A pesar de que la estrella de los Indiana Pacers eliminó a sus queridos New York Knicks en los últimos playoffs de la NBA, Pope Urtasun no le guarda rencor. De hecho, aún lamenta la lesión que ha sufrido su idolatrado Tyrese Haliburton. «Este año me he enganchado más que nunca. He visto los playoffs de la NBA enteros», confiesa con entusiasmo. Tal es su pasión por el baloncesto estadounidense que, a principios de año, viajó hasta la Gran Manzana para ver a los Knicks en el Madison Square Garden. En época de finales, Pope siempre ha sido fiel al mítico lema de las retransmisiones de Movistar: «dormir es de cobardes». Este año, en cambio, optó por ver los partidos mientras desayunaba, antes de que despertaran sus tres hijas.
Sus hermanos, Álex y Txemi, prefieren seguir más de cerca la Liga Endesa y la Euroliga. Pero tienen algo muy importante en común. Desde hace dos años, tal y como adelantó Capital Sport, los tres dirigen AIT Sport Center en el polígono industrial de Torres de Elorz. Este verano, por sus canchas pasarán más de un centenar de chicos y chicas de entre 8 y 16 años gracias al campamento estival que han organizado. Además, la última semana de agosto celebrarán un curso intensivo en el Club de Campo Señorío de Zuasti. «Durante esos días nos reforzamos con tres entrenadores más de baloncesto y un preparador físico», apostillan para agregar acto seguido que Txemi está de baja en estos momentos debido a una larga lesión de rodilla.
EL CRECIMIENTO
El verano es también tiempo de tecnificación. Los hermanos Urtasun dedican estos meses a realizar entrenamientos individuales con alumnos en el gimnasio y a mejorar aspectos técnicos como el tiro o el manejo de balón. En concreto, forman grupos reducidos de tres o cuatro jugadores para incidir en aspectos concretos. «Muchos aprovechan el verano para entrenar más porque, durante la temporada, solo tienen tres o cuatro sesiones a la semana con su equipo. Nosotros somos ese apoyo externo para practicar de manera individual», resume Pope.
La evolución del centro está siendo muy positiva. A finales de la temporada pasada, el número de inscritos en estos entrenamientos individuales era de unos treinta. Hoy superan los setenta y los hermanos confían en alcanzar el centenar antes de que acabe el año. Además de jugadores a título individual, varios clubes también entrenan en el centro. Al Osés Construcción Ardoi (Zizur) y al Mutilbasket (Mutilva), ambos de categoría femenina, se han sumado el Club Baloncesto Noáin y el Club Balonmano Noáin. «Mientras unos se preparan en una parte de las instalaciones, en otra zona pueden estar grupos más pequeños o gente que viene por su cuenta a tirar”, explican.
Con más de 1.200 metros cuadrados, AIT Sport Center acaba de ampliar su zona de vestuarios. «Teníamos solo dos y se quedaban cortos, sobre todo en días de partido. Ahora, los árbitros también tendrán su propio espacio para cambiarse», comentan. De cara a la próxima temporada, los Urtasun están en conversaciones con varios clubes para ofrecer entrenamientos semanales en las propias instalaciones de los equipos, un paso más para consolidar su modelo de negocio y seguir haciendo crecer el baloncesto desde la base.













