viernes, 20 octubre 2017

María Jesús ValdemorosTras los datos agregados de desempleo se hallan múltiples realidades. Una de las que más atención recibe habitualmente es la del paro juvenil, cuyas cifras resultan escandalosas enfrentadas a la tasa media de paro en España, ya de por sí escandalosas.

Como se puede apreciar en el gráfico 1, los tres grupos de edad más jóvenes padecen niveles de paro claramente superiores a esa media nacional.

Las tasas de paro de esos tres grupos muestran, además,  que el problema es más agudo entre los más jóvenes de los jóvenes. Así, mientras que en el grupo de edades entre 20 y 24 años la tasa de paro es nada menos que del 43%, entre quienes tienen de 16 a 19 años la tasa se va a un increíble 64%.

Datos Paro Juvenil - María Jesús ValdemorosLa gravedad del problema es evidente. Ahora bien, conviene indagar un poco más en las cifras para ajustar el diagnóstico, paso imprescindible para proponer medidas adecuadas. En concreto, ese 64% puede distorsionar un tanto nuestra interpretación del problema. No debemos olvidar que las personas con edades comprendidas entre 16 y 19 años tienen, al menos en España, tasas de actividad muy bajas, puesto que una mayoría no se incorporara al mercado laboral para continuar sus estudios. En otras palabras, ese 64% se aplica a un total relativamente pequeño, por lo que el problema es menor en términos absolutos.

Los gráficos 2 y 3 aclaran la idea. En el gráfico 2 podemos apreciar que las personas del grupo de edad de 16 a 19 años que están en el desempleo suponen sólo un 3% del total de parados. Por su parte, el gráfico 3 nos muestra que el 64% de paro en ese grupo de edad no significa que 64 de cada 100 jóvenes están en el paro. En realidad, son 8 de cada 100 quienes sufren esa situación.

Datos Paro Juvenil - María Jesús Valdemoros Datos Paro Juvenil - María Jesús Valdemoros

Ninguna de estas reflexiones significa que el problema del paro juvenil no sea preocupante. Al contrario. Tan sólo nos alertan de que debemos diseccionar las estadísticas para localizar dónde resulta más grave

Fijémonos en que los datos de los gráficos nos sitúan ante la crudeza del problema para las personas del  grupo de 20 a 24 años. Su tasa de paro es, como ya hemos comentado, menos elevada que la de los más jóvenes, pero se sitúa por encima de un intolerable 40%. En el total del desempleo, estas personas representan cerca del 12%.

Y lo que es incluso más significativo: son el grupo de edad donde el paro afecta proporcionalmente a más personas. Casi uno de cada cuatro jóvenes en este grupo está desempleado. Algo muy similar a lo que ocurre en el grupo de edad de entre 25  y 29 años.

Entre otras lecturas, esto implica que una parte muy importante de quienes acaban de terminar sus estudios se encuentra con que no puede trasladar su capital humano a un empleo en que seguir desarrollándose. Este es un despilfarro, no sólo económico, sino social y humano, que no podemos ni debemos permitirnos.

 

María Jesús Valdemoros Erro
Economista

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