Sakana Group, cooperativa industrial especializada en la fundición de grandes piezas para diversas industrias, celebró este sábado en sus instalaciones de Lakuntza un acto con motivo de su 50º aniversario que reunió a trabajadores en activo, ya retirados, y familiares. El programa incluyó un homenaje a los socios jubilados que culminaron su vida laboral en la cooperativa, cuyos nombres fueron recordados públicamente en presencia de más de medio millar de asistentes vinculados a la cooperativa. El reconocimiento se acompañó de un aurresku de honor a cargo del grupo de danzas Elai-Alai de Lakuntza.
En el bloque institucional, el presidente del Consejo Rector, Gorka Eceolaza, destacó el papel decisivo de las familias y de las mujeres en el desarrollo de la cooperativa. Recordó que en los primeros años no había certezas y que muchos tuvieron que poner en riesgo incluso su propio patrimonio para mantener vivo el proyecto. «Un proyecto que podía parecer pequeño en sus inicios, pero que hoy contemplamos con orgullo por lo grande de su visión», afirmó.
Eceolaza subrayó que los cincuenta años no son únicamente una cifra, sino una oportunidad inmejorable de reivindicar aquello que hace único a la empresa: «Hoy no celebramos solo cinco décadas de trayectoria, también celebramos los valores que nos han guiado: el cooperativismo, la colaboración y la construcción de una comunidad. Sakana no es únicamente una cooperativa, es una historia escrita entre todos».
Esta cita forma parte del programa oficial del 50.º aniversario de Sakana Group, que arrancó con el estreno del documental “Las voces de Sakana. Fundiendo sueños en hierro” en junio y contempla un acto institucional el próximo día 3 de octubre
Por su parte, el director general, Jaime Urcola, puso el foco en la vigencia del modelo cooperativo en un contexto de incertidumbre global. «Cumplir 50 años significa que hemos resistido y nos hemos adaptado, pero, sobre todo, que hemos sabido mantenernos fieles a una forma de hacer empresa diferente: basada en las personas, en el cooperativismo y en el territorio», explicó.
El directivo recordó que el verdadero legado de estas cinco décadas no está solo en lo construido, sino en cómo se ha hecho, «con esfuerzo, con valores y de manera colectiva». Con vistas al futuro, subrayó la importancia de continuar creciendo en sectores estratégicos como el eólico y el offshore, y de mantener la ambición innovadora. «Lo más importante no es lo que hemos alcanzado, sino cómo lo miramos: no como una meta, sino como un punto de partida. Todavía tenemos mucho que hacer, mucho que mejorar, poco a poco, pero sin parar», concluyó.
Tras las intervenciones y el homenaje a los socios jubilados se procedió al reconocimiento especial a las mujeres que han estado estrechamente vinculadas al proyecto cooperativo, destacando su papel en el sostenimiento familiar, social y operativo de la cooperativa a lo largo de las décadas. El acto concluyó con un sorteo infantil y otro para adultos, que añadió un matiz de celebración popular antes del cierre formal.
CELEBRACIONES TODO EL DÍA
El homenaje fue el eje central de una jornada que combinó numerosas propuestas para el más de medio millar de asistentes que se acercaron a la planta de Lakuntza. Durante la jornada, os asistentes participaron en visitas guiadas por las instalaciones de producción, en grupos de hasta 40 personas. En esos recorridos se mostraron los procesos internos de fundición, mecanizado y pintura, mientras en paralelo se proyectaba el documental «Las voces de Sakana. Fundiendo sueños en hierro«, que recoge testimonios de diversas generaciones vinculadas al proyecto cooperativo.
El público también dispuso de una zona infantil con hinchables y juegos, además de amenización musical y aperitivos, lo que contribuyó a crear un ambiente de convivencia intergeneracional. Simultáneamente se habilitó una exposición con paneles explicativos y piezas representativas del proceso productivo, así como una zona infantil con hinchables y juegos para los más jóvenes.

Los socios jubilados fueron agasajados con un aurresku de honor a cargo del grupo de danzas Elai-Alai de Lakuntza.
Este encuentro forma parte del programa oficial del 50.º aniversario de Sakana Group, que arrancó con el estreno del documental “Las voces de Sakana. Fundiendo sueños en hierro” el pasado mes de junio y se extenderá con diversas iniciativas hasta finales de año, incluyendo un acto institucional el próximo día 3 de octubre.
Sakana Group, con sede en Lakuntza, es una cooperativa industrial pionera en la fundición de grandes piezas, especialmente para los sectores eólico, marino y ferroviario. Con más de 300 personas en plantilla, ha sido capaz de adaptarse a los retos técnicos, energéticos y de mercado vividos desde su fundación en 1975. En los años noventa, anticipando la revolución renovable, integró procesos adaptados a estándares del sector eólico, consolidando su posición en Europa. En el cambio de milenio emprendió una expansión con nuevas plantas, diversificación operativa y la creación de divisiones de mecanizado, pintura y logística.
Hoy la cooperativa impulsa su presencia en el sector offshore, asumiendo encargos de piezas de gran complejidad técnica y dimensiones destacadas. El acto de este sábado ha querido reafirmar que el valor de la cooperativa no reside únicamente en su capacidad productiva, sino también en sus raíces, su modelo participativo y la transmisión de memoria intergeneracional. Los reconocimientos públicos, el homenaje simbólico y la participación activa de las familias refuerzan el mensaje de continuidad: una cooperativa con profundo arraigo en el territorio.













