¿te apuntas?

Yosune Villanueva
Pamplona - 16 enero, 2019

Lidia Caballero es la responsable de Río Irati, un centro basado en el desarrollo de capacidades y convivencia en la comunidad. (Fotos: David Muñiz)

Lidia Caballero es la responsable de Río Irati, un centro basado en el desarrollo de capacidades y convivencia en la comunidad. (Fotos: David Muñiz)

Es una gran casa en pleno barrio de la Milagrosa. “Una madre la definió como ‘la Casa de Gran Hermano’ y es así, con todo lo bueno que tiene una gran casa. Un hogar en el que convivimos con nuestros usuarios y aprendemos a manejarnos en el hogar: planchamos, cocinamos, aprendemos a hacer las camas, la compra, tenemos nuestros ratos de ocio y esparcimiento, convivimos en el barrio, nos relacionamos con los vecinos y abrimos nuestra casa… Todo lo que se hace en un hogar, solo que entre una veintena de personas”. explica Lidia Caballero, responsable del Centro Río Irati.

Pablo, uno de los usuarios del Centro Río Irati respaldado por Fundación Caja Navarra, donde se ha celebrado la rueda de prensa esta mañana. (Fotos: David Muñiz)

Pablo es uno de los usuarios del Centro Río Irati, respaldado por Fundación Caja Navarra.

Junto a ella, trabaja Eider Leoz, coordinadora pedagógica, y un grupo pedagógico compuesto por Maite Agudo, Naia Artola, Maider Ayape y Maider Cormenzana. Todas ellas ponen en marcha cada día de la semana, a las 9 y media de la mañana, este centro que está destinado al desarrollo de capacidades de personas con discapacidad intelectual en edad adulta (de 18 a 65 años).

Pablo, Jorge, Iosune, Carmen, Ione, Nora, Ander… Y así hasta 20. Ellos son el alma de Río Irati, los usuarios que cada día ponen color y sonido a las salas de esta gran casa: “Trabajamos en equipo y en grupos, pero también se respetan mucho los tiempos, porque cada uno necesita su espacio y sus momentos para estar solos o para compartir”. Son personas que han encontrado aquí un lugar donde desarrollar sus diferentes capacidades.

Lidia Caballero: “Que alguien reciba un producto nuestro es el final de un bonito proceso de aprendizaje”.

Tras más de un año abierta, esta casa es una más del barrio: “Es una casa grande que necesita la gestión de cualquier hogar, así que los usuarios salen a hacer la compra, participan de la vida activa del barrio de la Milagrosa, de las actividades vecinales como asambleas o actividades lúdicas, aprenden conocimiento del entorno con paseos y, más allá, participamos y disfrutamos de Pamplona, de su transporte urbano y sus exposiciones”. También abre sus puertas a todo el que quiera visitarlos y conocerlos.

Y lo importante es que la idea inicial de este centro se ha hecho realidad: “El diseño de actividades ha funcionado, la respuesta del barrio ha sido fabulosa y la valoración tanto de los usuarios y sus familias, como de la Fundación es muy positiva, así que estamos muy contentos”, asegura Caballero.

LA DISCAPACIDAD Y EL MUNDO LABORAL

Cuando una persona con discapacidad intelectual termina su formación básica en Isterria, o en otros centros especializados que hay en Navarra, según sus capacidades, pasa a un centro de más formación o a un centro laboral para poder trabajar, como puede ser Tasubinsa. Pero algunas personas tienen que regresar a casa, porque no han adquirido las capacidades suficientes para desempeñar un trabajo. Por ello se construyó Río Irati.Rio-Irati-Discapacidad-Fundacion-Caja-Navarra-02

