El Grupo Fronda, especializado en grandes comercios de jardinería y decoración, abandona la Comunidad foral. Según pudo saber Navarra Capital, la empresa madrileña bajó la persiana de sus instalaciones de Olaz el pasado viernes. El complejo, de 12.000 metros cuadrados, fue inaugurado hace siete años, se convirtió en su quinta sede en España y la plantilla estaba compuesta por once trabajadores, que en consecuencia han perdido sus empleos. Anteriormente, además, en este local desarrolló su actividad otra firma del sector: Jardiland. Abierto en 2011, Ricardo López, exportero del Club Atlético Osasuna, fue uno de los socios que participó en el negoció.
Fronda aterrizó en la Comunidad foral el 19 de octubre de 2018 y apostó decididamente por Olaz porque, por aquel entonces, ya se hablaba de un posible parque comercial que se levantaría en los alrededores de las instalaciones. «Se pretendía ejecutar un desarrollo comercial que nos ‘envolvería’ y atraería a público. Por eso elegimos estar allí», apuntaron fuentes de la Dirección.
Unos meses después, en 2019, Atalaya Superficies Comerciales promovió una zona comercial compuesta por diecisiete negocios de restauración, ocio y tiendas; el Gobierno de Navarra aprobó el PSIS correspondiente en 2022; y, si se cumplían las previsiones, estaría operativo en 2024.
Pero, en enero de ese mismo año, el TSJN aceptó un recurso presentado por la Asociación Comerciantes de Navarra y la Federación de Comercios y Servicios Denok Bat y la justicia anuló provisionalmente su tramitación. ¿El motivo? El PSIS del parque comercial estaba proyectado en suelos urbanos o urbanizables con uso residencial dominante. «Somos conscientes de que hay que ser pacientes, pero no esperábamos que el desarrollo comercial fuera tan despacio. No podemos aguantar más porque desgraciadamente no hemos conseguido ser rentables», lamentan.
El comercio de jardinería, con una superficie total de 12.000 metros cuadrados, disponía de una amplia selección de plantas (interior, exterior, aromáticas, culinarias o tropicales), árboles, arbustos, frutales, bonsáis, un invernadero de helechos y la «última tendencia» en plantas colgantes.
Fronda también contaba con un atelier de flores, «espacios de inspiración» para la decoración del hogar y una sección de mascotas en las que destacaban seis acuarios marinos de más de 1.000 litros. En ellos, vivían peces tanto de agua fría como caliente y, para los aficionados al paisajismo submarino, vendía elementos decorativos como corales de distintas formas y colores. Además, la empresa se encargaba de la decoración de bodas, eventos y banquetes.
LOS ORÍGENES
Los orígenes del Grupo Fronda se remontan a 1975, cuando Consuelo Pérez Rivera inauguró un pequeño vivero situado a las afueras de Madrid. A finales de la década de los 90, la empresa fundó su primer centro ubicado en Majadahonda (Madrid).
En 2006, puso en marcha otro establecimiento en San Sebastián de los Reyes (Madrid) y, en 2008, adquirió la «principal empresa de jardinería de Mallorca«, Magatzem Verd. La quinta apertura fue la de Olaz y la sexta llegó en noviembre de 2022, con su primera tienda urbana localizada en los bajos comerciales del «histórico» Palacio Avenida de Palma de Mallorca. Además, en marzo abrirá un nuevo centro de jardinería en Cabrera de Mar (Barcelona).
Hasta el cierre del negocio de Olaz, sus centros de jardinería sumaban una superficie total de 58.000 metros cuadrados, recibían «más de 700.000 visitas anuales» y empleaban «a más de 200 personas».













