El mundo desempolvó la vieja guitarra de Lou Reed para dar una vuelta por su lado más oscuro en 2025. La frase podría sonar exagerada si no fuera porque resume con bastante precisión un ejercicio marcado a nivel global por la incertidumbre y el auge de los extremos. Ese es, precisamente, el contexto que Navarra Capital quiere reflejar en su nuevo Anuario bajo un título tan elocuente como esperanzador: ‘Hágase la luz’.
La publicación fue presentada este lunes ante más de 200 representantes del tejido económico, empresarial e institucional de Navarra. Y lo hizo con una ambiciosa e innovadora puesta en escena, donde las luces y las sombras fueron las grandes protagonistas. En ese sentido, la cita sirvió para mirar de frente y sin miedos a un año especialmente complejo e inquietante. Pero, como resaltó el director de Navarra Capital, Gorka Moreno, «reconocer nuestras debilidades y amenazas no nos hace más frágiles, sino más humanos y más auténticos».
Moreno inició su intervención con una reflexión que situó fuera del ámbito estrictamente navarro y que, a su juicio, es el fiel reflejo del nuevo tablero geopolítico. «El viejo orden mundial no volverá. Estamos en medio de una ruptura, no de una transición», apuntó recordando las palabras del primer ministro canadiense, Mark Carney, en Davos. Una reflexión que conectó directamente con la realidad vivida por el tejido empresarial navarro en 2025, donde se produjeron apagones reales y simbólicos, pero también grandes éxitos que quiso poner en valor.
No fue un año fácil para una parte importante de la industria regional. Algunos nombres propios (Sunsundegui, Nano Automotive, BSH, Saint Gobain o ArcelorMittal, entre otros) se convirtieron en sinónimo de cierres, ERE, liquidaciones… «Este Anuario, por primera vez desde 2020, recoge muchas noticias duras», lamentó Moreno. Sin embargo, al mismo tiempo contiene numerosos hitos e historias que «permiten mantener la fe». Es más, los titulares positivos predominan claramente sobre los negativos… «En Navarra Capital elegimos creer. No porque queramos ser políticamente correctos, sino porque estamos convencidos de que hay motivos para hacerlo», incidió el director de este medio.
El título de la publicación no es una consigna ingenua, sino una declaración de intenciones. Una forma de decir al mundo que, «pase lo que pase», Navarra Capital dará siempre su mejor versión. Así, el Anuario de 2025 recoge infinidad de informaciones que fueron adelantadas gracias al esfuerzo, investigación e insistencia del equipo. Vamos, periodismo en su acepción más clásica.
Además, los líderes del año encarnan valores que, en su conjunto, conforman lo que el director de Navarra Capital definió como «un auténtico kit de supervivencia empresarial». Ese es el hilo invisible que une las historias de Jaime Urcola (Sakana Group), Isabel Sola (CNB–CSIC), Adolfo Llorente (Skydream), Javier Carmona (Grupo Jacar), Pedro Luis Antón (Conservas Pedro Luis), Enrique Redín (Grupo Reybesa), Javier López (Uraphex), Arantza Maquirriain, (EnREDaRSE), Carlos Matilla (FuVex), Lucía Ostiz (Ostiz Audiovisuales), Pilar Idoate (restaurante Europa) e Irene Echeverría (Blanco Metro).
LUZ TRAS EL APAGÓN
El otro pilar elegido para articular la publicación fue simbólico, pero igual de representativo: el apagón de Nueva York en 1977. Ni es el más cercano geográficamente ni el más reciente. Sin embargo, demuestra que los gigantes pueden caer… y levantarse: «Si Estados Unidos pudo superarlo, nosotros y nosotras también».
Siguiendo ese argumento, el Anuario lanza un mensaje claro sobre la corresponsabilidad. En un contexto en el que algunos sectores se ven abocados a transformarse para seguir siendo competitivos y otros resisten con mayor firmeza, «se necesita el apoyo de todos» (autoridades, ciudadanía, empresas y medios de comunicación). Un proceso en el que resulta crucial idear «soluciones disruptivas» para no quedarse «a medio camino, en tierra de nadie».
Al mismo tiempo, el acto sirvió para celebrar los resultados obtenidos por este medio el año pasado. Porque la fórmula mencionada anteriormente «funciona». De hecho, Navarra Capital superó por vez primera los cinco millones de páginas vistas, 1,3 millones más que en 2024 y siete veces más que en 2018. En redes sociales, la comunidad creció un 14 % hasta rondar los 36.700 seguidores.
UN ESPERADO ALUMBRAMIENTO
Durante el conversatorio que mantuvo con Moreno, el CEO de Navarra Capital, Mikel Benet, aprovecho para poner en valor la importancia de la comunicación en un momento como el actual. «Hace quince años, la mayoría de las empresas de nuestro entorno la veían como un gasto prescindible en tiempos de crisis. Hoy, por el contrario, las grandes empresas han aprendido del modelo norteamericano, de tal forma que la comunicación ha dejado de ser un apoyo táctico para cumplir una función estratégica de primer nivel», defendió. Como muestra de ese viraje, reseñó algunas cifras relevantes. Por ejemplo, que «el conjunto del sector de la comunicación, la publicidad y la promoción mueve más de 33.000 millones de euros al año, en torno al 2 % del PIB nacional, lo que da cuenta de su peso económico».
