viernes, 2 diciembre 2022

El metaverso ya genera casos de éxito empresarial en medio de sus interrogantes éticos

La jornada '¿Qué sabes del metaverso?', organizada por el Consejo Social de la UPNA, reunió este viernes a expertos del ámbito social y tecnológico en la biblioteca de la entidad educativa. Todos ellos compartieron su diagnóstico y predicciones sobre el desarrollo que este novedoso internet inmersivo experimentará en la próxima década. En el encuentro se constató que el avance de estas tecnologías es imparable, como prueban numerosos casos de éxito mostrados en la ponencia de arranque. Pero, al mismo tiempo, los agentes sociales y políticos deben asumir un papel protagonista para dar respuesta a los retos sociales que plantea y sensibilizar a la sociedad de que su adopción masiva será un punto de no retorno.

Julen Yuguero
Pamplona - 1 abril, 2022

De izda. a dcha., González, Lozano, G. Liberal y García, durante la mesa redonda. (Fotos: Maite H. Mateo)

Un amplio abanico de posibilidades para empresas y usuarios y, al mismo tiempo, una profunda transformación en la forma de entender las relaciones sociales, lo que obligará a “consensuar las reglas del juego” y a que los agentes sociales asuman un rol protagonista en su despliegue. Este fue, en resumen, el retrato que hicieron del nuevo internet inmersivo los protagonistas de ‘¿Qué sabes del metaverso?’, la jornada temática que el Consejo Social de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) organizó este viernes en respuesta al creciente interés social por este fenómeno.

Javier Vidorreta: “Queremos conectar a la sociedad con la universidad. Y eso requiere conectar también con los nuevos mundos y paradigmas que ya están llamando a la puerta”.

“Queremos conectar a la sociedad con la universidad. Y esta unión requiere conectar también con los nuevos mundos y paradigmas que ya están llamando a la puerta. Por eso elegimos la temática del metaverso para la jornada de hoy”, explicó Javier Vidorreta, presidente del Consejo Social de la universidad.

La jornada arrancó con una charla magistral de Pedro Lozano, cofundador de Imascono, empresa especializada en tecnologías de realidad virtual, aumentada y mixta. Este quiso incidir en las “oportunidades ilimitables” que deparará el metaverso al entramado empresarial y a la sociedad en su conjunto. Así, ofreció un repaso exhaustivo de las tecnologías y tendencias que están convergiendo para hacer realidad el metaverso. Al principio, admitió que “hay mucho humo y especulación porque se han generado muchísimas expectativas”, tal y como señalan sus detractores. Pero insistió en que ya existen ejemplos tangibles de lo que está por venir, más allá del marketing impulsado por Meta y otros grandes gigantes tecnológicos.

Pedro Lozano: “Hay que concretar las reglas del juego en este nuevo escenario. Va a ser una suerte de alegoría del mundo real, pero sin limitaciones”.

En concreto, puso de manifiesto algunos casos de los beneficios que la realidad virtual, aumentada y mixta están deparando a las empresas de sectores tan diversos como la formación de operarios para la reducción de la accidentabilidad laboral, el marketing experiencial o las nuevas alternativas de ocio. Y, además, hizo hincapié en la principal diferencia que el metaverso implicará respecto a las tecnologías ya popularizadas y democratizadas.

“El verdadero salto que damos con el metaverso, y que no estaba presente en otras alternativas de realidad aumentada o extendida, es la socialización. Por eso es tan importante precisar claramente qué es y concretar las reglas del juego en este nuevo escenario. Va a ser una suerte de alegoría del mundo real, pero sin limitaciones”, resumió.

EL IMPULSO DEL COVID-19

Lozano compartió la experiencia de su propia empresa en el ámbito del metaverso, que se aceleró con la emergencia del Covid-19. “En cinco meses se produjeron transformaciones que, de no haber sido por la pandemia, habrían tardado cinco años en llegar”. En su caso, desde los primeros compases de la pandemia empezaron a trabajar en el desarrollo de alternativas a la presencialidad, conscientes de lo que se avecinaba. Antes incluso de que el coronavirus copara titulares en España, un cliente italiano dedicado a la organización de eventos les advirtió de la situación en su país y les propuso un proyecto en esa línea.

A partir de esa colaboración en Imascono desarrollaron muy pronto una plataforma de eventos virtuales, ‘Interactive Virtual Spaces’. Entre otros logros, consiguieron que Zaragoza fuera la primera ciudad del mundo en simular sus fiestas patronales, celebrando la ofrenda de flores a la Virgen del Pilar en un entorno 3D que recreaba la plaza de Nuestra Señora del Pilar.

