El Grupo Eroski cerró las cuentas del ejercicio 2025, a 31 de enero de 2026, con una facturación de 6.081 millones de euros, 196 más que en 2024 (+3,33 %). En términos operativos, el grupo afirmó que mantiene «una evolución positiva», con un beneficio operativo de 252 millones de euros, un 3,1 % superior al del ejercicio anterior. Una cifra que «consolida la mejora progresiva de la actividad ordinaria».
En este sentido, el EBITDA alcanzó los 340 millones de euros, «el nivel más elevado de la última década». Además, los resultados antes de impuestos ascendieron a 85 millones de euros y, tras aplicar un gasto de 38 millones de euros en concepto de Impuesto sobre Sociedades, el resultado neto positivo se situó en los 47 millones de euros, un 42 % inferiores al ejercicio anterior «como consecuencia del gasto financiero no recurrente asociado al proceso de reordenación financiera acometido durante el ejercicio».
«Este proceso ha supuesto la normalización definitiva de la estructura financiera del grupo, permitiendo simplificar la deuda, mejorar el perfil de vencimientos y reducir su coste, lo que generará ahorro y estabilidad a corto, medio y largo plazo», indicó el grupo.
«2025 marca un punto de inflexión en la trayectoria de Eroski. Cerramos un ciclo exigente y lo hacemos con un negocio sólido, una base financiera normalizada y la confianza para abordar una nueva etapa de crecimiento, siempre fieles a nuestro modelo cooperativo y a nuestro compromiso con las personas. En un contexto todavía complejo para muchas familias, hemos reforzado nuestro papel como agente de ahorro, trasladando más de 435 millones de euros a nuestros clientes, lo que refleja nuestra vocación de acompañarles con una propuesta cercana, competitiva y de confianza», agregó Rosa Carabel, CEO del Grupo Eroski.
A este respecto, el ejercicio estuvo marcado por el cierre del proceso de reordenación financiera del grupo, que «permitió reordenar y normalizar definitivamente su estructura financiera tras años de desapalancamiento». La operación supuso «una mejora significativa en el perfil de la deuda, con vencimientos más equilibrados y un menor coste financiero, reforzando la estabilidad del grupo y su capacidad para afrontar el futuro con mayor solidez».
Esta operación ha contado con el respaldo de entidades financieras como Kutxabank, Laboral Kutxa, BBVA, Santander, CaixaBank, Rabobank, Intesa Sanpaolo o Deutsche Bank, entre otras, junto con el Instituto Vasco de Finanzas y el ICO. Asimismo, y en línea con este proceso, el Banco Europeo de Inversiones (BEI) se ha incorporado recientemente a la financiación del grupo, «reforzando el respaldo institucional al proyecto y su alineamiento con los objetivos estratégicos a largo plazo».
«El proceso de refinanciación culminado en 2025 ha permitido simplificar nuestra estructura financiera, mejorar el perfil de vencimientos y reducir el coste de la deuda, reforzando la estabilidad del grupo a largo plazo. Este avance se enmarca en la estrategia de disciplina financiera que venimos desarrollando en los últimos años y nos sitúa en una posición más sólida para afrontar el futuro y apoyar el desarrollo del negocio»,resaltó Josu Mugarra, director financiero de la compañía, que ya suma más de 1.500 establecimientos entre tiendas físicas y online.
INDICADORES
Entre los principales indicadores del ejercicio destacan los 435 millones de euros transferidos a clientes en ahorro; la colaboración con más de 2.300 productores locales; las 4.500 horas de formación en sostenibilidad impartidas a cerca de 400 proveedores dentro de su Programa de Acompañamiento a la cadena de valor; los más de 25 millones de euros destinados a fines sociales; las más de 28.200 personas en plantilla, de las cuales 8.336 son socias trabajadoras; y las más de 298.000 horas de formación destinadas al desarrollo profesional de sus equipos.
«Estos resultados reflejan nuestro modelo de empresa y cómo entendemos nuestra responsabilidad. En Eroski trabajamos desde cinco compromisos claros con las personas consumidoras: ofrecerles ahorro y buena calidad, promover una alimentación saludable, impulsar el producto local, actuar con responsabilidad social y avanzar hacia un modelo cada vez más sostenible. Todo ello es posible gracias al compromiso de las personas, principal activo del grupo y protagonistas de una trayectoria marcada por la resiliencia y la transformación. Son estos principios los que guían nuestra actividad diaria y los que se traducen en un impacto real en nuestro entorno», concluyó Carabel.













