Caja Rural de Navarra ha reformado sus oficinas centrales de Pamplona, situadas en la plaza de las Fueros. Y lo ha hecho de la mano de Erro y Eugui, que ha llevado a cabo la obra durante los últimos meses «con un enfoque orientado a la funcionalidad, la eficiencia y el confort».
La transformación de los espacios, según detalla la promotora y constructora, partió de «una necesidad real». Y es que «la evolución de las formas de trabajo exigía un entorno más flexible, actual y adaptado a las nuevas dinámicas organizativas de la entidad y de su equipo».
Así, la intervención conllevó la actualización y modernización de instalaciones, «mejorando su eficiencia y rendimiento mediante soluciones técnicas que optimizan el funcionamiento diario»; el rediseño de espacios interiores «para ganar funcionalidad, confort y calidad constructiva, favoreciendo ambientes de trabajo confortables, versátiles y alineados con las necesidades actuales»; y la adecuación a la imagen corporativa de la entidad, «integrando criterios estéticos y técnicos que refuerzan la identidad de marca».

El proyecto ha favorecido la creación de ambientes de trabajo «más confortables y versátiles».
Gracias a una «planificación rigurosa», una «secuenciación eficiente de las fases de obra» y una «coordinación óptima entre los equipos técnicos y de ejecución», Erro y Eugui logró que «la reforma se integre de forma natural en el uso del edificio y responda con solvencia a las expectativas de la entidad y de los usuarios».













