lunes, 22 julio 2019

Aroma a crianza

El vino tinto crianza es un tesoro de la naturaleza que ofrece múltiples matices en nuestro paladar. Con un buen queso o una rica carne a la brasa, el crianza se puede disfrutar en cualquier momento y lugar. Ahora que se acerca el verano y sus fiestas, hay que poner en valor la importancia de poder disfrutar de buenos vinos, y que los bares y restaurantes ofrezcan vinos de calidad, como son los de Navarra. 

Cristina Catalán
Olite (Navarra) - 22 junio, 2019

VINO-TINTO-CRIANZA

Bodegas Ochoa comienza la campaña de los Vinos Tintos Crianza, excelente para disfrutarlo solo o con una buena comida.

Dicen que la cerveza la hacen los hombres, y el vino lo hace Dios. Salado, dulce, amargo o ácido. Con aromas a frutas, notas florales o herbales, o quizá a madera de roble… Claro, opaco… Joven, viejo…  Blanco, rosado, tinto… El vino es un tesoro de la naturaleza que nos ofrece múltiples matices en nuestros sentidos gustativos. De entre ellos, el vino tinto es uno de los más valorados a la hora de acompañar un buen menú. Si con el queso forma el ‘matrimonio perfecto’, con una buena carne roja hecha a la brasa o al carbón la pareja es insuperable. Pero a pesar de las creencias populares, pescados como el salmón, la trucha y el atún, también son buenos compañeros del tinto, así como los platos de pasta con salsas como la boloñesa, de queso o de setas, que también van perfectas con un tinto.

vino y queso

Bodegas Ochoa comienza la campaña de los Vinos Tintos Crianza. El Crianza es un vino tinto que ha pasado mínimo nueve meses en barrica y permanece reposando en la botella hasta cumplir dos años tras su elaboración antes de poder ser comercializado. Se diferencia del Reserva en que este pasa como mínimo un año en la barrica y reposa en botella hasta haber transcurrido tres años desde su elaboración y del Gran reserva, que pasa al menos veinticuatro meses en la barrica y el resto en la botella, y puede comercializarse tras el quinto año. A esta etapa solo llegan las cosechas excepcionales.

Reciente jornada de cata presentando el '8A La Foto de 1938'.

Reciente jornada de cata presentando el ‘8A La Foto de 1938’.

En Bodegas Ochoa poseen viñedo propio 100% en ecológico, de las cuales elaboran mayoritariamente vinos tintos. Dentro de los vinos tintos, el crianza es su vino estrella. “En nuestra casa elaboramos dos vinos tintos crianza de perfiles diferentes. Por un lado, tenemos el Crianza Tempranillo 100% creado por Javier Ochoa en los años 80, tiempos en los que la variedad de uva no se incluía en la etiqueta. Javier vió en aquellos tiempos que el consumidor tenía interés por dar a conocer la uva del vino que se bebía y por tanto la incluyó en su etiqueta”, recuerda Beatriz Ochoa, responsable de Marketing y Ventas de Bodegas Ochoa.

El vino madura en barricas de roble durante doce meses para luego redondear en botella y salir al mercado. “Desde entonces elaboramos este vino, que es un éxito dentro de nuestra bodega. Es un vino que tiene potencial de guarda, que aguanta en el tiempo, pero también se puede disfrutar ahora”. Hay que aclarar algo muy importante y es que mucha gente piensa que Tempranillo es un vino joven porque viene de temprano. Pero es un error. Tempranillo es el nombre de la uva que madura más temprana que otras variedades de uva. “Esto no implica que sea un vino joven. Se elaboran vinos de uva Tempranillo jóvenes, crianzas, reservas, etc.“, matiza Beatriz.

Familia Ochoa brindando.

Familia Ochoa brindando con un tinto.

Pero Bodegas Ochoa tiene más variedades de tinto crianza. Por ejemplo el llamado 8A La Foto de 1938′, una creación reciente de Adriana Ochoa (la otra hija del propietario de Bodegas Ochoa). Este vino hace referencia a una foto de Adriano Ochoa, cuarta generación Ochoa, de 1938, donde Adriano posa con su cuadrilla en Olite. “Adriano elaboraba vino para comercializar, pero siempre tenía un vino especial para sus amigos, solía ser mezcla de varias uvas y tenía un poco de crianza”, explica Beatriz. Por tanto, Adriana ha creado su vino como se crea un cuadro con varias uvas para elaborar este vino tinto crianza. “Tiene una crianza de nueve meses en barricas de roble francés y americano que lo hace redondo y suavecito, más ligero que el Tempranillo 100% ya que cada variedad aporta su carácter al vino, haciéndolo muy especial. Es ideal para tomar de poteo o con una buena comida”, señala Adriana Ochoa. Ochoa 7

Dentro de las creaciones de Adriana, encontramos el vino ‘8A Mil Gracias’, un tinto crianza de uva graciano. “Es peculiar por sus aromas de fruta negra intensa, asÍ como por sus toques especiados de la uva. Envejece en madera nueve meses para redondearse y ser más suave al paladar. Tiene buena acidez y es ideal para acompañar platos de quesos o carnes con salsas cremosos”, añade. Desde Bodegas Ochoa quieren destacar principalmente “la versatilidad de un vino crianza porque hay muchos estilos, variedades, envejecimientos y cada uno se adapta al momento en el que me lo voy a tomar”.

La firma navarra quiere promocionar los vinos crianza en Navarra, principalmente para las fiestas de San Fermín y de los pueblos navarros y también a otras regiones que tienen sus jornadas festivas durante el verano. “Porque durante el verano hay muchos turistas y cuando nos visitan en nuestras fiestas, queremos que se lleven un buen recuerdo en su totalidad, incluyendo los productos gastronómicos de nuestra región. Si no, la experiencia no es completa”.

vino-Bodegas-Ochoa-Olite-tinto

Por eso, Ochoa ve importante convencer a la hostelería navarra de que en Navarra se hacen muy buenos vinos tintos de crianza y que los potencien durante las fiestas.“Me da mucha pena cuando vas a un bar o restaurante en San Fermín y no llegan a probar vinos de aquí de nuestra tierra, y si puede ser de una bodega familiar como somos nosotros, que le ponemos el cariño a cada botella que sale al mercado, mejor aún”,termina Beatriz.

Y es que el vino tinto tiene múltiples propiedades para la salud: retarda el envejecimiento; es un aliado para bajar peso ya que impide la formación de nuevas células de grasa; es un potenciador para nuestro cerebro pues previene demencias y enfermedades degenerativas, combate el cansancio gracias al resveratrol, aumenta endorfinas, es excelente para nuestra salud cardíaca; reduce el riesgo de cáncer puesto que es un gran antioxidante; aumenta los niveles de ácidos grasos Omega3 y tiene propiedades antioxidantes y astringentes además de optimizar el filtrado y depuración de estos órganos. En fin, que hay motivos más que sobrados para tomar una buena copa de vino sola o acompañada (siempre con moderación).

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