"Era un berenjenal". A mediados de 2023, el pamplonés Sergio Remón comenzó a liderar la empresa de su familia con un objetivo en mente: darle un nuevo rumbo. Desde 2015, Verdurica Limpia comercializaba vegetales pelados y fruta, pero este joven autónomo vio una prometedora oportunidad de negocio centrándose solo en los primeros. "Y eso que, para poder hacerlo, hay que superar un extenso papeleo y cumplir numerosos requisitos sanitarios", apunta Sergio.
@valores_top 🔴 #VALORESTOP | De vocear cajas de fresas en la avenida Zaragoza a deleitar a Arguiñano con sus verduras peladas Sergio Remón, pamplonés de 23 años, dirige Verdurica Limpia, una empresa familiar dedicada a la distribución y venta de vegetales pelados. Anteriormente, su padre y su madre tenían tres fruterías en Ansoáin, Zizur Mayor y Pamplona, pero el negocio se ha especializado y se ha mudado a una nave de 350 metros cuadrados, ubicada en Berriozar. Además de proveer a E.Leclerc en la capital navarra y a Eroski en #SanSebastián , su género llega a otros puntos de #Navarra , #Guipúzcoa , #Logroño y #Madrid . Hasta Karlos Arguiñano ha cocinado espárragos suyos en televisión. #NavCapital #EmprendimientoNavarra #emprendimiento #Pamplona #Iruña #Emprendedor #jovenesemprendedores - #verduricalimpia ♬ sonido original - ValoresTOP | Navarra Capital
No obstante, aceptó el reto. El cese de la venta de fruta vino precedido de un 2023 en el que la empresa vio menguados sus beneficios. "El motivo es el gran número de fruterías que hay en Pamplona", justifica el joven, de 23 años. Él y su padre, Jesús, entendieron que focalizarse en las verduras peladas podía ayudarles a potenciar el crecimiento del negocio y decidieron trasladarlo a una nave de 350 metros cuadrados, ubicada en Berriozar. Las instalaciones estarán listas el 1 de marzo.
"El público compra verdura pelada porque se ahorra tiempo y esfuerzo. Con Verdurica Limpia, el consumidor solo tiene que abrir la bolsa y directa a la cazuela", expone Sergio para añadir acto seguido que el cardo y la borraja de Peralta, Falces y Tafalla son los productos "más vendidos" (también ofrece tomates, zanahorias, judías, cebollas, alcachofas, pimientos, calabazas y coliflores). "La verdura ingresa en la cámara de producto fresco para después lavarse, pelarse, escurrirse, pesarse, envasarse, etiquetarse... De ahí pasa al muelle de carga", enumera mientras destaca que el producto entrante nunca se cruza con el saliente.
"El objetivo", remarca Sergio, "es que la verdura no tarde más de 72 horas en llegar del campo a la mesa". Un desafío exigente que Verdurica Limpia cumple gracias a la dedicación de Sergio. Se levanta a las tres y media de la mañana para atender al repartidor, llenar el camión y distribuir los vegetales en Pamplona, San Sebastián, Logroño e incluso Madrid. En la capital navarra provee a E.Leclerc y, en la guipuzcoana, a Eroski. Además, distribuye su género a través de Frutnavar, Verdunavar y Alusaldu.
VIAJE A LAS RAÍCES
La familia de Sergio proviene de Falces, donde su abuelo, Jesús Remón, poseía varias parcelas en las que cultivaba pimientos y manzanos, entre otros alimentos. Allí, abría una frutería en los meses de verano para ganar un dinero extra y, ya en la década de los noventa, el padre de Sergio se trasladó a Pamplona. Junto a su mujer, Belén Piñar, abrieron dos fruterías bajo el nombre de Hiperfruit en Ansoáin, Zizur Mayor, así como una tercera en Pamplona llamada Frutas Palacios.
Allí fue donde la relación de Sergio con las frutas y verduras germinó. Ya desde muy pequeño era el encargado de entregar los tiques de los turnos a los clientes y vendía latas de conservas tras el mostrador. Incluso puede que los vecinos de la Milagrosa recuerden cómo anunciaba cajas de fresas a un euro a pie de calle en la avenida Zaragoza, enfrente del bar Las Matas.
No obstante, reconoce que, con el cambio a Berriozar, echará de menos la relación directa con el cliente. "Desde pequeño vi a mis padres ganarse la confianza del consumidor a base de ofrecerles el mejor producto", asiente.
SEDUCIENDO A ARGUIÑANO
Verdurica Limpia también vende su género en el Mercado San Martín de San Sebastián, que suma casi 140 años de historia. Allí acude habitualmente el célebre cocinero Karlos Arguiñano, con quién Sergio y su padre (gran fan del chef de Beasáin) se encontraron hace un par de años. Le regalaron espárragos de Olite, y Arguiñano los cocinó en su programa, Cocina Abierta, acompañados de huevas de trucha, mayonesa, vinagreta de manzana y perejil.

La empresa acaba de mudarse a una nave en Berriozar, de 350 m2, con el fin de comercializar todo tipo de verduras peladas.
"Jesús y Sergio son comerciantes que siguen llevando su producto al mercado de toda la vida", explicó Arguiñano en el episodio. "Y tienen muchos problemas para producirlos y venderlos, por eso yo siempre digo que no hay que dejar de ir a los mercados", y animó a Verdurica Limpia a seguir trabajando, "que vuestro producto es buenísimo", aclamó el cocinero.
El amor de este joven pamplonés por la verdura va más allá del negocio. De hecho, es un plato recurrente de su menú cuando acude a cualquier restaurante. Más de una vez, se ha encontrado con que el género era, curiosamente, de Verdurica Limpia. "Es la mejor señal para saber que es de calidad", remarca orgulloso.