La jornada se celebró este viernes en la biblioteca de la Universidad Pública de Navarra.

La jornada se celebró este viernes en la biblioteca de la Universidad Pública de Navarra.

Con esa iniciativa consiguieron hacer partícipes a 239.106 usuarios (una cifra que el propio Lozano citó de memoria con una sonrisa). “Fue la mejor campaña publicitaria que ha hecho nunca Zaragoza. Con un presupuesto reducido, consiguieron más de 30 millones de impactos”, resumió. Otro de los grandes logros de su compañía en este ámbito fue el gemelo digital de stand que diseñaron para Telefónica en el Mobile World Congress de 2021. “Físicamente acudieron no más de 1.500 personas y, sin embargo, en el stand digital logramos 34.000 usuarios únicos con una permanencia media de doce minutos”, señaló.

Ahora, en respuesta al creciente interés que perciben sobre este concepto, han rebautizado el mentado proyecto ‘Interative Virtual Spaces’ con el más sugestivo ‘B2Metaverse’, con el que pretenden desarrollar un entorno de comercialización para empresas que trascienda a los convencionales B2B y B2C.

LOS RETOS DE LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL

“Aunque es importante hablar de todas estas transformaciones económicas y tecnológicas, lo más relevante es la transformación social que estamos viviendo”, zanjó Lozano. Y ese fue precisamente el tema de conversación en la mesa redonda en la que participó a continuación, moderada por Mar González, directora gerente de Tracasa Instrumental y vocal del Consejo Social de la UPNA. En ella intervinieron también Sergio García, profesor del Instituto I-Communitas de la UPNA y experto en educación y desarrollo social, y Karlos G. Liberal, responsable de Bikolabs, el estudio de investigación de Biko, empresa especializada en ofrecer servicios digitales a empresas. Todos ellos abordaron los condicionantes sociales que han propiciado la emergencia del metaverso, los retos que deberán solventarse en su despliegue tecnológico y las implicaciones sociales que traerá consigo.

Karlos G. Liberal: “Me gustaría que el metaverso fuera efectivamente una plaza pública, donde el avatar es mío y decido cuestiones como por dónde transita, cómo gestiono sus datos o qué hago con él cuando lo abandono”.

A la hora de explicar el origen e implicaciones del metaverso, G. Liberal trajo a colación que las primeras menciones a este se produjeron en la literatura de ciencia ficción y que la emancipación virtual casi siempre se ha planteado desde un enfoque distópico. “Esto nos da pistas interesantes porque impone una visión crítica de la tecnología”, explicó.

Lozano, por su parte, opinó que el metaverso no es bueno ni malo en esencia y que sus implicaciones variarán en función del uso que se haga de él. Sin embargo, sí llamó a los desarrolladores y reguladores a aprender de los errores que se produjeron con el despliegue y desarrollo de internet, para impulsar ahora “un entorno más ético, humano, accesible o igualitario”.

García, por su parte, advirtió de los peligros de defender que los propios dispositivos tecnológicos no llevan implícitos una serie de valores. Por el contrario, sostuvo que las características y los valores de cada enclave cultural condicionan el tipo de tecnología que surge en ellos. Y puso como ejemplo que el Renacimiento, una época caracterizada por el deseo de aprender y revisitar el pasado, impulsó la invención de la brújula o la imprenta; o que la Ilustración, que perseguía el desarrollo económico y social mediante el aumento de la productividad y el uso eficiente del tiempo, propició “la mayor parte de las tecnologías que hoy impregnan el mundo moderno”, como el teléfono o el coche.

Sergio García: “Es importante desarrollar la capacidad de descifrar los valores que subyacen en cada dispositivo tecnológico, entender el impacto que puede tener su adopción masiva y decidir sobre esa base si se quieren usar o no”.

Sin embargo, “la posmodernidad, marcada por los solapamientos, el globalismo, la debilidad de las identidades o la búsqueda de sentido”, ha propiciado la emergencia del metaverso, lo cual no es baladí. “Por eso es tan importante desarrollar la capacidad de descifrar los valores que subyacen en cada dispositivo tecnológico, entender el impacto que puede tener su adopción masiva y decidir sobre esa base si se quieren usar o no”, advirtió.

Este planteamiento concitó el consenso de todos. “Es muy importante que, cuando intuimos la emergencia de una tecnología disruptiva, como parece que será el metaverso, nos paremos a pensar en cómo nos va a impactar”, coincidió G. Liberal.

