El pasado mes de octubre, El Convento, ópera prima de los directores Ángel M. Chivite y Luis Galindo, tuvo su estreno mundial en el Mórbido Film Fest 2025, en México. Allí, entre velas, máscaras y gritos entusiastas, el público especializado aplaudió con fervor una historia que mezcla fe, locura y oscuridad bajo los muros de piedra de un convento navarro del siglo XVIII.
Rodada íntegramente en Navarra y protagonizada por Nahia Bergasa, entre otras actrices, la cinta se presenta como un thriller histórico y sobrenatural con alma propia, inspirado en hechos reales ocurridos en la Ribera navarra.
Una historia oscura con raíces navarras

Cartel del filme ‘El Convento’.
En el corazón de El Convento laten los ecos de los llamados sucesos de las monjas satánicas de Corella. La película traslada al espectador a 1750, cuando dos jóvenes aspirantes llegan a un convento de clausura donde la devoción se mezcla con algo más antiguo y más turbio. Lo que comienza como una historia de fe y silencio se transforma poco a poco en una pesadilla de rituales, secretos y violencia oculta tras los muros de piedra.
El guión, firmado por Jesús Córdoba, combina el horror psicológico con el simbolismo religioso y la estética barroca. Chivite y Galindo explican que su intención es “crear una atmósfera que crezca en tensión, que respire con la historia, hasta desembocar en un final completamente inesperado”.
Rodada durante el verano de 2024 en Villafranca y Fitero, la producción contó con un presupuesto de 881.000 euros y el apoyo del Gobierno de Navarra. En Villafranca, el equipo vivió casi como una comunidad, aislado durante semanas, reforzando el carácter artesanal y humano del rodaje.
El Convento: una apuesta internacional
El estreno en el Mórbido Film Fest —considerado el festival de género más importante de América Latina— marca un paso decisivo para el cine navarro. La película ha competido en la sección internacional, compartiendo cartel con títulos de México, Argentina, Estados Unidos y Europa.
La recepción, según fuentes del festival, ha sido muy positiva: el público ha destacado su atmósfera visual y su enfoque cultural, una mirada europea y espiritual del terror que despierta curiosidad entre los asistentes.
Desde la productora Elcon Films confirman que esta proyección “abre las puertas a su distribución en otros festivales y a posibles acuerdos con salas españolas”. Si todo sigue su curso, El Convento llegará a los cines de España en 2026.

Nahia Bergasa: la revelación entre sombras
En el centro de la historia está Nahia Bergasa, joven actriz navarra que interpreta a Ana María, una novicia que descubre el horror en el interior del convento. Su interpretación, contenida y feroz, conduce al espectador por un camino entre la inocencia y la oscuridad.
“En España hay mucho problema con las películas de terror… la gente ve más las que vienen de fuera, sobre todo americanas o inglesas”, comenta Bergasa. “Por eso es importante dar visibilidad a las que se hacen aquí, con historias que podrían venir perfectamente de cualquier parte del mundo.”
Sobre su paso por México, añade: “Ha sido un regalo poder presentarla en el Mórbido Film Fest, el festival más grande de terror y ciencia ficción de Latinoamérica. Esto puede abrir muchas puertas. Ojalá estrenarla en 2026 y verla en los cines de España.”
La actriz recuerda el rodaje en su tierra como una experiencia iniciática: “Fue mi primer rodaje tan largo y tan profesional, con un papel protagonista. Rodábamos a contrarreloj, de día y de noche, pero el ambiente fue increíble. Hicimos una piña preciosa entre todo el equipo.”
Para Bergasa, El Convento es mucho más que un debut: “A mí esto me da la vida. Ojalá que este proyecto me abra más puertas, porque es un mundo muy competitivo. Pero no pienso dejar de formarme ni de disfrutarlo. Disfruto tanto en una gran producción como en clase, haciendo una escena con mis compañeros.”

La actriz navarra Nahia Bergasa se dirige al público durante la presentación de la película.
Un paso adelante para el cine navarro
Con El Convento, el talento audiovisual de Navarra consolida su presencia internacional. La película mezcla historia, tradición y terror con una identidad inconfundible, y su atmósfera —tan local como universal— ha despertado atención más allá de nuestras fronteras.
Su estreno en México no solo marca el debut mundial de una prometedora película de género, sino también la confirmación de una nueva generación de cineastas y actrices que proyectan el cine navarro hacia el mundo.
En los pasillos de piedra y en las sombras del celuloide, algo se mueve. Y lleva el sello de Navarra.













