lunes, 16 diciembre 2019

Industria agroalimentaria: el futuro empieza aquí y ahora

La autora resume su participación en el reciente Future Food Tech de Londres, donde se planteó la "futura" fórmula de éxito de la cadena alimentaria, basada en una personalización en la que se tienen en cuenta factores como la salud, el 'convenience', la sostenibilidad y la tecnología.

Redacción
Pamplona - 2 diciembre, 2019

ESTEFANIA-ERRO-SOSTENIBILIDAD

Estefanía Erro.

Adivinar el futuro siempre es una opción llena de riesgos e incertidumbres. En el caso que nos ocupa, sin embargo, podemos asegurar que la cadena alimentaria afronta un período de grandes cambios debido a diversos factores.

La concienciación en la defensa del medio ambiente y la sostenibilidad del planeta, el cuidado de la salud y la presencia cada vez más importante y extendida de un tipo de consumidor con un mayor nivel de exigencia y conocimiento constituyen algunos de esos motivos que explican el actual proceso de transición.

Porque, en virtud de lo visto y oído en el Future Food Tech de Londres, un encuentro que no para de crecer como quedó reflejado en su edición más reciente, a la que acudieron más de 400 profesionales de 38 países de todo el mundo, la industria agroalimentaria tiene por delante un reto de primera magnitud.

Un desafío que afectará de lleno a un modelo que, inevitablemente, deberá alejarse de sistemas de producción masivos preparados para atender grandes demandas, por otro destinado a ofrecer soluciones personalizadas que atiendan a consumidores concretos, con necesidades y motivaciones de consumo muy variables entre sí, en el momento en que las demanden.

Dicho de otro modo, nadie sabe a ciencia cierta cuál será la forma en la que compraremos y comeremos, pero lo que sí está claro es que será totalmente distinta a la que conocemos ahora. Ese cambio motivará una transformación de la industria, que vendrá condicionada, en gran medida, por el desarrollo de la tecnología. En ese sentido, puede que todo gire en torno a unas apps que no solo facilitarán al consumidor satisfacer su demanda cómo y cuando quiera. Además, le orientarán e informarán sobre nuevos ingredientes o el efecto en su microbiota, por ejemplo.

Esta información estará relacionada con el creciente interés por conseguir alimentos cada vez más sanos y nutritivos, adaptados a las dietas especiales que cada vez más parte de la población tiene -por deseo propio o necesidad derivada de ciertas enfermedades-. También cada día se avanza más en el conocimiento científico sobre la relación entre salud/no salud y alimentación, por lo que en el futuro se sabrá más acerca de cómo hemos de comer para prevenir o curar enfermedades. Es lo que se conoce como food as medicine.

Más de 400 profesionales de 38 países acudieron al Future Food Tech, en Londres. (Foto: cedida)

Esas aplicaciones, además, serán solo la punta del iceberg, en la medida en que irán acompañadas de nuevos procesos productivos, innovadores materiales de packaging destinados a reducir los residuos, nuevas tecnologías de conservación para reducir el desperdicio alimentario o sistemas virtuales destinados a hacer prototipos y formulaciones en tiempos récord a demanda, entre otros ejemplos que se mencionaron en la cita londinense.

Nadie sabe cuál será la forma en la que compraremos y comeremos, pero lo que sí está claro es que será totalmente distinta a la que conocemos ahora.

Un encuentro que demostró, por lo demás, que el ‘Food Tech’ se ha situado como uno de los sectores con mayor atractivo para fondos de inversión. Las cifras al respecto son elocuentes. Si en 2008 el montante total fue de 54,4 millones de euros, apenas una década después, en 2018, ya era de 1.000 millones y para este año se estima que la cifra alcance los 1.700 millones.

LA FÓRMULA DEL ÉXITO

Además, a pesar de que el convenience lleva mucho tiempo con nosotros, lejos de perder su importancia la está ganando cada vez más. Así, se aventuró un futuro en el que cocinar podría convertirse en solo un hobbyde tal modo que la comida o cena diaria será encargada y llevada al punto en el que se encuentre el cliente. En definitiva, la comida o la cena que queremos, cuando queremos, y vinculada con los ejes de salud y tecnología antes citados, vendrá de la mano de la app de turno, que te sugerirá la que te conviene ese día. Es decir, solo tendrías que encargarla.

Nuestra próxima jornada sobre personalización (en la sede de CNTA, el 12 de diciembre) está abierta al conjunto de la industria alimentaria.

Con todo lo escuchado, por lo tanto, podríamos concluir que la nueva fórmula de éxito estaría representada de este modo: salud + convenience + sostenibilidad + tecnología = personalización. Puede ser que este escenario sea calificado por algunos como “muy vanguardista” e, incluso, lejano. Pero la realidad es que ya empezamos a ver signos y ejemplos. Ahí está la proliferación de las apps que escanean productos alimentarios y ofrecen información al consumidor para influir en sus decisiones de compra, el alza del delivery, las exigencias de retail para customizar referencias, el incremento del número de personas siguiendo dietas especiales y no sólo por motivos de salud, el auge de los productos veggies, el clamor social por tomar medidas en favor del medio ambiente, etc.

Por todo ello, viendo la trascendencia de este momento y siempre con el propósito de traer la vanguardia a sus socios, CNTA ha programado para el próximo 12 de diciembre una jornada específica sobre personalización. Ahí podremos seguir profundizando sobre el nuevo consumidor y las nuevas tecnologías, que permitirán a la industria alimentaria adaptarse a este nuevo entorno. Esperamos verte. La jornada está abierta al conjunto de la industria alimentaria.

Estefanía Erro
Directora de Marketing y Comercial de CNTA

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