Valortic, consultora navarra especializada en Microsoft 365 y transformación digital, acaba de cerrar un ejercicio de récord. Desde su fundación en 2018, ha mantenido un crecimiento anual compuesto superior al 30 % y cerró 2025 con una facturación de 1,5 millones de euros, un 27 % más que el año anterior. Todo ello tras un 2024 en el que puso en marcha sus actuales oficinas de Pamplona, situadas en el barrio de la Rotxapea.
«Lo llamativo es que ese crecimiento se produce en un entorno donde nadie lleva más de tres o cuatro años trabajando con inteligencia artificial generativa de verdad. Todos estamos aprendiendo al mismo tiempo. El reto de 2026 no es crecer, sino sostener esa senda en un mercado que cambia más rápido que la capacidad de cualquier empresa para asimilarlo», explica Joseba Alfaro, director general y uno de los socios de la compañía, justo antes de bucear a fondo en el actual contexto de su sector y en cómo este afecta a la empresa en su día a día.
Acaba de anunciarse la Wave 3 de Copilot. Para alguien que no sigue la actualidad tecnológica, ¿qué significa eso en términos concretos?
Significa que Microsoft acaba de mover el tablero de forma muy significativa. Llevamos dos años hablando de Copilot como un asistente: le preguntas algo, te responde, te ayuda a redactar un correo o a resumir una reunión. Útil, pero limitado. Lo que Microsoft acaba de anunciar, y ya está probando con los primeros clientes, es otra cosa. La propuesta ya no es «ayúdame a escribir esto», sino «haz esto por mí». Copilot Cowork, que es la pieza central de esta nueva etapa, permite ejecutar tareas largas y con múltiples pasos de forma autónoma dentro del entorno de trabajo de Microsoft 365. No es un resumen automático. Es un agente que puede analizar documentación, cruzar información de distintas fuentes, preparar un informe y proponer una reunión de revisión, todo encadenado.
Y hay algo más que conviene entender: Copilot ya no funciona con un único modelo de inteligencia artificial.
Microsoft ha integrado de forma nativa y progresiva la tecnología de Anthropic y de OpenAI dentro de Microsoft 365, dentro de la propia plataforma…
Así es. En la práctica, eso significa que Copilot selecciona automáticamente el modelo más adecuado para cada tarea sin que el usuario tenga que decidirlo ni saberlo. El resultado es una herramienta que multiplica la capacidad de hace doce meses, con las garantías de seguridad y cumplimiento de Microsoft 365 bajo sus condiciones de servicio empresarial.
A esto se suma Agent 365, una plataforma para que las organizaciones puedan supervisar y gobernar esos agentes con criterio, disponible a partir del 1 de mayo.
O sea, que lo de simplemente formular necesidades ha pasado a la historia…
La combinación de Copilot Cowork, Wave 3, Agent 365 y el modo agente dentro de las propias aplicaciones evidencia que Microsoft ha cambiado del «pregúntale a Copilot» a «delega trabajo a Copilot». Y eso modifica profundamente lo que una empresa puede esperar de esta tecnología.
Ese giro también habrá dado un vuelco a la labor de una consultora como Valortic…
Hasta ahora, una parte visible del trabajo de adopción se centraba en casos del tipo «cómo resumo este documento» o «cómo preparo el briefing de esta reunión en segundos». Son capacidades reales y con valor, pero no transforman el fondo de cómo trabaja una empresa. Lo que viene ahora es distinto: que sea el propio responsable de operaciones quien automatice el ciclo de aprobación de presupuestos, que el equipo comercial tenga su seguimiento semanal sin que nadie lo redacte manualmente, que las incidencias de planta se conviertan en un informe de tendencias sin intervención… Eso sí es impacto medible. No hablamos de más horas de consultoría, sino de un método: diagnóstico; casos de uso concretos; implantación de quick wins en 30, 60 o 90 días; métricas antes y después. Las empresas no quieren experimentar indefinidamente. Quieren resultados en producción.
Para quienes no dominan esta materia, lo cierto es que el mercado está lleno de promesas sobre inteligencia artificial. Desde su experiencia, ¿qué es lo que más frena su implantación en las compañías? ¿Quizás se deba al miedo a lo desconocido, a la falta de medios?
