Izaskun Lasarte y Nano Napal, unidos por una pasión compartida por la interpretación y la improvisación, cruzaron por primera vez sus caminos en la Escuela Navarra de Teatro. «La inquietud nos juntó en todos los sentidos, en la vida y en lo profesional», relata Nano. Ambos anhelaban crear sus propios proyectos artísticos, así que hace más de una década fundaron La Banda Teatro Circo: una compañía en la que conviven el circo, el teatro y la música con la que conectan, sorprenden y sumergen al espectador en un viaje emocional.
Los primeros pasos fueron modestos, pero decisivos para construir una identidad propia. Así lo rememora Nano al volver la vista atrás: «En 2010 empezamos a hacer nuestros primeros pinitos y en 2012 realizamos nuestro primer espectáculo en fiestas del barrio de San Juan». Catorce años después, La Banda Teatro Circo recorre escenarios de toda Navarra, comunidades autónomas limítrofes y numerosas ciudades de España como Madrid, Gijón, Valladolid o Alicante.
Y en 2022, tras la participación en decenas de ferias y festivales nacionales, lograron la proyección internacional con actuaciones en países europeos como Bélgica o Portugal. «Es muy reconfortante porque ha sido un camino elegido. Es muy gratificante conseguir los objetivos que te marcas. Es muy satisfactorio que festivales importantes a nivel nacional confíen en ti. Es un honor formar parte de ese grupo privilegiado de compañías que actúan en esos festivales», reconoce.
Detrás de este éxito, hay una dedicación absoluta, sostenida en el tiempo, que impregna cada aspecto cotidiano. Nano lo explica con la naturalidad de quien ha asumido ese compromiso como una forma de vida: «Este proyecto es tan personal que le metes todas las horas del mundo. Cuando estás de vacaciones, también tienes la cabeza en la compañía y el teléfono siempre está activo porque te pueden llamar de repente para una actuación. Si es así, sales de la playa, te metes en la furgoneta y pones poniendo rumbo al destino. Así que la dedicación es total», reivindica.

El estreno de ‘Nuur’ tendrá lugar este sábado siete de febrero en la Casa de Cultura del Valle de Aranguren.
Esa entrega se refleja también en el lenguaje escénico que define a la compañía, donde confluyen el circo, el teatro y, de manera muy consciente, la ausencia de la palabra. Lejos de entender las técnicas circenses como un mero despliegue físico, las conciben como una herramienta expresiva al servicio del relato. «Las técnicas circenses no las empleamos como un mero ejercicio acrobático y físico, sino que las consideramos un lenguaje con el que construimos la historia. Nos expresamos a través del cuerpo. Las técnicas circenses están al servicio de la narración. Depende de cómo realice una acrobacia, se puede transmitir un sentimiento de tristeza, alegría o angustia. El teatro gestual es una nuestras prioridades, la herramienta principal para contar las historias», ahonda.
En este momento, La Banda Teatro Circo se encuentra inmersa en una etapa especialmente significativa, a las puertas de estrenar un nuevo proyecto artístico titulado ‘Nuur’. El estreno tendrá lugar este sábado siete de febrero en la Casa de Cultura del Valle de Aranguren, un debut cargado de expectativas y emociones contenidas. «Los instantes previos a un estreno están repletos de nervios y emoción que al final se traducen en satisfacción, alegría y disfrute», describe.
‘Nuur’, que significa luz en árabe, es el viaje de un alma que nace y atraviesa la inocencia del juego descubriendo el vértigo de las emociones. Guiada por el ritmo implacable del tiempo, descubre la belleza efímera de la existencia. Un espectáculo donde el movimiento, la música y la luz narran la más universal de las historias: la nuestra. «El propósito es rendir un homenaje a los seres queridos que nos han dejado recientemente. El recuerdo de estas personas es la luz que queda cuando todo lo demás se va. Es muy importante recordar porque, de esta manera, en vez de una despedida es un canto a la vida», reflexiona. Tras Mutilva, como si fueran una banda de rock and roll en plena gira, ‘Nuur’ les llevará a Zizur Mayor, Los Arcos, Leska, Gijón, Alicante, Madrid…
PROYECTOS PEDAGÓGICOS
Más allá de los escenarios, Izaskun y Nano desarrollan también una intensa labor como animadores socioculturales, impulsando proyectos pedagógicos como ‘Un cayuco lleno de….’ Se trata de iniciativas que nacen de la convicción de que la cultura y la educación son pilares esenciales para el desarrollo colectivo.
«Este proyecto nace de la necesidad de integrar la cultura y la educación, dos pilares fundamentales para el desarrollo de una sociedad. En esta actividad proponemos una intervención coordinada dirigida a jóvenes, con el objetivo de explorar la migración de manera colectiva la migración. La propuesta se basa en una metodología centrada en experiencias y sensaciones, con el fin de emprender juntos un viaje emocional que nos permita reflexionar y comprender más profundamente esta realidad», describe.













