Tasubinsa ha puesto en marcha en su centro de Elizondo (Poskonea) una granja de caracoles cuyo objetivo es generar nuevas oportunidades laborales, formativas y ocupacionales para personas con discapacidad en Baztan. Además, supone «una apuesta de Tasubinsa por este centro rural», que cuenta con 35 personas.
La granja de caracoles se ubica en un terreno de unos 2.000 metros cuadrados junto al centro (ubicado en el barrio de Berro), dotada de zonas verdes, refugios y vallado perimetral antidepredadores. Este martes se produjo la siembra de 750.000 alevines de caracol común, que irán engordando hasta su recolección en verano. El equipo de Tasubinsa trabajará diariamente en las tareas de mantenimiento, alimentación, revisión y seguimiento de la producción.
Al momento de la siembra asistieron personal del centro; la presidenta de la entidad, Usúe Zulet; el alcalde de Baztan, Fernando Anbustegi; y el concejal Mariano Iribarren. A lo largo de los próximos meses, Tasubinsa se va a encargar de la gestión diaria de la granja, la alimentación de los caracoles, la identificación de posibles problemas, la recolección y la búsqueda de canales de comercialización. En total, se ha realizado una inversión de 30.000 euros entre los materiales y la preparación de la granja. A corto plazo, se estima que podría generar dos nuevos empleos y entre ocho y diez a largo plazo.
El centro de Poskonea cuenta actualmente con 35 personas: diez usuarias del Centro Ocupacional y veinticinco trabajadoras del Centro Especial de Empleo. «Este proyecto representa una nueva oportunidad para seguir generando actividad con sentido, vinculada al territorio y adaptada a las capacidades de las personas. Queremos que Poskonea cuente con una actividad estable, sostenible y con posibilidades de futuro», indicó Zulet.
«Iiniciativas como esta contribuyen a vertebrar el territorio y a crear oportunidades en el propio valle. Es importante que las personas con discapacidad puedan desarrollar su proyecto de vida y laboral en su entorno más cercano», agregó Anbustegi .
El proyecto nace «con una clara vocación social, empresarial y estratégica». Por un lado, «busca contribuir a la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad de la zona». Por otro, permite a Tasubinsa «diversificar su actividad, explorar nuevas líneas vinculadas al sector agroalimentario y avanzar hacia la generación de producto propio».