Lo mismo que nos frena a todos. La tecnología ya está contratada. El problema está antes y después de la herramienta. Antes, porque muchas empresas tienen los datos desordenados, los permisos mal configurados, los sistemas fragmentados. Copilot no crea ese problema, lo revela. Si la información de tu empresa está mal gobernada, la inteligencia artificial lo amplifica. Y después, porque el cambio de hábito es mucho más difícil que instalar un software. La gente prueba la herramienta, hace un par de cosas y vuelve a como trabajaba antes. No porque la herramienta sea mala, sino porque nadie ha definido cómo encaja en su flujo real de trabajo, ni nadie les ha enseñado a usarlo con criterio.
Las urgencias en el mundo empresarial tampoco suelen ayudar en exceso…
Yo mismo lo vivo como directivo: desde que la inteligencia artificial se ha vuelto accesible, todos queremos los resultados para ya. Como si la IA obrase el milagro de saber usarla sin esfuerzo. Pero no funciona así. La adopción real exige tiempo, iteración y una voluntad sincera de cambiar la forma de trabajar. En mi caso, invierto horas cada semana aprendiendo, probando, equivocándome y ajustando. Y eso, multiplicado por todos los perfiles de una empresa, es lo que realmente define si la transformación ocurre o no. Un buen partner ayuda, y mucho. Pero el cambio cultural lo tiene que querer la propia empresa.
¿Cómo afronta Valortic ese acompañamiento en tiempos de tantos cambios?
Nuestra diferencia nunca ha estado en vender licencias o hacer demos. Está en acompañar a los clientes en el cambio, y en cambiar nosotros en ese proceso: esforzarnos por hacer una transferencia de conocimiento que sea realmente efectiva, cumplir con la expectativa que generamos y, cuando algo no sale como debería, corregirlo sin excusas. La confianza de un cliente no se recupera con argumentos, se recupera con hechos.
En paralelo, su firma está acometiendo cambios internos importantes y lanzando nuevas líneas…
Este es el año de mayor inversión interna desde que arrancamos. Estamos implantando Dynamics Business Central como nuestro ERP. No tiene sentido hablar de transformación digital si uno mismo no la vive. Tenemos un plan de personas en marcha, que incluye formación en capacidades técnicas y de negocio, así como medidas de conciliación, y un programa de recompensas que premia las ideas del equipo cuando mejoran los resultados de los proyectos que ejecutamos para nuestros clientes.
¿Hasta qué punto Valortic Academy será clave este año?
Este año damos un paso importante con dicho proyecto. Lleva tiempo funcionando como campus virtual, con formación activa y usuarios reales, pero ahora va a tener una presencia propia: una web que recoja recursos, cursos, eventos y actividades formativas, y que sea el punto de encuentro de una comunidad que estamos construyendo. El perfil al que nos dirigimos es el del embajador o usuario champion dentro de la empresa: el responsable de operaciones, la persona de administración, el responsable de personas, el comercial que ha entendido que la tecnología puede cambiar su forma de trabajar y quiere ir más allá. La idea es que quien pase por nuestra academia no lo haga solo para obtener un diploma y conseguir la bonificación de Fundae, cosa que ya tiene garantizada siempre que cumplan con sus requisitos, sino para ir más allá y salir con algo concreto que pueda aplicar el lunes siguiente en su empresa.
Estamos también desarrollando programas de Formación y Consultoría Aplicada al negocio (FCA) en colaboración con entidades y colectivos empresariales de Navarra. Muchas empresas llevan meses esperando el momento ideal para empezar con la inteligencia artificial, y el momento ideal no existe. Estos programas son una forma de ponerse a andar con método, con casos reales y con resultados que se puedan medir y replicar entre decenas de empresas del mismo sector, todas con retos similares frente a la digitalización.
De cara al futuro, mantener el crecimiento que su empresa ha logrado desde su nacimiento no será fácil en un entorno tan cambiante…
La verdad es que afrontamos el futuro con mucho trabajo por delante y con la convicción de que el momento es ahora. Las empresas que construyan bien su base digital en torno a la IA hoy van a tener una ventaja operativa real sobre las que esperen: procesos más rápidos, decisiones mejor informadas, equipos que dedican tiempo a lo que importa. En un mercado con tanto ruido, nuestro papel es ayudar a que eso ocurra de forma ordenada, sin fuegos artificiales y con resultados que se puedan medir. Eso, en 2026, ya es un diferencial.













