martes, 23 julio 2024

Cuidar los implantes para recuperar una sonrisa natural

La pérdida de dientes es una de las enfermedades bucodentales más comunes entre las personas mayores de 50 años. Y los implantes dentales han surgido como una solución efectiva para este problema. No obstante, estas piezas pueden verse amenazadas por la falta de un soporte óseo, un mal diseño o la falta de calidad en los tejidos. ¡No hay que temer! Las siguientes recomendaciones de Sannas Dentofacial ayudarán a conseguir una sonrisa duradera.


Pamplona - 13 octubre, 2023 - 19:43

La pérdida de piezas dentales es un problema común entre las personas de más de 50 años. (Fotos: Ana Osés)

Al hablar de belleza, uno de los primeros rasgos que se nos vienen a la mente es una gran sonrisa. Por eso, la pérdida de piezas dentales puede resultar para muchos un gran golpe en el autoestima. Este problema médico, que recibe el nombre de edentulismo, afecta a todo tipo de personas y puede estar causado por una gran diversidad de factores como las enfermedades dentales, los traumatismos o la genética.

Por si no fuera poco, se trata de uno de las enfermedades orales más comunes entre personas mayores de 50 años, según el informe ‘Retos del sector bucodental en España’ publicado este año por Donte Group y la Universidad de Murcia. Pero, ¡no hay que temer! Afortunadamente, la ciencia y la tecnología han avanzado en el campo de la odontología y los implantes dentales han surgido como una solución innovadora y efectiva para el edentulismo.

Para colocar los implantes, es necesario un estudio previo de la salud general del paciente y de las condiciones óseas de su boca

Estas piezas son pequeñas estructuras de titanio que se insertan en el hueso de la mandíbula, reemplazando la raíz del diente natural. Una vez colocados, se fusionan de manera segura con el hueso, proporcionando una base sólida y duradera para los dientes artificiales. Por eso, deben estar diseñados a medida para que se adapten perfectamente a la forma de la boca de cada paciente, lo que significa que lucirán y se sentirán naturales.

Pero la falta de un adecuado soporte óseo, un mal diseño de la prótesis que irá sobre los implantes, la carga masticatoria temprana o la falta de calidad de los tejidos que rodean los implantes pueden provocar la pérdida de estas piezas. De ahí que «lo más importante a la hora de colocar estas piezas es un adecuado estudio previo de las condiciones de salud general del paciente, incluyendo los niveles de vitamina D, los triglicéridos y, por supuesto, de las condiciones específicas, en este caso óseas», recuerdan desde Sannas Dentofacial.

En la clínica, por ejemplo, estos análisis se realizan mediante imágenes de CBCT, un tipo de escaneo denominado como tomografía computarizada de haz cónico. Una técnica que aporta «información en 3D de la cantidad y calidad óseas para planificar la mejor localización del implante, una técnica quirúrgica poco agresiva y el uso de materiales que ayuden a la regeneración de los tejidos (PRGF plasma), sabiendo que tienen sus limitaciones». 

RECUPERAR UNA SONRISA NATURAL

Los implantes también pueden «enfermar» con procesos como la periimplantitis o pérdida de soporte óseo, o también con la inflamación de los tejidos que están alrededor de los implantes que pueden llevar a la llamada mucositis periimplantaria, y que en general afectan a la salud de los implantes, entre otras patologías.

Aunque la implantología dental se ha desarrollado ya hace más de cincuenta años, cada día se van conociendo más detalles sobre la oseointegración, una técnica en la que el implante se une al hueso en los llamados «tejidos duros» (óseos). Este conocimiento se complementa con el que se va obteniendo también sobre los «tejidos blandos» (las encías), que «juegan un papel de gran relevancia en la conservación y salud de los implantes a medio o largo plazo», indican desde la clínica.

Así, la encía que rodea el implante «debe ser gruesa y debe estar adherida a la superficie de la prótesis (diente o muela), que va atornillada al implante». Esto es de vital importancia porque esta encía adherida ejerce de barrera protectora contra los posibles traumas como el cepillado agresivo. Asimismo, evita que la superficie del implante (las «roscas») queden expuestas. Porque, si esto sucede, las bacterias de la boca pueden acabar colonizando esa superficie, contaminándola e iniciando el proceso de pérdida de tejidos blandos o duros que rodean el implante.

«En Sannas Dentofacial trabajamos para ofrecer los máximos criterios de calidad utilizando todos los recursos que nos puedan llevar al éxito de los tratamientos. Hacemos las cosas pequeñas de forma grandiosa», concluyen desde la clínica.

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