La campaña de cereal de 2026 en Navarra «está dejando un escenario muy heterogéneo, tanto entre las distintas comarcas como dentro de una misma zona de producción», señaló este viernes la Unión de Cooperativas Agroalimentarias de Navarra (UCAN). Así, los primeros balances de la recolección «confirman una gran variabilidad en los rendimientos, consecuencia de las condiciones meteorológicas registradas durante las últimas fases del cultivo».
La entidad agraria indicó que las elevadas temperaturas y la ausencia de precipitaciones en el tramo final del ciclo han «condicionado el potencial productivo de numerosas parcelas, una situación que coincide con la tendencia observada a nivel nacional». Y es que Cooperativas Agro-alimentarias de España ha revisado recientemente a la baja su previsión de cosecha, situando la producción nacional en 18,6 millones de toneladas, un 9,5 % menos que la estimación realizada en mayo y cerca de un 30 % por debajo de la excepcional campaña de 2025.
En la Comunidad foral, el comportamiento de los cultivos está siendo «especialmente desigual». Juan Luis Celigueta, director del Área de Cereales del Grupo AN, resaltó que resulta «complicado realizar una valoración homogénea de la campaña debido a la importante diversidad de situaciones existentes». «Se están registrando diferencias significativas entre comarcas e incluso entre parcelas próximas, con rendimientos muy variables en función de la disponibilidad de agua, el tipo de suelo y el momento en que los cultivos se vieron afectados por el estrés térmico», detalló.
A esta «incertidumbre productiva» se suma la «inestabilidad» de los mercados. «El sector cerealista afronta una situación de elevada volatilidad en los precios, muy condicionada por el contexto geopolítico internacional. Los recientes ataques a infraestructuras portuarias en la zona del mar Negro han provocado importantes subidas en los mercados internacionales de futuros, aunque todavía está por ver si ese comportamiento termina trasladándose al mercado nacional», subrayó.
Según la entidad agraria, la campaña de 2026 «vuelve a poner de manifiesto la creciente exposición del cereal a los fenómenos climáticos extremos y a un escenario internacional cada vez más incierto»: «Todo ello refuerza la necesidad de seguir apostando por herramientas que permitan mejorar la resiliencia de las explotaciones, como la innovación agronómica, la mejora genética, la agricultura de precisión y el fortalecimiento del cooperativismo como instrumento para aportar estabilidad y valor a los agricultores navarros».













