El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, y la secretaria de Estado de Industria, Rebeca Torró, mantuvieron este lunes una nueva reunión, en esta ocasión por videoconferencia, con la dirección internacional del Grupo BSH. Al encuentro telemático asistieron también la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, así como los consejeros de Derechos sociales, Economía y Empleo, Carmen Maeztu, y de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo.
La sesión se produjo justo una semana antes de la fecha marcada por la compañía alemana para proceder al cierre de la factoría. Y es que el 16 de junio se cumplen seis meses desde el aviso de cierre anunciado por la multinacional, plazo marcado por la legislación «en los ERE por cierre de centro de trabajo». De esta forma, a partir de esa fecha comenzará la negociación del expediente de extinción.
Así lo comunicaron Jörg Ulrich, director global de Producción; Christian Prenzel, director de la compañía en Europa; Maurizio Bernardi, director del Área Económica; y el CEO de BSH en España, Jose Juste. Y eso a pesar de que Hereu volvió a reclamar a la Dirección de BSH que dote al proceso negociador «de una mayor flexibilidad temporal, de cara a que futuros inversores interesados en la planta de Esquíroz, algunos de los cuales ya han iniciado el proceso de visitas a la fábrica, puedan evaluar detenidamente una posible operación de compra».
«En un momento en que se está potenciando la política industrial activa y las capacidades industriales del país, el Ministerio de Industria y Turismo considera que BSH no debe tener prisa por cerrar su planta en Navarra, más cuando el cierre responde a motivos estratégicos de la compañía y no a motivos económicos», valoró el Ministerio.
LAS REACCIONES
Durante la reunión, Chivite transmitió a la empresa su desacuerdo por esta decisión. «Se está trabajando en proyectos industriales que pueden resultar solventes y de los que tendremos noticias en un par de semanas. Hemos reivindicado que se flexibilice esta fecha desde el primer minuto porque la maduración de los proyectos industriales requiere un tiempo, pero la empresa no ha tenido a bien flexibilizar», lamentó Chivite. «Le hemos transmitido que es mejor trabajar en alternativas industriales teniendo paz social, y que es posible ampliar este periodo, dado que además la empresa en ningún momento ha dado pérdidas. De hecho, se ha planteado incluso alargarlo de quincena en quincena, sabiendo que hay compañías que tienen que responder sobre su interés», defendió la presidenta.
En esa misma línea, Irujo defendió que el Ejecutivo foral trabaja en la búsqueda de nuevos inversores desde el 10 de enero. «Nos hemos reunido prácticamente cada semana, también con el apoyo de una consultora. Hemos contactado con innumerables empresas a lo largo y ancho de todo el mundo, literalmente. Ahora mismo sí que tenemos compañías en activo, con posible interés, de diferentes sectores, tal y como la propia empresa ha informado al comité, como energías renovables, automoción o defensa», apuntó. «Debo decir que es una decisión con una falta de humanidad impresionante. Esto no se hace así. Tendremos que seguir colaborando con esta empresa, pero ha dejado claro cuál es su prioridad y, desde luego, no han sido los trabajadores y trabajadoras», denunció.
La consejera Maeztu también mostró su disconformidad con esta situación. «Expreso mi desacuerdo con esta decisión de la empresa de no prorrogar el plazo para el inicio del proceso de consultas que, tal y como han manifestado en la reunión que hemos tenido con ellos, se inicia ya este lunes con el periodo de constitución de la mesa de negociación, para el que hay siete días. Luego, se abrirá un mes de negociación colectiva para sustanciar todas las cuestiones derivadas de lo que es un proceso de despido», explicó Maeztu.
El presidente del comité de empresa de BSH Esquíroz, Juanjo Hermoso de Mendoza, también lamentó la decisión de la firma. «Se nos ha anunciado el cierre definitivo de la planta de BSH Esquíroz por parte de la multinacional. Se alegan causas organizativas y productivas», remarcó.













