Pragmatismo responsable. Así definen los navarros Luis Orbaiceta y Rubén Aldaba el estilo por el que se guía el estudio de arquitectura que fundaron en 2020. "La arquitectura contemporánea debe ser, ante todo, un ejercicio de sensatez y contención", afirman a ValoresTOP. Bajo esta premisa, Orbaiceta Aldaba Arquitectos ya gestiona en la actualidad catorce proyectos de 60.000 m2 en total por un presupuesto de más de 85 millones de euros. Cuatro de ellos se encuentran en fase de construcción, y otros tantos iniciarán las obra entre este año y el próximo. "No buscamos ganar concursos con formas extravagantes o fuegos artificiales. Diseñamos edificios construibles, de bajo mantenimiento y energéticamente eficientes", desgranan.
Ambos estudiaron en la Universidad de Navarra, y no tardaron en descubrir que se coordinaban muy bien a la hora de realizar proyectos juntos. De hecho, ese fue el motivo por el que decidieron establecerse por su cuenta en Pamplona, aunque durante la carrera trabajaron en firmas de talla mundial en Londres y Nueva York. "Aprendimos que la arquitectura de gran escala no permite errores y exige una coordinación milimétrica", señala Aldaba. De aquellos años heredaron una disciplina operativa que hoy aplican a concursos públicos de alta complejidad técnica en distintos puntos del país.
Su concepto de 'pragmatismo responsable' se traduce en decisiones muy concretas: dominio de la luz natural, generosidad del espacio útil y la honestidad constructiva (que los materiales sean lo que parecen ser). "Cuando un jurado técnico evalúa nuestras propuestas, valora que la estética del proyecto no sea un añadido cosmético, sino que nazca de su proporción, de su funcionamiento interno y de su integración en el lugar", sostiene Orbaiceta. En un contexto donde muchos concursos se deciden al milímetro, su apuesta es ofrecer garantías técnicas a la administración.
LOS PROYECTOS
El salto nacional se ha materializado en tres grandes adjudicaciones recientes. Junto a COR Architecture + Design, Orbaiceta Aldaba Arquitectos está inmerso en el diseño de los nuevos Laboratorios de Investigación Avanzada en las Islas Canarias. El proyecto consiste en levantar dos edificios en el Parque Científico de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). "Su diseño modular y flexible asegura la adaptación a futuros retos científicos y tecnológicos", explica Aldaba.
Por otro lado, el estudio pamplonés también ha ganado la licitación para la nueva sede de la Diputación de Valencia junto al mismo partner. "Se trata de tres edificios administrativos integrados en un entorno patrimonial sensible, donde priorizamos el uso de materiales locales y la dinamización del espacio público", apuntan. Precisamente, los inmuebles se ubicarán en el Convento de Jesús, patrimonio de la corporación provincial. "No somos un estudio local que hace salidas puntuales, sino una empresa navarra con una estructura logística preparada para proyectar soluciones por todo el país", asegura Orbaiceta.
En paralelo, el estudio navarro trabaja en el diseño de la nueva sede del Instituto de Agrobiotecnología (IdAB-CSIC) en la Comunidad foral junto a Larraz Arquitectos. "Contará con patios interiores que iluminarán los espacios de trabajo. Además, integrará diseño modular y generación fotovoltaica para alcanzar un balance energético positivo", desgrana su socio.
Al mismo tiempo, la firma navarra ha diseñado 84 viviendas en Iturrigorri (Bilbao) para el Gobierno Vasco, así como la reforma de las oficinas del Servicio Navarra de Salud-Osasunbidea en la avenida Conde Oliveto de Pamplona. Y es que, a lo largo de estos cinco años, Orbaiceta Aldaba Arquitectos ha ganado diez concursos públicos y, en otras once ocasiones, ha quedado en segundo lugar.
El sector educativo es clave dentro del crecimiento del estudio navarro. De hecho, ha trabajado en la nueva escuela infantil de Zizur Mayor; el IES Gran Alacant y el CEIP Hispanidad, ambos en Alicante; y el IES Padre Anchieta, situado en Tenerife: "Diseñar un colegio o un instituto es una responsabilidad social mayúscula porque configuramos el entorno físico donde crecerán las próximas generaciones. Nuestra aproximación huye del modelo tradicional obsoleto de pasillos oscuros y aulas cerradas. Proponemos espacios flexibles, permeables y capaces de adaptarse a las nuevas pedagogías, donde el aprendizaje sucede en cualquier rincón".
Con una estructura colaborativa que les permite trabajar desde Pamplona para todo el territorio nacional, los jóvenes arquitectos remarcan que su objetivo "no es crecer por crecer", sino "consolidar un modelo técnico sólido y exportable". De hecho, ya han puesto sus ojos en el extranjero. "Queremos que, cuando alguien entre en uno de nuestros edificios, ya sea en España o fuera de ella, sienta que ese espacio ha sido pensado para cuidar y mejorar su vida", rematan estos dos emprendedores de 32 años.
