La arquitecta Maite Aguirre ha liderado esta iniciativa desde que se incorporó hace dos años a la firma navarra. En la actualidad, su labor abarca desde la supervisión técnica y la formación de equipos hasta la configuración de estándares propios y la vigilancia tecnológica del entorno. «Digitalizar no solo es cambiar de formato, es avanzar hacia una documentación más accesible y una toma de decisiones más ágil y fiable. Así, esta metodología mejora la seguridad, la calidad de la construcción y, a largo plazo, ofrece a los futuros residentes viviendas más funcionales, eficientes y fáciles de mantener», explica Aguirre. En esta línea, la compañía ha incorporado también la plataforma Dalux, como entorno común de datos para centralizar la información del proyecto, y presentó recientemente su experiencia con esta herramienta durante el Dalux User Day, celebrado en Bilbao.
La estandarización y orden que aporta BIM resulta fundamental, sobre todo en un contexto donde la construcción industrializada, basada en procesos off-site y montaje in situ, exige «precisión milimétrica» desde las fases de diseño. En ese sentido, Aguirre es contundente: «En la construcción industrializada no hay lugar para la improvisación. BIM no es una opción, es una necesidad».
OCHO PROMOCIONES
Tras un primer proyecto piloto en 2022 -47 viviendas en Txantrea Sur-, Abaigar ha extendido esta metodología a todas sus promociones residenciales en curso. Hoy, sus desarrollos se conciben, planifican y documentan bajo los parámetros BIM, con modelos que incluyen geometría, materiales, costes, cronogramas y procesos constructivos. Entre las promociones actuales desarrolladas con BIM destacan 50 viviendas en Txantrea, 85 en Entremutilvas, dos edificios de 60 y 24 pisos en Etxebakar, 54 viviendas en Arrosadia, 74 viviendas en Estella y 44 viviendas en Lezkairu.
«Las viviendas diseñadas con esta tecnología presentan mejores niveles de confort térmico y acústico, una distribución más optimizada y la posibilidad de realizar mantenimientos o reformas futuras con mayor facilidad gracias al acceso a un modelo digital completo del inmueble. El futuro de la construcción pasa por entornos digitales colaborativos, por herramientas que permitan conectar a todos los agentes desde el primer minuto», defiende Aguirre.