Al mismo tiempo, la comunicación estratégica «participa cada vez más en la toma de decisiones; se sienta en los comités de dirección; y actúa como radar anticipando riesgos, oportunidades y percepciones antes de que impacten en el negocio». Bajo su punto de vista, su principal valor está en la gestión de la reputación y la confianza, «claves para atraer inversión, talento y legitimidad social». Así mismo, «no solo mira hacia fuera, ya que alinea a los equipos con el propósito, refuerza la cultura corporativa y facilita los procesos de cambio».
Navarra no se ha situado al margen de dicha tendencia, «aunque queda mucho por hacer». Y es que, según un estudio de la Asociación Navarra de Empresas de Comunicación, el sector solo representa el 1 % del PIB en la Comunidad foral: «Los profesionales debemos seguir evangelizando para que, sobre todo las pymes, dediquen más recursos y presupuestos a esta área fundamental en el camino hacia el éxito».
Al igual que Moreno, Benet quiso agradecer la implicación de los trabajadores y trabajadoras de Navarra Capital y el apoyo brindado por los anunciantes al Anuario de 2025, que volvieron a crecer en número para batir un nuevo récord. «Otra vez nos hemos visto sobrepasados por tanta confianza, ya que un total de 57 empresas y entidades han respaldado esta publicación», detalló.
A este respecto, se mostró convencido de que muchas organizaciones apoyan a este medio «por su honesta labor». Y, finalmente, aprovechó para anunciar el lanzamiento de la nueva marca de La Agencia x Navarra Capital. Un paso crucial para dar mayor visibilidad y coherencia a una división que ha crecido con fuerza y que hoy opera con una propuesta cada vez más transversal, capaz de abordar proyectos integrales para empresas e instituciones de referencia.
EL CIERRE
El cierre del acto corrió a cargo de Mikel Irujo, consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial, quien felicitó a Navarra Capital por los logros obtenidos en 2025 y definió el ejercicio como «un año duro, pero también el de la paradoja», marcado tanto por «cierres dramáticos y muy dolorosos» como por «inversiones empresariales con cifras récord en diferentes sectores».
Al hilo de este argumento, se detuvo especialmente en el impacto humano de algunos de esos cierres y relató incluso una escena vivida en primera persona: la conversación con un trabajador de BSH Esquíroz, miembro de un comité, que se derrumbó delante de él mientras se preguntaba qué había hecho mal la plantilla. «Esto te rompe por dentro», admitió para apostillar acto seguido que en esos momentos «hay que afrontar las malas noticias, coger el toro por los cuernos» y no mirar hacia otro lado.
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Por otro lado, el consejero enmarcó la situación actual en una «transformación acelerada» de la economía, condicionada por la geopolítica mundial, y puso el foco en el reto que supone China para la industria europea, aunque también lo definió como una oportunidad. Ahí, reclamó que Europa reaccione y defendió medidas para reforzar la cadena de valor continental, evitando que se puedan «importar alegremente el 100 % de los componentes» sin exigencias que permitan salvaguardar la cadena de valor.
En clave navarra, insistió en que la Comunidad foral debe seguir reforzando su competitividad industrial, impulsar la innovación y ganar agilidad administrativa. Algo que espera resolver con la próxima Ley Foral de Industria, cuya tramitación parlamentaria tendrá lugar en marzo. También reivindicó como una de las grandes fortalezas del territorio el ecosistema construido durante décadas (universidades, I+D, tejido empresarial y formación profesional) y defendió que la cultura industrial de la región se ha ido transmitiendo generación tras generación como parte del «genio de Navarra».
Por último, subrayó que en escenarios complejos «el ser humano agudiza su intelecto y su ingenio, canaliza su creatividad y fortalece su resiliencia», de ahí que instara a los agentes de la Comunidad foral a ser actores «y no meros espectadores» en esta etapa.

Irujo, que felicitó a Navarra Capital por su labor periodística, fue el encargado de cerrar el acto.
Irujo encabezó una amplia representación institucional presente en el acto y formada por sus homólogos José Luis Arasti (Economía y Hacienda), Juan Luis García (Universidad, Innovación y Transformación Digital), Carmen Maeztu (Derechos Sociales, Economía Social y Empleo). Igualmente, estuvieron presentes Ramón Gonzalo, rector de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), así como el Defensor del Pueblo de Navarra-Nafarroako Arartekoa, Patxi Vera, entre otros representantes destacados del ámbito institucional, económico y empresarial de la región.














































































































