El proyecto Rural Domus, impulsado por el Hospital San Juan de Dios de Pamplona–Tudela y la Fundación–Clínica Josefina Arregui, presentó este jueves la primera microcooperativa rural de cuidados en Sakana: Zaindu Sakana Cuida. Esta microcooperativa la han creado cuatro mujeres formadas en la Escuela de Cuidados: Ariela Bermeo, Margari Casimiro, Angélica María Navarroy Ángela del Carmen Ventura.
La jornada fue inaugurada por Javier Fernández, director general de Fundación Caja Navarra; Ángel Gardachal, director gerente de la Clínica Josefina Arregui; y Patricia Segura, gerente del Hospital San Juan de Dios de Pamplona–Tudela. En su intervención, Segura destacó que «Rural Domus ha demostrado que la colaboración entre instituciones públicas, privadas y del tercer sector es la clave para construir soluciones innovadoras y replicables».
La gerente del Hospital San Juan de Dios de Pamplona–Tudela añadió que el proyecto ha permitido avanzar en la profesionalización del cuidado en el hogar, «especialmente en entornos rurales», e indicó que la fase actual del proyecto busca «impulsar fórmulas sostenibles de inserción laboral mediante modelos de economía social, un paso decisivo para garantizar que este proyecto sea generador de oportunidades dignas».
Por su parte, Gardachal señaló que Rural Domus supone para la Clínica Josefina Arregui «un compromiso profundo con nuestro territorio y con la mejora del sistema de cuidados en Navarra. Las personas mayores desean envejecer en su hogar, en su entorno cotidiano, donde mantienen sus vínculos, sus recuerdos y su identidad». Además, aseguró que el proyecto ha permitido analizar la realidad rural sin idealizarla, reconociendo retos y potencialidades. «Cuando se trabaja desde un enfoque integral y centrado en la persona, el impacto es profundo y real”, y ha expresado su deseo de poder impulsar una segunda edición de la Escuela de Cuidados para seguir generando empleo y autoempleo en el medio rural», concluyó.
EMPLEO RURAL
Uno de los elementos clave del éxito del proyecto ha sido la Escuela de Cuidados Rurales, que ha permitido al alumnado adquirir competencias profesionales y acceder a procesos de acreditación oficial, requisito imprescindible para su incorporación al mercado laboral y para avanzar hacia la eliminación de la economía sumergida. Este recorrido formativo se ha completado con un acompañamiento individualizado, que ha facilitado tanto la inserción laboral como el salto al emprendimiento.
Gracias a este trabajo, las 32 personas participantes han podido activar itinerarios reales hacia el empleo digno, combinando contrataciones directas, futuras incorporaciones a la empresa de inserción sociolaboral Carranza Delgado durante los primeros meses de 2026 y proyectos de autoempleo cooperativo como la microcooperativa Zaindu Sakana Cuida. En esta última línea, el acompañamiento de KoopFabrika Hegoaldetik y ANEL ha sido determinante para transformar la iniciativa de las cuatro emprendedoras en un proyecto empresarial viable, sostenible y con vocación de continuidad en Sakana.
NUEVAS OPORTUNIDADES
El acto fue clausurado por Iñaki Mendioroz, director general de Economía Social y Trabajo del Gobierno de Navarra. «Rural Domus trabaja simultáneamente en la profesionalización y la inclusión social, ofreciendo formación y un acompañamiento que permite a las personas con más dificultades integrarse, encontrar oportunidades reales y contribuir a una sociedad más justa. La Escuela de Cuidados es un elemento absolutamente relevante en esa transformación». aseguró.
Mendioroz añadió que el proyecto es «un ejemplo sólido de innovación social, porque aporta trazabilidad, calidad y una visión integral que combina sostenibilidad económica, sanitaria y comunitaria. Rural Domus incorpora todas las palancas de la economía social y demuestra que es posible generar empleo de calidad, dignificar el sector de los cuidados y transformar el territorio rural mediante proyectos colaborativos».
Rural Domus cuenta con financiación del Programa Innova, impulsado por Fundación Caja Navarra y Fundación La Caixa, y con el apoyo del Departamento de Derechos Sociales del Ejecutivo foral. Tras formar a 32 personas en su primera edición, el proyecto continúa avanzando en la creación de un ecosistema territorial de cuidados que permita a las personas mayores seguir viviendo en su hogar con apoyos adecuados y a las cuidadoras acceder a empleo digno.
Este año, prevé alcanzar una tasa del 81,25% gracias a distintos itinerarios profesionales. Esta inserción se articulará mediante distintas vías: diez personas han accedido al empleo por cuenta ajena, doce se incorporarán durante el primer trimestre de 2026 a la empresa de inserción sociolaboral Carranza Delgado y cuatro avanzan hacia el autoempleo cooperativo a través de la creación de la microcooperativa.













