Dos consejeros de la macrogranja Valle de Odieta en Caparroso, concretamente el presidente del consejo rector y un vocal, han sido condenados a un año de prisión por un delito contra el medio ambiente, así como a catorce meses de multa (a razón de 12 euros al día) y a catorce meses de inhabilitación. Al mismo tiempo, deberán adoptar las medidas necesarias para la restitución de la balsa al estado anterior al vertido, bajo la supervisión del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, así como al pago de las costas de las acusaciones populares.
Así lo establece una sentencia del Juzgado de lo Penal número 2 de Pamplona, que al mismo tiempo absuelve a otros tres consejeros juzgados en el proceso por un vertido que llegó a una balsa donde se refugiaban especies protegidas. De hecho, formaba parte de una Zona de Especial Conservación (ZEC).
Según el fallo, los dos condenados, que además son hermanos y responsables del área agraria de la compañía, utilizaron un método de riego con digestato no autorizado en una época del año, enero, donde abundan las lluvias y el riesgo de que el fertilizante se extienda es mayor. En este sentido, la Fiscalía y las acusaciones populares (Greenpeace y Fundación Sustrai Erakuntza) denunciaron que, en vez de emplear los habituales camiones cisterna con brazos colgantes, la empresa había recurrido a unos aspersores para regar unas parcelas. Los encharcamientos originados provocaron que el fertilizante bajara por un barranco hasta una balsa de gran valor ambiental y destruyera el hábitat y la fauna.













