El Grupo Láser Ebro, especializado en el diseño de soluciones en chapa, tubo y calderería para la industrial del metal, planea ampliar de nuevo las instalaciones de su sede central, ubicada en San Adrián. Según pudo saber Navarra Capital, el proyecto contempla la construcción de dos edificios que suman 3.887 metros cuadrados sobre una parcela de 6.750, contigua a la planta.
En concreto, el grupo prevé levantar una nave industrial para satisfacer la «necesidad de ampliar las actividades». Este taller acogería máquinas eléctricas y neumáticas que se dedicarían a la transformación de metal a través de procesos mecánicos y de resonador láser en productos intermedios. Por otra parte, la firma espera contar con una zona de almacén de materias primas, como planchas metálicas, piezas y tubos, y construir un edificio de oficinas, que también tendría aseos y vestuarios para el personal.
La compañía cifra en dieciocho los profesionales que trabajarían en estos dos edificios y en 1,57 millones de euros el presupuesto total de las obras. Se trata de un nuevo paso en el crecimiento de este grupo navarro, después de que este medio adelantara una primera iniciativa para añadir 4.000 metros cuadrados de superficie industrial.
Este último proyecto, que fue autorizado el año pasado por el Servicio de Economía Circular e Innovación del Gobierno de Navarra, incluía también la construcción de dos nuevas naves industriales para chapa y tubo en otra parcela, ubicada igualmente en las inmediaciones de la central.
SOBRE LA EMPRESA
Con más veinte años de experiencia, Grupo Láser Ebro trabaja para sectores como la industria, la arquitectura, decoración, hostelería, náutica, automoción, ferroviario o las energías renovables, por citar algunos ejemplos. Según apunta en su página web, la trazabilidad está integrada en su sistema de gestión, desde los lotes de materiales utilizados para la fabricación de cada pieza, las máquinas y los operarios que intervienen en su fabricación hasta los elementos de aportación, como pueden ser el hilo y el gas utilizados a la hora de realizar una soldadura o los certificados de tratamientos superficiales.
Para ello, desde San Adrián dirige otros ocho centros de producción repartidos entre Pamplona, Zaragoza, Valladolid, Valencia, Murcia, Sevilla, Pontevedra y Madrid. En total, posee más de 100 máquinas dedicadas a la transformación de metal, que son operadas por una plantilla de más de 250 técnicos cualificados.













