Cruzan la plaza del pueblo a toda prisa, entre carcajadas desordenadas, esquivando macetas, perros dormidos y algún gato que se despereza al sol. Van en grupo, y casi siempre son los mismos: cuatro, cinco o seis niños que llevan el verano estampado en la tez morena de sus piernas y el polvo del camino en los zapatos. Desde un banco, a la sombra, los mayores contemplan a diario la escena con una silenciosa complicidad. En sus ojos se dibuja una nostalgia serena, casi agradecida. Entienden que, para muchos, el verano sigue comenzando con ese chirrido metálico, áspero y profundamente familiar: el de una vieja bicicleta que vuelve a la vida tras meses dormida en un trastero. Algunas parecen venir de una era ya olvidada, con ruedines torcidos, timbres que apenas suenan y puños remendados con esparadrapo. Otras son herencia de primos mayores o regalos que llegaron con la visita de unos Reyes Magos muy generosos.
«En las zonas rurales, la gente joven sigue utilizando mucho la bicicleta. Por eso pensamos en una iniciativa para fomentar el aprendizaje y la tecnificación, especialmente con la de montaña«, apunta Jorge Vaquero, fundador de Bideaoutdoor y director técnico Eremua, un centro de BTT (bicicleta todo terreno), trail running y senderismo que, desde su creación en 2018 en Zubiri, ha recuperado unas veintidós rutas y 300 kilómetros de senderos.
El primer bike park del valle de Esteribar se construyó en 2021. Pero la «creciente demanda» de la bicicleta de montaña hizo necesario su «reacondicionamiento», de ahí que se hayan reformado las instalaciones. «La idea era actualizar el trazado para incorporar nuevas estructuras y llevar a cabo una iniciativa pionera en la Comunidad foral», explica Vaquero tras recalcar que el proyecto, desarrollado a lo largo de este último año, ha contado con la colaboración de la marca Orbea.
LOS DETALLES DEL CIRCUITO
Las obras corrieron a cargo de la compañía oscense Feral Multiservicios, especializada en trail building. Así, el circuito cuenta con cuatro líneas de dificultad progresiva que se adaptan tanto a ciclistas principiantes como a los más experimentados. Para aquellos que deseen perfeccionar sus habilidades técnicas, se ha habilitado un skill park con elementos que simulan obstáculos y situaciones reales que podemos encontrar en el monte, como curvas cerradas o pasarelas estrechas. También existe un área de saltos de iniciación con diferentes rollers para practicar saltos en desnivel y mejorar el equilibrio o el control de la bicicleta. «Por último, hemos preparado una zona de saltos medios y otra de saltos avanzados. Se trata de estructuras en meseta en las que se requiere un nivel técnico mayor», detalla el responsable del proyecto.
El parque, reinaugurado hace apenas dos semanas, «está teniendo una acogida muy buena» por parte de los vecinos de la zona: «De hecho, la biciescuela Eremua ya suma sesenta niños en todo el valle de Esteribar y están todos emocionados. La bicicleta de montaña está ganando poco a poco un peso mayor entre las nuevas generaciones, y por eso es fundamental desarrollar iniciativas como esta. En Ororbia hay otro ‘bike park’, pero me atrevería a decir que este es el único circuito de toda Navarra con estas características».













