Las olas del Sena golpean con suavidad los muelles de piedra mientras los pájaros levantan el vuelo en el jardín de las Tullerías. Las campanas de Notre Dame marcan la hora en un París que intenta dejar atrás la posguerra. Bajo la luz tenue de una farola, un hombre misterioso apura un cigarro de liar con un periódico doblado bajo el brazo. Corre el año 1950 y, tras las puertas del Museo del Louvre, algo más que el arte está a punto de convertirse en protagonista: un asesinato que alterará la calma de la ciudad.
Esa es la atmósfera de ‘Un cadáver en el Louvre’, el caso que vertebra La Cena Criminal que se celebrará el próximo 27 de marzo a las 20:00 en el restaurante La Hacienda de Mutilva. Se trata de la segunda ocasión en que este formato aterriza en Pamplona, después del éxito cosechado a finales del año pasado. «La acogida fue muy buena. En general, el norte de España tiene muchas ganas de eventos similares a este. Todos los que organizamos en esta zona se llenan siempre», explica Andrea Espinosa, directiva operativa de la compañía.
La propuesta combina gastronomía y teatro interactivo. «Durante la cena en el restaurante, de golpe te ves envuelto en una trama policíaca representada por actores que actúan en vivo y en la cual debes participar. Por supuesto, el objetivo es intentar descubrir al asesino. Es como un Cluedo en vivo en el que el restaurante se convierte en la escena de un crimen», desgrana Espinosa.
EL CASO
En esta ocasión, la acción se sitúa en el París de 1950. Un guía turístico acompaña a un exclusivo grupo de visitantes cuando, de repente, irrumpe un asesinato. Los asistentes deberán organizarse en equipos (en pareja, en familia o con el resto de comensales de la mesa) y recopilar pistas a lo largo de la velada. «Al final de la cena, durante el postre, todos los equipos deberán entregar su veredicto para decidir quiénes han sido los mejores detectives», señala. Hasta ahora, el caso siempre se ha resuelto, en ocasiones con varios equipos acertando. «Entonces se escoge al que haya aportado más detalles sobre cómo ocurrieron los hechos. Podemos decir que hay buenos detectives en España», bromea.
La compañía cumple ahora un año desde su desembarco en España, donde inició su actividad en Madrid, aunque su sede central se encuentra en la merindad de Stuttgart, cerca de la Selva Negra. A nivel internacional acumula 15 años de trayectoria y ha actuado en países como Alemania, Suiza, Austria, Polonia, Países Bajos y Francia, con planes de expansión a Bélgica y Dinamarca. En España, ya ha llevado su propuesta a todas las comunidades autónomas y continúa abriendo nuevas fechas en distintas ciudades.
De cara a la próxima temporada, la empresa estudia abrir una delegación en el norte peninsular y valora Navarra como posible ubicación. «Es una zona céntrica que nos permitiría desplazarnos con rapidez a otras ciudades cercanas», concluye Espinosa. Mientras tanto, el misterio del Louvre espera a ser resuelto, esta vez, a cientos de kilómetros del Sena.













