domingo, 24 octubre 2021

El Gobierno foral llevará al juzgado a la macrogranja de Caparroso

La Dirección General de Medio Ambiente ha iniciado las actuaciones para elevar al juzgado las afecciones medioambientales que atribuye a la empresa Valle de Odieta. Así lo ha decidido tras una reunión entre responsables del área, la Policía Foral y la fiscal delegada de Medio Ambiente y Urbanismo de Navarra. En ella, se han presentado varios informes encargados a Gestión Ambiental de Navarra sobre el impacto de la empresa en el hábitat de varias especies que pueblan una Zona de Especial Conservación.

Redacción
Pamplona - 7 mayo, 2021

Greenpeace ha liderado varias acciones de protesta contra la macrogranja de Caparroso. (Foto: archivo)

El Gobierno de Navarra ha iniciado las actuaciones para elevar al juzgado las afecciones medioambientales propiciadas por la “incorrecta aplicación del digestato” de la granja Valle de Odieta, ubicada en Caparroso. El digestato es el resultado de la biometanización del purín y otros residuos para “reducir su potencial de contaminación y, además, producir metano que se aprovecha para generar electricidad verde”.

Según informó el Ejecutivo foral, los responsables de Medio Ambiente decidieron iniciar la judicialización tras una reunión de atestados convocada por el departamento. En ella, participaron el director general, Pablo Muñoz, personal técnico y de Guarderío de Medio Ambiente, miembros de la Brigada de Protección Medioambiental de Policía Foral y la fiscal delegada de Medio Ambiente y Urbanismo de Navarra.

Los informes remitidos a Medio Ambiente centran su análisis en el impacto sobre el hábitat del galápago europeo, la rata de agua, la nutria y el visón europeo en la balsa del Camino del Sotillo.

En la reunión se presentaron los informes encargados por el Servicio de Biodiversidad a diferentes expertos de la sociedad pública Gestión Ambiental de Navarra-Nafarroako Ingurumen Kudeaketa (GAN-NIK) para “analizar la afección a la fauna, la flora y los hábitats en la zona por la aplicación incorrecta de digestato de la vaquería Valle de Odieta”.

En concreto, los documentos se centran en el “impacto sobre el hábitat del galápago europeo, la rata de agua, la nutria y el visón europeo en la balsa del Camino del Sotillo”, ubicada en la Zona de Especial Conservación (ZEC) Tramos Bajos del Aragón y del Arga. Por ello, finalizada la reunión, se decidió iniciar las actuaciones para elevar al juzgado las afecciones medioambientales que puedan desprenderse de dichos informes.

EL REQUERIMIENTO

Paralelamente a las investigaciones para depurar responsabilidades, la Dirección General de Medio Ambiente envió “un requerimiento de paralización de prácticas no autorizadas” a la empresa el pasado mes de febrero, tras recibir un informe de Policía Foral “confirmando el uso de instalaciones fijas de riego para aplicar digestato y la presencia de encharcamiento en varias parcelas y escorrentías de digestato fuera de las fincas de cultivo”. Esta situación “fue advertida también por el Guarderío de Medio Ambiente en una visita de inspección”.

El informe de la Policía Foral recoge “diversas deficiencias”. Por un lado, subraya que la forma de aplicación señalada “no está amparada” por la Autorización Ambiental Integrada de que dispone. Por otro, observa que la “presencia de encharcamientos refleja una situación de aplicación incorrecta que puede dar lugar a contaminación de las aguas subterráneas y escorrentías a los cauces públicos próximos”.

Ante las afecciones constatadas en el ecosistema del lugar, el Gobierno navarro requirió a la vaquería Valle de Odieta el “cese inmediato de dichas prácticas no autorizadas” y que remitiera al Servicio de Economía Circular y Cambio Climático un informe con “información detallada de las prácticas de riego realizadas desde el 1 de enero de 2021, así como una evaluación de la idoneidad de las mismas o, en su defecto, de las situaciones irregulares observadas”.

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