La navarra Enimar se dedica a la transformación de metal a través del corte por láser desde 2006, año en el que comenzó a operar en Villafranca. En este sector, su mercado está compuesto por la logística, para la que fabrica elementos que se emplean en los sistemas de almacenaje; la ganadería, para la que realiza jaulas de pollos y ponedores de huevos; y las energías renovables, para las que elabora las carcasas de los generadores eléctricos y cabinas destinadas a la elevación de personal.
Para ello, la firma cuenta con tres naves en el polígono industrial de la localidad navarra, donde emplea a 40 personas y trabaja con máquinas de las marcas Trumpf, Ermaksan, Durma, Fanuc, Bystronic, Salvagnini, Fronius y Oerlikon para su actividades de corte, punzonado, plegado, panelado, soldadura y acabados. Así, Enimar cerró el pasado ejercicio con un volumen de negocio de 6,5 millones de euros.
Ahora, este fabricante de piezas metálicas espera crecer en tamaño gracias a un proyecto de calado. Según pudo saber Navarra Capital, Enimar prevé ampliar su superficie productiva en 2.964 metros cuadrados con la construcción de una cuarta nave sobre una parcela colindante a su fábrica, que tiene en propiedad. De esta forma, pasaría a contar con una superficie total de 9.000 metros cuadrados.
Además, planea incorporar dos nuevos equipos, uno de corte por láser automatizado y otro de punzonado y panelado, así como reorganizar su planta para mejorar los flujos de trabajo. ¿Su objetivo? Aumentar la facturación hasta los 8 millones, un 23 % más. De ahí que la iniciativa conlleve también la generación de doce empleos a medio y largo plazo para poder afrontar los cambios.
UN MERCADO EN EXPANSIÓN
El mercado del servicio de corte láser está experimentando fuertes crecimientos en los últimos años. Según la consultora Business Research Insights, se espera que su volumen de negocio, valorado a nivel mundial en 2.877 millones de euros el año pasado, alcance los 7.024 millones en 2033. Un aumento impulsado por la precisión y versatilidad de esta industria, que atiende la elevada demanda de sectores como la automoción, la aeronáutica, la electrónica y la fabricación.
Navarra sigue la estela de esta tendencia global. Por ejemplo, la firma adrianesa Láser Ebro ha proyectado en el último año dos ampliaciones sucesivas, tal y como adelantó este medio. En concreto, la compañía prevé destinar 1,57 millones de euros a construir una nave industrial y un edificio de oficinas sobre una parcela cercana a su sede central, tras recibir en 2024 el visto bueno del Gobierno de Navarra a otra de 4.000 metros cuadrados.













