"No hay que tener miedo al rechazo. Con eso basta". Esa es la fórmula que sigue Juan Guibert para abrirse camino en el mundo empresarial a pesar de su temprana edad. Con tan solo diecisiete años, este pamplonés fundó Onerzia, una firma que desarrolla exoesqueletos para la recuperación y prevención de lesiones, tanto en deportistas de élite como en personas adultas.

Ahora, con diecinueve, el joven se encuentra desarrollando su cuarto prototipo, que también será el primero que comercialice. Para ello, Onerzia ha sellado acuerdos para probarlo con un equipo de fútbol de Chile, otro de España, federaciones deportivas y un centro de recuperación de Turquía. La prioridad de la compañía es que el producto se teste gratuitamente para que tanto los deportistas como el equipo médico puedan valorarlo.

UNA IDEA DE TRECE AÑOS

Con tan solo trece años, Guibert tuvo la idea de crear este exoesqueleto. Su inspiración, las ruedas de un tren: "Estaba volviendo de Málaga a Pamplona, y yo pensaba en el porqué de las cosas. '¿Por qué el tren iba tan rápido? ¿Qué le permitía moverse así?'. Y deduje que las ruedas, al tener infinitos puntos de contacto, mantienen de pie el vehículo y le permite impulsarse constantemente. Lo mismo ocurre con los leopardos. Tienen tal sincronización que, al correr, mantiene en todo momento una pata sobre el suelo para avanzar".

Entonces, el pamplonés se planteó la siguiente cuestión: "¿Cómo pueden caminar más rápido los seres humanos?". Su primera solución fue que el individuo tuviera veinte patas, algo que, entre risas, "evidentemente no era viable". Así que se centró en encontrar otra manera de dar respuesta al interrogante que lo acechaba.

En esa búsqueda halló los exoesqueletos. Con quince años, empezó a enfocar el proyecto diseñando uno propio que fuera "activo", es decir, que tuviera unos sensores para predecir cada movimiento antes de realizarse. "Comencé a preguntar por LinkedIn a expertos, y había muchos que no me respondían o no me consideraban porque pensaban que les estaba bromeando. Pero, a medida que unos pocos me contestaron, iba cambiando mi idea inicial. Ahora no solo trabajamos el tema de la velocidad y la eficiencia, sino que queremos ayudar a la gente mayor y a los deportistas a moverse. Aunque, en un futuro, me gustaría retomar la idea de crear un exoesqueleto activo", puntualiza.

LA CREACIÓN DE LA EMPRESA

De esta forma, en 2022 Guibert fundó Onerzia en Andorra. El motivo, según afirma, fue que en el principado "hay numerosos eventos empresariales y es más fácil hacer contactos". Eso sí, al ser menor, la firma se encuentra a nombre de su padre: "A mi madre le costó asimilar que no quería ir a la universidad. Muchos se reían de mí. Yo en bachillerato terminaba de estudiar y me ponía a trabajar en el exoesqueleto. Mi familia empezó a entenderme y vio que iba en serio".

Varias universidades aceptaron su solicitud de ingreso, pero en la de Mondragón le recomendaron que siguiera trabajando en el proyecto. No cuenta con un título reglado, pero el hecho de acudir a numerosos eventos y tener una "considerable" experiencia le valió para lanzarse a crear su propia compañía.

Ahora, cuenta con dos empleadas, Marta Benavent y Carmen Fuster, y colabora con el Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV) y el estudio Ánima de Barcelona. Así, el centro valenciano centra sus esfuerzos en los límites de la biomecánica, de tal manera que el exoesqueleto respete las condiciones del cuerpo humano, y también en calcular el ahorro de energía del individuo. Por otro lado, la firma barcelonesa estudia el diseño y la estética del producto.

El sistema cuenta con unas ruedas a sus laterales, que permiten regular la resistencia de los muelles que componen el exoesqueleto.

A raíz de las investigaciones, Onerzia se encuentra desarrollando un producto muy dispar al que Guibert concibió en sus inicios. De hecho, ha pasado de diseñar un exoesqueleto activo, con sensores, a uno pasivo, con muelles. De esta forma, el dispositivo rodea la cadera del individuo, y en sus laterales cuenta con dos ruedas. Al girarlas, el usuario puede regular la fuerza de los resortes, produciendo una sensación de que está levantando menos peso con la pierna: "Es un aparato ideal para quien se quiera recuperar de un partido o de una carrera intensa y seguir moviéndose con la misma facilidad. También, en caso de una lesión, permite una recuperación más saludable, una mejor calidad de vida. Por ejemplo, evita la atrofia muscular y ayuda a caminar de una forma segura y más cómoda. Ahora, sobre todo, estamos centrados en mejorar el ajuste del dispositivo a la cadera, para que quede bien fijado, y en la estética del producto".

COLABORACIÓN CON WEFOOT

En paralelo, Guibert también se encuentra negociando un acuerdo de colaboración con la marca WeFoot. Se trata de una firma de Corea del Sur, que fabrica calcetines antideslizantes para que el pie del deportista se mantenga más fijo dentro de la zapatilla y así se puedan prevenir lesiones. De hecho, ya hay atletas de alto nivel, como el futbolista del Tottenham Hospur Heung-min Son, que usan esta prenda.