jueves, 26 abril 2018

Pedro Barato participó recientemente en la Jornada del Agro de la UAGN.

Pedro Barato participó recientemente en la Jornada del Agro de la UAGN.

Tiene una explotación agrícola y ganadera, “sí, de eso vivo”, y preside el mayor sindicato agrario de España. Pedro Barato ya no es tan joven, porque va a cumplir 59 años, pero la organización que dirige es ASAJA, la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores. Adivina por dónde vamos y con gesto de resignación dice que “es una batalla perdida, el nombre es con un guión, Asociación Agraria” y marca con el dedo en el aire una línea horizontal, “Jóvenes Agricultores, pero… Yo estaba detrás del guión, aunque hace años pasé delante”.

Hace bastantes años, efectivamente, porque desde 1990 preside un sindicato que representa a más de 200.000 agricultores y ganaderos, más o menos el 52% del censo, que suman el 60% de la producción nacional del sector. Una fuerza inmensa. Un verdadero poder fáctico. Hay quien dice que el Ministerio le consulta antes de tomar decisiones, y tal vez por eso su nombre aparece en las quinielas cuando Mariano Rajoy debe formar o remodelar un gobierno. Concluye su enésimo mandato y por eso el próximo 23 de marzo ha convocado elecciones en ASAJA. Previsiblemente será el único candidato y así superará los 30 años al frente del sindicato.

“Por mi formación europea creo en los técnicos, en los veterinarios, en los ingenieros… y por supuesto en la gente de la tierra”

Se supone que es porque lo hace bien, aunque él prefiere decir que “hay mucha gente que me apoya, y desde luego eso es un lujo”. Apunta otras razones que explicarían su liderazgo: “He tenido un compromiso personal muy grande, o se está o no se está, no valen las medias tintas. He sacrificado mucho mi vida familiar y profesional, pero creo que ha merecido la pena”.

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Pedro Barato dirige, desde 1990, el mayor sindicato del país.

Pedro Barato (Calzada de Calatrava, Ciudad Real, 1959), estudió Derecho pero al salir de la universidad el destino le puso al frente de la explotación familiar. “Ya en aquéllos tiempos nos adelantamos a muchas cosas, compaginábamos la agricultura con el turismo rural, con la transformación de algunos productos que cultivábamos”. Con ese espíritu visionario siguió con el negocio familiar y creó su propio negocio, “hice un serie de inversiones de futuro, en la misma zona, tengo vacuno, cereales, olivos… y tengo muchas explotaciones arrendadas, que era la única forma de poder hacerme un poco grande porque con la compra no se podía, la tierra es cara”.

LECCIONES DE VIDA

Su paso por Bruselas le hizo comprender que el futuro del campo pasaba por la modernización: “Por mi formación europea creo en los técnicos, en los veterinarios, en los ingenieros… y por supuesto en la gente de la tierra”, y son ellos los que le permiten compaginar la dirección de sus negocios y el sindicato, “normalmente estoy en el mundanal ruido de Madrid desde el lunes por la mañana hasta el jueves por la tarde o el viernes a la mañana, y dedico un fin de semana largo a organizar y planificar mi explotación”.

Llegó al mundanal ruido de Madrid tras ser protagonista de movimientos reivindicativos en Ciudad Real, donde “los mayores, entre ellos mi padre, se encerraron en la Cámara Agraria allá por el año 83 u 84, luego hubo otro, en septiembre del 87, a raíz de unos problemas que había con el agua y los precios en el que participé. Yo iba a empezar a trabajar en octubre en una caja de ahorros en Talavera de la Reina y me engañaron. Me engañaron porque me prometieron el doble de lo que iba a cobrar en esa caja, pero resulta que estuve año y medio sin ver un duro. Aquello era así… o se hacía así.”

De aquélla época se queda “con el espíritu de esfuerzo colectivo y de desinterés personal, porque se luchaba por un interés común”. Puso en marcha un sindicato a organización a nivel provincial y regional y en 1989 se produjo la fusión de CNAG, CNJA y UFADE. “Yo era el más joven de todos, pero los mayores me propusieron a mí. Gané aquéllas elecciones, luego hubo una serie de problemas, lógicos de los comienzos y tras esa fusión… y aquí estamos”.

“Yo he firmado con el gobierno del PP lo que ha sido bueno para el sector agrario, y también con el del PSOE. Los demás no pueden decir lo mismo”

Ya han pasado más de 27 años desde entonces, un récord que ha sido posible “porque trabajamos en equipo, delego en gente que ha demostrado una capacidad de diálogo sobresaliente”. A pesar de ello, cuando comentamos la ideología del sindicato, Pedro Barato responde en primera persona: “Nosotros éramos la derecha, fíjate. ¡Pero si yo no tengo ideología de partido, ninguna! Otros no. Yo he firmado con el gobierno del PP lo que ha sido bueno para el sector agrario, y también con el gobierno del PSOE. Los demás no pueden decir lo mismo, no firman con unos ni con otros. Yo negocio con el gobierno, bueno, ASAJA negocia con el gobierno, y no nos ha ido mal”.

Pedro Barato.

EL ARTE DE LA NEGOCIACIÓN

Comentamos que no debe ser un interlocutor cómodo para el gobierno al contar con el respaldo de más de la mitad de los agricultores y ganaderos del país, y contesta por pasiva: “El gasóleo tiene una subvención porque lo peleamos, el sistema de módulos para el sector está ahí con 250.000 euros aparte de las ayudas que llegan de Bruselas porque lo peleamos, como los seguros agrarios, la ordenación del sector lácteo en cuanto a producción y distribución, hemos trabajado en una ley en la que los productos del campo tienen precio aunque algunos sean unos rácanos y no le pongan el que debían tener…” Vamos, que debe ser duro tener a Pedro Barato al otro lado de la mesa, aunque él lo dice de otra manera: “Yo estoy acostumbrado a negociaciones largas, nunca tengo prisa”.

¿Es difícil conducir una organización como ASAJA? “Hombre, puede ser fácil o muy difícil. Mira, cuando representas intereses de verdad y no juegas con ellos para tu lucro personal es fácil. Cuando representas a agricultores como los de Navarra, que viven de y para su trabajo, es fácil. Se discuten las cosas, pero no se discute de sillas, los dirigentes no hacen carrera política. Eso se da en otros sitios pero en esta casa no”. Añade que “he sido tentado por el demonio, muchas veces, de un lado y de otro, pero estoy aquí para defender profesionalmente lo que represento, si juego a dos cosas ya vamos mal. Seguro que nos hemos equivocado algunas veces, pero nadie puede decir que hemos utilizado a los agricultores para conseguir otra cosa que no sean sus intereses legítimos”.

Si, como parece seguro, resulta reelegido, ¿cuáles van a ser sus objetivos prioritarios? Responde sin dudar que va a trabajar para conseguir que la nueva PAC sea lo más favorable posible para el sector “y para lograr que en este santo país contemos con un pacto por el agua, con eso me conformaría”. Cree que el pacto se puede alcanzar, “siempre que no se vea el agua desde una ideología política de partido, hay que hablar desde la política de país, de estado. Por ahí podremos entendernos”. Ya puestos, reivindica inversiones hidráulicas y reclama implantar a nivel nacional el modelo de que se ha dotado Navarra con el embalse de Itoiz y el Canal de Navarra. “Es que, con un poco de agua…” deja la frase inacabada y aprovechamos para preguntarle si sigue sin llover por su tierra. “Nooo –responde sonriente-, ha llovido, y bien, estamos contentos”.

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