En ese sentido, la cuestión más relevante a atajar a la hora de abordar el metaverso es si, como plantea el escenario de la Web 3.0., se logrará articular un entorno interoperable donde los usuarios puedan fluir con una identidad digital única. También que ellos mismos sean los propietarios y responsables únicos de sus datos: “Es un reto considerable que cambiaría nuestra forma de transitar en Internet y el entorno digital. Pero si no lo conseguimos afrontar, el metaverso va a quedarse en algo a medio camino, muy parecido a lo que ya teníamos”.

De no atajarse esa cuestión, resaltó G. Liberal, seguiríamos impulsando un modelo de “tecnofeudalismo” donde las grandes tecnológicas han sido capaces de evolucionar “la plaza pública que en un principio iba a ser la web hacia un gran centro comercial”, con una capacidad de decisión de los usuarios muy reducida. “Me gustaría que el metaverso fuera efectivamente una plaza pública, donde el avatar es mío y decido cuestiones como por dónde transita, cómo gestiono sus datos o qué hago con él cuando lo abandono. Y, para ello, tenemos que vigilar y descartar algunas tecnologías que probablemente sean nocivas. Lo hacemos poco, pero es importante empezar a decir que no”, recomendó.

Para que este aspecto se materialice, sería necesario que los gigantes tecnológicos accedan a que los entornos en desarrollo sean efectivamente interoperables y se concrete el rol del usuario en este nuevo ecosistema. “Se está hablando de que las empresas recompensarían a los usuarios en función de sus acciones en el metaverso, lo que llamamos ‘’play to earn’. Pero tanto la cuestión de la interoperabilidad como la de las recompensas a usuarios me genera muchas dudas. No sé cómo se va a lograr que ese nuevo modelo sea rentable económicamente para las empresas desarrolladoras y, por tanto, sostenible”, planteó Lozano.

UNIVERSIDAD Y METAVERSO

Donde apenas hubo debate es en el último punto tratado en la mesa: el papel que ha de asumir la universidad en el despliegue del metaverso. Todos los ponentes coincidieron en que la universidad ha de asumir un rol protagonista en tres ámbitos: desarrollar y fomentar la capacidad crítica para entender las consecuencias del nuevo paradigma, así como sensibilizar a los usuarios para que realicen un uso responsable del metaverso; formar a los estudiantes para que utilicen sus competencias técnicas de cara al desarrollo de dispositivos orientados no solo a lograr productos monetizables, sino que mejoren la calidad de vida de las personas; y generar conocimiento que haga posible el posterior desarrollo económico.

El rector de la UPNA, Ramón Gonzalo, cerró la jornada sobre el metaverso.

El rector de la UPNA, Ramón Gonzalo, cerró la jornada sobre el metaverso.

Lozano subrayó que la universidad debe ser capaz de impulsar la creatividad desde la formación y la investigación. “Si nos fijamos en el entorno, la vida media de las empresas se ha reducido de 61 años a diecisiete en unas pocas décadas. Todo cambia a una gran velocidad y, en ese escenario, es imprescindible que la universidad impulse la creatividad y la capacidad de adaptación para seguir dando repuestas a los desafíos que van surgiendo con cada vez mayor premura”, sentenció.

Ramón Gonzalo: “La universidad sigue un camino, la sociedad sigue un camino y esos caminos tienen que converger. Es muy importante que las acciones de la universidad contribuyan al desarrollo social de Navarra”.

El broche final a la jornada corrió a cargo del rector de la UPNA, Ramón Gonzalo, quien insistió en esa misma idea: “La universidad sigue un camino, la sociedad sigue un camino y esos caminos tienen que converger. Es muy importante que las acciones de la universidad contribuyan al desarrollo social de Navarra”. Gonzalo subrayó que, a pesar de la corta vida de la UPNA -35 años de trayectoria-, en muy poco tiempo ha sido capaz de consolidar la relación con la sociedad navarra.

A este respecto, compartió “los espectaculares datos” que ha cosechado en una encuesta reciente realizada al conjunto de la sociedad. El 98 % de los encuestados remarcaron que la UPNA es muy importante o bastante importante para el desarrollo económico y social de Navarra (en 2016, el porcentaje era del 74 %). “La sociedad navarra va percibiendo su universidad como un agente relevante en el desarrollo social y económico de la región”, celebró el rector.

El encuentro ‘¿Qué sabes del metaverso?’ se enmarcó en las jornadas Pharus UPNA, un programa de actividades con el objetivo de acercar a la comunidad universitaria y otros agentes económicos y sociales las diferentes innovaciones que se están produciendo en el ámbito universitario. Pharus, al mismo tiempo, busca estrechar la relación de la UPNA con la sociedad a través de actividades de colaboración y conocimiento compartido.

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