jueves, 29 febrero 2024

Iñigo Juantegui, de vender su primera ‘startup’ por 80 millones a reinventar el transporte y la salud

A los 24 años, este pamplonés cofundó una de las primeras ‘startups’ españolas dedicadas al reparto de comida a domicilio, La Nevera Roja, que el grupo alemán Rocket Internet compró por 80 millones para venderla después a Just Eat. Lejos de acomodarse, más tarde cocreó Ontruck, empresa especializada en el transporte de mercancías en carretera y que hoy factura unos 10 millones anuales, e Idoven, la primera plataforma nacional de cardiología basada en Inteligencia Artificial y de la que Iker Casillas y Pau Gasol son embajadores. Con esta última levantó 18,5 millones en 2022 y ha ganado premios de gran prestigio.


Madrid - 8 febrero, 2024 - 05:58

A los 24 años, Juantegui creó una de las primeras ‘startups’ españolas dedicadas al reparto de comida a domicilio. (Foto: cedida)

Una quincena de niños baja a toda velocidad hacia el río Arga, subidos a bicicletas de todos los colores. «¡Quien llegue antes gana!», gritan mientras pedalean. Rodeados de campos y en forma de pelotón, compiten por el primer puesto, pero siempre mirando hacia atrás para ver si todos están disfrutando del recorrido. Sus risas se entremezclan y, felices, se adelantan unos a otros con rapidez. Parece que la vida para ellos podría resumirse simplemente en eso: en avanzar hacia un mismo destino, siempre juntos. Ese es uno de los recuerdos más vivos que Iñigo Juantegui guarda de sus primos y, quizá, el momento en el que se dio cuenta de que, para emprender, hay que tener claras la meta y las personas con las que quieres compartir el camino.

De niño, a la hora de pensar en el futuro, prefería mantener la mente abierta y soñar a lo grande: «Si me preguntaban por mi profesión ideal, mi respuesta dependía de la última película que había visto. Cambiaba mucho de opinión. Aunque es verdad que, durante un tiempo, quise ser inventor». Lo cierto es que aquel sueño no se aleja tanto de su actual realidad. Ahora, con 39 años y como fundador de tres empresas que han facturado millones de euros, revela a Navarra Capital el secreto de su éxito: «Trabajo, compromiso, suerte y oportunidad. Esos son los pilares fundamentales».

LOS 80 MILLONES DE LA NEVERA ROJA

Estudió Dirección y Administración de Empresas en el Colegio Universitario de Estudios Financieros, en Madrid. Y, aunque le habría gustado disfrutar de un año sabático viajando por el mundo, decidió fichar por Price Waterhouse Auditores (PwC). Allí conoció a José del Barrio, quien pronto se convertiría en socio de un gran proyecto.

«La idea inicial de La Nevera Roja la tuvo José del Barrio. En 2008, la única opción para pedir comida a domicilio en España era Telepizza. Vimos ahí una gran oportunidad de negocio»

Tenían solo 24 años cuando optaron por dejar el trabajo y crear su propia empresa: La Nevera Roja. «La idea inicial la tuvo José. En 2008, la única opción para pedir comida a domicilio en España era Telepizza. Vimos ahí una gran oportunidad de negocio», subraya Iñigo. Trabajaron en el proyecto ocho meses, hasta que la compañía Just Eat anunció su desembarco en la Península. También la firma Sin Delantal comenzó a hacerse un hueco en este nicho. «Si no lo hacíamos ya, se iban a comer el mercado. Así que, con nuestros ahorros, decidimos dar el salto», apostilla.

Así, crearon una página web en la que el usuario podía acceder a la oferta gastronómica de los restaurantes de su zona, hacer clic en el producto que deseaba consumir y realizar el pago online. Con esta nueva modalidad de servicio, los establecimientos conseguían un aumento de ventas que rondaba el 25 %.

Iñigo relata aquella aventura con una sonrisa en el rostro, aunque admite que, al principio, su modus operandi era algo confuso: «A mí me llegaba un correo electrónico con el pedido del usuario y luego yo llamaba al restaurante como si fuera el cliente. Los primeros pedidos los hacíamos de forma manual, después automatizamos el proceso».

La Nevera Roja creció y se consolidó como líder del mercado, llegando a estar presente en más de 600 localidades españolas y agrupando a 7.000 restaurantes asociados. Sin embargo, tras cuatro años de crecimiento, Iñigo y José decidieron vender la compañía por 80 millones de euros. La empresa alemana Rocket Internet compró el proyecto y, un año después, se lo revendió a Just Eat.

