sábado, 15 diciembre 2018

Hacia una fiscalidad medioambientalmente responsable

Jorge Sanz, presidente de la comisión de expertos que durante siete meses ha analizado la situación de la transición energética en España, ha informado sobre sus posibilidades de futuro

Belén Armendáriz
Pamplona - 8 junio, 2018

Jorge Sanz se dirige a los asistentes en la jornada celebrada en la sede de la CEN.

Jorge Sanz se dirige a los asistentes en la jornada celebrada en la sede de la CEN.

Reordenar la fiscalidad teniendo en cuenta el daño medioambiental es una de las propuestas recogida en el informe que ha elaborado la Comisión de Expertos para la Transición Energética. Esta mañana, su presidente, Jorge Sanz, ha resumido ante una veintena de empresarios y profesionales navarros en la sede de la Confederación de Empresarios de Navarra las claves de un documento que ha surgido de un equipo “diverso pero técnico”, como ha resaltado Sanz, y que no ha suscitado ningún voto en contra. De hecho, el informe ha salido adelante con once votos a favor y tres abstenciones.

El documento nace con el propósito de “intentar calibrar” cómo las distintas circunstancias externas y las herramientas de las que dispone España pueden ayudar o no a lograr los objetivos medioambientales marcados por la Unión Europea, principalmente en lo relativo a emisiones de CO2. Para ello, analiza distintos aspectos, como la sostenibilidad del transporte, la eficiencia de edificios y de la industria, la fiscalidad o los impactos sociales, entre otros. Y es precisamente en la fiscalidad en lo que más ha incidido Jorge Sanz, por considerarlo un capítulo “esencial” que afecta tanto a los hogares como a la industria.

Es fundamental rediseñar la fiscalidad actual en base a criterios medioambientales, computando el daño derivado del uso de las distintas energías

Para el presidente de la Comisión de Expertos, es fundamental rediseñar la fiscalidad actual en base a criterios medioambientales, computando el daño medioambiental derivado del uso de las distintas energías. Porque, a día de hoy, ha denunciado, no se hace así. “No es algo que digamos nosotros; lo dicen los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea y lo aseguran también informes nacionales”. Por ello, el documento elaborado ahora por esta Comisión de Expertos, además de reconocer esta carencia, plantea “propuestas” para avanzar hacia esos criterios medioambientales. “Recoge propuestas de fiscalidad y también simulaciones para poner un orden de magnitud en los impactos, identificando quiénes resultan ganadores y perdedores y poder así mitigar los efectos, ha explicado.

ELIMINAR IMPUESTOS RECAUDATORIOS

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Los expertos creen que existe un desequilibrio entre los impuestos de los carburantes.

Tras analizar los distintos gravámenes actuales a la energía, el informe para la Transición Energética plantea una nueva estructura para la fiscalidad y, sobre todo, unos nuevos criterios. “No se trata de incrementar la presión fiscal sino de reequilibrarla”, ha incidido este experto, para quien la clave para conseguirlo pasa por distintos aspectos. “Hay que sustituir los impuestos meramente recaudatorios por aquellos que internalicen el daño causado”, ha argumentado. Del mismo modo, el documento aboga por modificar la actual financiación de las energías renovables, que recae casi en exclusiva en las empresas eléctricas (en casi un 90%), y repartirlo a partes iguales entre los generadores de derivados del petróleo y de gas, que a día de hoy financian con un 7% y un 5% respectivamente las renovables. “Es un esfuerzo desequilibrado”, ha resaltado este experto.

A su juicio también hay que tener en cuenta, a la hora de configurar la nueva fiscalidad, aspectos como la financiación de las carreteras o cómo compensar la pérdida que las administraciones públicas puedan tener al eliminar determinados impuestos.

El informe plantea acabar con “todos los impuestos actuales que no tienen base ambiental” y crear unos nuevos “que graven a cada vector energético en función de sus emisiones”. Los nuevos impuestos afectarían a las emisiones de CO2, a las emisiones de óxido de azufre, óxido de nitrógeno y partículas, y a los consumidores de gasóleo B. También se crearía un recargo por el uso de carreteras y otro para financiar las renovables. Y, por último, se recogen varias exenciones fijadas, en estos momentos, por la Unión Europea, a industrias sometidas a competencia internacional, por ejemplo. Con todo ello, los expertos han elaborado varias simulaciones, en función de la variación en el impuesto a las emisiones de CO2 (que van desde los 15 a los 30 euros por tonelada), para analizar cómo impacta esa nueva fiscalidad en los precios de la energía.

Jorge Sanz “Hay que promover cambios tecnológicos hacia fuentes de energía limpia. Eso es la transición energética”

“Con un impuesto de CO2 de 15 euros, los impuestos para el uso eléctrico bajan en todos los supuestos, sobre todo, porque se tiene en cuenta un reparto más equitativo de la financiación de las renovables que ahora asumen al 90%. En cambio, el gas sube y lo hace un 6% para uso doméstico y un 13% para uso industrial. Es un drama. Y lo es porque el gas es, de por sí, caro en España. La subida viene motivada no tanto por la fiscalidad ambiental sino porque existen un montón de infraestructuras que hay que amortizar…”. En el caso de los derivados del petróleo, el gasóleo A subiría un 28% y la gasolina un 1,8%. La diferencia, ha argumentado Sanz, está en que en estos momentos el gasóleo está subvencionado. La clave está, ha insistido, en que la gasolina “sólo” se incrementaría un 1,8%. “Hay un desequilibrio total entre gasóleo y gasolina, pero lo hay ahora, no cuando se apliquen los impuestos medioambientales”.

Los efectos de estos cambios impositivos se trasladarían a los hogares y a la industria. En un primer estadio, incluso supondrían un ahorro en la industria, en lo que se refiere a consumo de gas y electricidad, si bien es cierto que en la medida en que el impuesto de CO2 suba a 30 euros la tonelada, sí conllevaría un aumento de costes pero siempre inferiores a dos cifras.

Hay que promover cambios tecnológicos hacia fuentes de energía limpia. Eso es la transición energética. Y hay que ver qué tipo de sectores, qué tipo de industrias, van a perder en este cambio para intentar ayudarles o plantear qué se puede hacer. Pero está demostrado que ya sólo con la fiscalidad se puede ordenar mucho”, ha concluido Jorge Sanz.

Para acceder a más información relacionada con el sector de la energía en Navarra … LEER AQUÍ. 

 


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