El centro cuenta con 25 plazas para personas mayores de 18 años que, una vez finalizada su etapa escolar, pueden continuar formándose en las habilidades necesarias para ser cada vez más autónomas en su vida cotidiana: “Por un lado, aprender todas las habilidades necesarias para vivir en un hogar, como te comentaba”. Y luego está la parte destinada a creatividad y aquí es donde entra la parte importante, en la que los usuarios desarrollan su faceta laboral: “Hacemos desde manuales nuestros y pequeños recuerdos, hasta encargos que nos hacen las empresas, porque quieren que personalicemos algo”, explica la responsable del Centro, quien añade: “La importancia que le damos nosotros a esto, no es la repercusión económica, el objetivo es desarrollar la parte creativa de las personas y, a partir de ahí, se trabajan muchas habilidades, conceptos, capacidades… Finalmente, el que alguien reciba un producto nuestro, para ellos, para nosotros es un orgullo, es el final de un bonito proceso de aprendizaje”.

De momento, han realizado desde decoración de eventos, hasta pequeños encargos de empresas y entidades: “Hacemos llaveros, libretas, broches, detalles navideños… trabajos muy de manipulado y creatividad, pequeño merchandising, adaptación de imágenes corporativas de forma muy artesanal y con ese fin de aportar y de que nos aporten”.

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El comedor a la izquierda y el salón a la derecha.

CON NOMBRE PROPIO

En un día cualquiera de la semana, el centro Río Irati abre sus puertas a las 9:30 de la mañana y permanecen abiertas hasta las 16:30. Hoy, además de recibirnos Lidia Caballero como responsable del Centro, en la puerta está también Pablo, quien nos acompaña y nos guía por el pasillo hasta llegar a la zona del apartamento, donde hay un salón con sofás y televisión, un comedor y una cocina. Son enormes. Nos cuenta que en la cocina ellos preparan comidas (que luego comen) y en el salón hay dos partes diferenciadas, la de los sofás y una mesa en la que parte de los usuarios están reunidos organizando su mañana con alguna de las monitora: “Aquí hacemos el buenos días, nos orientamos en el día que estamos, vemos el menú que nos toca, leemos las noticias del día, nos contamos cosas que nos han pasado personalmente o han ocurrido en el mundo y nos han llamado la atención…”  explica Pablo.Rio-Irati-Discapacidad-Fundacion-Caja-Navarra-12

“Mi padre falleció y entonces yo empecé a venir aquí”, cuenta Pablo. Y Lidia añade: “Cada persona que viene aquí tiene su historia y su circunstancia personal, como tenemos los demás. Pero, sobre todo, lo que nosotros queremos es ser el apoyo que ellos necesitan para conseguir las metas y el día a día que ellos mismos se proponen. Con la ayuda de Eider y el resto de profesionales, “les preguntamos qué quieren, qué desean, qué buscan… A veces, no hace falta preguntar, porque ellos ya nos lo cuentan todo”.

FUNDACIÓN CAJA NAVARRA

El esfuerzo de Fundación Caja Navarra se dirige a la mejora de la calidad de vida de las personas que más lo necesitan, con especial atención a la discapacidad, a las personas mayores y a otros colectivos en situación de vulnerabilidad. Por ello, la creación de este centro fue motivada para tratar de que las personas consigan el máximo desarrollo de sus capacidades teniendo en cuenta aspectos claves como la capacidad de elegir, de responder a sus intereses, de favorecer sus relaciones sociales, etc.

El centro dispone de diferentes espacios donde poder llevar a cabo diferentes actividades encaminadas a los objetivos mencionados: un taller donde realizar actividades artísticas y ocupacionales; un espacio para el ejercicio físico, relajación, o expresión corporal, entre otras actividades; y un apartamento donde desarrollar las habilidades de la vida diaria. Pero además, las personas se forman en convivencia con la comunidad, utilizando todos los recursos del barrio y del resto de la ciudad, compartiendo actividades con los vecinos, dentro y fuera de nuestro Centro.Rio-Irati-Lidia-Caballero-01

Para acceder a más información relacionada con la RSC en Navarra… LEER AQUÍ.


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