Iberdrola cifra su impacto económico en Navarra en 500 millones de euros durante los dos últimos años (unos 250 millones de euros cada ejercicio). Además, la compañía detalló este martes que su contribución fiscal se incrementó más de un 17 % en 2025, hasta superar los 46 millones; que el año pasado efectuó compras a 85 proveedores de la Comunidad foral por casi 160 millones de euros; y que emplea a 118 personas en la región.
«Nuestro proyecto es un modelo empresarial de largo plazo, que es capaz no solo de conseguir resultados económicos, sino de generar progreso y bienestar en nuestro entorno a través del fomento del tejido empresarial, con compras, inversiones y creación de empleo, y cuyo objetivo es la electrificación de la economía», defendió la empresa.
Por otro lado, i-DE, la distribuidora de Iberdrola, aseguró que volvió a cerrar el pasado ejercicio en Navarra «con los mejores valores de calidad de suministro eléctrico». En este sentido, gestiona en la región más de 8.200 kilómetros de líneas de baja y media tensión y más de 1.740 de líneas de alta y muy alta tensión. Además, cuenta con 3.648 centros de transformación en servicio y 87 subestaciones.
La distribuidora de Iberdrola resaltó que posee en la Comunidad foral «una red moderna, digitalizada y preparada para atender las necesidades y retos que plantea la electrificación de la economía y ofrecer un mejor servicio al ciudadano para avanzar hacia una economía más sostenible, competitiva y resiliente».
En el ámbito de la innovación y la economía circular, Iberdrola impulsó en Navarra el proyecto EnergyLoop, inaugurado en 2025 y considerado una iniciativa emblemática en el reciclaje de componentes de energías renovables. Esta planta está destinada al tratamiento y valorización de palas de aerogeneradores, «contribuyendo a cerrar el ciclo de vida de las instalaciones eólicas y reforzando el posicionamiento de Navarra como referente industrial en sostenibilidad». El proyecto se enmarca en la estrategia de Iberdrola de «impulsar soluciones innovadoras que favorezcan la transición energética y el desarrollo de una economía más circular».













