jueves, 30 mayo 2024

‘El sueño de Isabel’: desarrollo del talento a través de políticas de igualdad

Inspirada en la obra 'Atlàntida' y con motivo del Día Internacional de la Mujer, la autora toma como ejemplo el papel ejercido por Isabel la Católica para poner el foco en cómo se puede potenciar el liderazgo de la mujer en el ámbito laboral.


Pamplona - 7 marzo, 2022 - 14:53

Isabel Olloqui.

El pasado 5 de marzo pude asistir al estreno de la obra de Manuel de Falla Atlàntida, producida por la Coral de Cámara de Pamplona y el Museo Universidad de Navarra. En la tercera parte de la obra, descubrimos una pieza muy sugerente que muestra el sueño de la reina Isabel la Católica en Granada.

La reina sueña con un proyecto, con un nuevo mundo. Aparece Colón en ese sueño, y la pieza termina con la reina entregando sus joyas. Con ellas, el almirante puede asumir la empresa de descubrir una nueva ruta para llegar a las Indias por el este.

Decía que la pieza me pareció muy sugerente y contiene tres aprendizajes que creo pueden ser de inspiración para el ámbito empresarial. Eso sí, aconsejo al lector abstraerse del momento histórico y de los modos de la época, ya que tanto el personaje como su tiempo están muy lejos de los usos y costumbres de hoy.

El primero de los aprendizajes tiene que ver con la visión, una cualidad necesaria en un líder. Ella tiene un propósito y arriesga. Sueña a lo grande y considera que, con este proyecto, puede suceder algo incierto, pero capaz de traer cosas relevantes para su reino de Castilla. El segundo aprendizaje nos habla de la apertura al talento. Colón no era castellano y, sin embargo, poco le importó a ella. Supo escuchar y apoyó su propuesta. Y es que el trabajo lo hemos de poder sacar adelante con otros. Cocrear y buscar el talento donde esté. De hecho, a Colón le acompañaron personas de procedencias y habilidades diversas.

Y el tercer aprendizaje nos muestra cómo el CEO debe implicarse e ir por delante, cosa que Isabel hace. En esta pieza, las joyas representan la entrega personal. Da lo que tiene, va por delante con la idea de poder desarrollar el proyecto. También es cierto que, para que esto sea sostenible, se requiere un propósito, se requiere arriesgar y pensar a largo plazo. El líder -que sabe servir a su entorno- no debe estar en lo inmediato, en el beneficio personal o del grupo para los próximos tres o cuatro años. La generosidad para con la siguiente generación es clave.

«Son pocos los referentes femeninos en algunos perfiles profesionales, como puede ser el de directora de cine».

Con el ejemplo de Isabel quisiera, en el contexto del 8 de marzo, traer la idea del liderazgo de la mujer. Visibilizar el talento femenino tiene que ver con un pensamiento a largo plazo, con la idea de enriquecer a la sociedad y no privarla de esta mirada. Es una buena fecha para reflexionar y tomar conciencia social de cómo desarrollar el talento de la mujer. Para ello, las políticas de igualdad son una herramienta -como tantas otras- que dinamizan y aceleran un proceso necesario para la sociedad actual y la futura.

La ONU, a través del Objetivo 5, Igualdad de género, nos hace varias propuestas que podrían servirnos para todos los sectores. Hoy quiero detenerme en uno que a Navarra le interesa mucho. También al Gobierno de España, que quiere convertir al país en el hub audiovisual de Europa.

El mundo de los contenidos audiovisuales necesita trabajar en la incorporación de la mujer a puestos clave, ya que, si bien refleja los deseos de cambio a través de sus películas y series, no siempre los vive como sector. Un modo de innovar con impacto social es aportar la mirada de la mujer al mundo de los contenidos audiovisuales. Son pocos los referentes femeninos en algunos perfiles profesionales, como puede ser el de directora de cine. Una posible solución pasa por desarrollar una línea de financiación y becas para que las mujeres estudien en distintos itinerarios, promover ayudas para los primeros cortometrajes de las mujeres y para impulsar su carrera en los momentos iniciales con el fin de que puedan desarrollar su talento y generen así referentes para las siguientes generaciones.

Los acontecimientos requieren de un impulso. Dejar a la siguiente generación un mundo mejor y con referentes es un trabajo de todos: de los gobiernos, las empresas y la sociedad. Necesitamos ser valientes e implicarnos en ello, dinamizar procesos de innovación que nos permitan cocrear con otros y hacer realidad nuestros sueños.

Isabel Olloqui
Directora del Gabinete de la rectora en la Universidad de Navarra y directora de Desarrollo en la Facultad de Comunicación

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