La plantilla de BSH Esquíroz aprobó este lunes el preacuerdo sobre el ERE alcanzado por el comité de empresa el pasado jueves con un 78 % de los votos. Es decir, 475 empleados respaldaron el texto y 127 rechazaron las condiciones planteadas. Además, se registraron cinco votos nulos y dos abstenciones. En concreto, el 91,17 % de los trabajadores ejerció su derecho al voto. La votación comenzó a las 6 de la mañana de este lunes, y el 90 % de la plantilla ya había votado a las 13:30.
El documento que se sometió a votación establece indemnizaciones para menores de 55 años de 45 días por año trabajado, sin tope de mensualidades y una paga lineal de 1.500 euros brutos por cada año completo de antigüedad. Según el presidente del comité de empresa, Juanjo Hermoso de Mendoza, en torno a 400 empleados tienen entre 45 y 54 años. Para los mayores de esa edad se han pactado prejubilaciones, a las que pueden acogerse unos 140 trabajadores. Las personas menores de 50 años trabajarán hasta el 30 de noviembre, y los mayores de esa edad, hasta el 31 de diciembre.
De hecho, la empresa se compromete a mantener abierta la producción de frigoríficos y lavavajillas hasta finales de año, si se mantiene la previsión de pedidos. Será entonces cuando la plantilla será despedida. El ERE afecta a 609 trabajadores de la planta de Esquíroz.
«El comité se reunirá este martes por la mañana para hacer una valoración del resultado del referéndum y para definir los siguientes pasos a tomar», agregó Hermoso de Mendoza. En esta línea, el comité se reunirá el miércoles con los consejeros del Gobierno de Navarra, Mikel Irujo y Carmen Maeztu, para retomar la posibilidad de la reindustrialización de la fábrica de Esquíroz.
El preacuerdo fue defendido por siete delegados de UGT, dos de CCOO, dos de ATISS y uno de Solidari, mientras que los tres representantes de LAB y los dos de ELA no lo respaldaron. «Esto supone una sangría de despidos histórica para Navarra, además del cese de actividad de la planta», esgrimió ELA.