ONTRUCK, EL UBER DE LAS MERCANCÍAS

«De pronto, me vi con 28 años y mucho capital, y no podía estar desocupado. Estaba ansioso por hacer cosas», narra. Fue entonces cuando apareció Antonio Lu con una gran idea: «Quería adentrarse en el mundo del transporte y me pidió ayuda para emprender. Vi en ese sector una oportunidad y empezamos a trabajar juntos».

OnTruck arrancó de forma inaudita: «Llegamos a levantar 60 millones de euros»

Ontruck nació en 2016 con el fin de poner en contacto a empresas y transportistas para «mejorar la cuenta de explotación de los vehículos, aprovechando al máximo el espacio disponible». Su misión es convertirse en la mayor red de transporte de mercancías de Europa, al estilo de Uber pero en el ámbito de las mercancías. Además, recientemente la firma lanzó una división de software para promocionar tecnología a empresas logísticas. «Con esta nueva sección, no solo estamos presentando una innovación tecnológica a la industria, sino que ofrecemos herramientas diseñadas para responder a necesidades reales», asegura Iñigo, CEO de la compañía.

En sus inicios, Ontruck arrancó de forma inaudita: «Llegamos a levantar 60 millones de euros». Pero la pandemia frenó su desarrollo y, tras «una mala racha», actualmente la empresa ha estabilizado su facturación en más de 10 millones anuales. Además, ya son más de un millar de empresas las que confían en su propuesta de transporte inteligente para mercancía paletizada, entre las que se encuentran XPO Logistics, DHL o Dachser.

La firma, además, ya opera en Francia, aunque el mayor desafío del sector es la incertidumbre: «Es un mercado que ha sufrido mucho. La logística está sometiéndose a una volatilidad salvaje. Si no es el Covid-19, es que cierran el canal de Panamá o que China cierra cuatro puertos y se frenan las exportaciones durante dos meses… Hay volatilidad en la cadena de suministros, pero creo que la tecnología es nuestra gran aliada, por eso trabajamos en ella».

EL APOYO DE IKER CASILLAS Y PAU GASOL

Y es que la tecnología ha llegado para quedarse. De hecho, Iñigo considera la Inteligencia Artificial (IA) una gran aliada, especialmente en el sector salud. Por eso apostó por ella cuando cofundó Idoven en 2018, la primera plataforma de cardiología basada en IA que aumenta la capacidad del médico para identificar, clasificar y diagnosticar pacientes a gran escala.

Solo en Europa, los médicos dedican cada día más de un millón de horas a analizar los datos del electrocardiograma de los pacientes para diagnosticar arritmias y otras afecciones cardíacas. Idoven nació para resolver este problema. «Un amigo cardiólogo me dijo que habían creado un sistema de IA que leía los electrocardiogramas y los diagnósticos. Esto ahorra tiempo y trabajo. Crear este proyecto era necesario, se trata de salvar vidas», explica.

En 2020, Idoven fue galardonada como la empresa española número uno en HealthTech. Al año siguiente, fue reconocida con los premios a la startup más disruptiva y a la mejor startup de salud en el South Summit

Grandes referentes del deporte como Iker Casillas o Pau Gasol también quieren ayudar a prevenir las enfermedades cardiovasculares, por eso se unieron a la firma como embajadores. De hecho, el antiguo portero del Real Madrid, tras sufrir un infarto durante un entrenamiento, se refiere a Idoven como la IA que le «ha salvado la vida».

En 2020, la compañía fue galardonada como la empresa española número uno en HealthTech. Al año siguiente, fue reconocida con el premio a la startup más disruptiva y a la mejor startup de salud en South Summit. Además, en 2022 levantó 18,5 millones de euros en una ronda liderada por Insight Partners y Northzone, en la que también participaron Wayra y business angels como el propio Casillas o los ex altos ejecutivos de Apple y Amazon Diego Piacentini y Sebastian Gunningham.

Iñigo, tras adentrarse en el sector del reparto a domicilio, la logística y la salud, no descarta captar nuevas oportunidades en otros ámbitos, aunque por ahora no entra en sus planes: «Quiero dedicarme a mi familia y a mi trabajo. No me planteo aventurarme en otros proyectos pero, si surgen, estaré encantado de aprender de ellos».


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