martes, 15 octubre 2019

Juan José Almagro, alegato por el compromiso

El currículum de nuestro entrevistado de hoy, Juan José Almagro, es impresionante. A lo largo de la conversación vamos a ir desvelándolo pero ya les adelantamos que no contamos con espacio suficiente para reflejarlo todo

Miguel Bidegain
Pamplona - 27 abril, 2019

Juan José Almagro, en las instalaciones de Ipartenis, donde ofreció una charla.

Juan José Almagro nació en Úbeda (Jaén), es licenciado en Derecho y doctor en Ciencias del Trabajo. Ya está jubilado después de trabajar “siempre, más de 40 años” para la misma empresa, Mapfre. “Eso ya no se lleva, pero me permitió crecer al tiempo crecía la compañía y eso es de agradecer”. Llegó recién terminada la carrera, con 22 años, y ascendió hasta la dirección general de la empresa, a la que sigue ligado como consejero de Mapfre Internacional y Mapfre Global.Juan José Almagro 3

Explica que esa fidelidad puede deberse a los valores que le transmitió su padre, “me enseñó que la responsabilidad era algo extraordinariamente importante porque te hace ser más libre, más capaz, y a partir de ahí creo que he sido coherente para cumplir con ese principio, porque así, además, no debes nada a nadie y puedes dormir más tranquilo”, explica con tono pausado dejando escapar de vez en cuando una suave risa que no interrumpe su discurso: “Me parece que cuando trabajas para una empresa, si lo haces individualmente, o para cualquier institución, ser responsable, coherente y transparente, respetar la ley y tener un comportamiento ético es fundamental. Eso añádeselo a otra cosa que se llama compromiso, algo que tiene que ver con esa obligación que de una u otra forma nos corresponde a todas las personas: ser capaces entre todos, mediante lo que yo denomino la revolución ética, de construir un mundo mejor”.

Habla de valores ‘cuando trabajas para una empresa’ ¿se refiere únicamente a los empleados? “Estoy hablando de todos los que forman parte de una empresa, llámense empleados, clientes, proveedores o accionistas, y lo que corresponde a los dirigentes es dar ejemplo, si no lo dan probablemente no vamos a ningún lugar. La gente no cree en las grandes instituciones españolas, gobierno, partidos políticos, medios de comunicación, grandes empresas, etc. precisamente porque al no dar ejemplo no generan confianza. Hay que restaurar la confianza con un actuar coherente, ejemplar… sin engañar a la gente”.

“Ser responsable, coherente y transparente, respetar la ley y tener un comportamiento ético es fundamental”.

“La empresa es, sin duda ninguna, es la institución más importante en el desarrollo económico y social de los últimos… cien años, pero su papel no es el mismo que jugaba antes. Hoy no solo tiene que dar resultados, crear puestos de trabajo, ser innovadora, sino que tiene que ser capaz de vivir en un entorno social que cada vez le exige más. Es que quien tiene el poder tiene la responsabilidad, y hoy las empresas tienen un gran poder”. Sus palabras nos permiten enlazar con la responsabilidad social corporativa, porque hay quien le atribuye la iniciativa de incorporarla al quehacer diario de las empresas, él lo niega pero reconoce que “mucha gente me dice que soy una especie de referente, hombre, mi tesis fue sobre responsabilidad social”, y también es un hecho que bajo su dirección adquirió una gran importancia en Mapfre. Aboga por que las empresas e instituciones “acepten y desarrollen la responsabilidad social para ser mejores empresas e instituciones, no como una commodity”.Almagro 2

Parece casi una consecuencia que alguien que da tanto valor a la coherencia tenga un perfil solidario, y Juan José Almagro lo tiene al más alto nivel: ha llegado a ser vicepresidente de Unicef. Su tranquilidad se transforma en vehemencia para denunciar que “la pobreza tiene rostro de niño, mejor dicho de niña”, y añade con una sonrisa algo triste que “contribuir a lo que hace Unicef, mejorar la vida de los más desvalidos de la Tierra, ha sido una de las etapas de mi vida más fructíferas y felices”.

PERIODISTA DE HONOR

Pero es que este hombre reúne facetas de lo más variopintas. Por ejemplo, la Asociación de Periodistas de Información Económica le nombró socio y periodista de honor: “Ah, sí…” responde como sin dar importancia a sus méritos, y explica que fue distinguido “porque me he llevado bien con vuestros compañeros gracias a un principio que siempre he aplicado: yo digo todo lo que pueda decir y lo que no pueda ni lo digo ni me lo invento”. Pero la verdad es que ha hecho algo más, ha escrito columnas y artículos durante 12 años en ‘Cinco Días’, también para ‘El País’ y en revistas, analógicas –‘Ética’- y digitales –‘Diario responsable’- , y ofrece tantas charlas, ponencias y conferencias que ya ha perdido la cuenta de cuántas son, redondea en “un millar, siempre sobre temas que conozco o que me gustan relacionados con el mundo de la empresa, la ética, la comunicación, el seguro, el liderazgo, la gestión de los recursos humanos, la economía del bien común o la responsabilidad social”.

“Contribuir a lo que hace Unicef, mejorar la vida de los más desvalidos de la Tierra, ha sido una de las etapas de mi vida más fructíferas y felices”.

Su disposición como orador es inmejorable, “me invitan a dar conferencias por todo el mundo y allá que voy, me llaman desde Pamplona y aquí vengo desesperadamente para estar entre amigos”, pero precisa que lo hace “por agradecimiento, la vida me ha dado mucho, personal y profesionalmente y quiero devolver a la gente aquello que creo que nos puede ayudar a ser un poco mejor”.Almagro 4

¿Más facetas? También ha sido presidente de la Fundación Antonio Gala, “bueno, es que Antonio Gala es un amigo”, señala antes de entrar en detalle, de nuevo tratando de hacer pasar por normales hechos que no lo son tanto, sobre todo cuando los protagoniza la misma persona. “Antonio ideó un experimento, un punto de encuentro donde conviven durante un año artistas o futuros artistas de diferentes disciplinas, pintores, escultores, músicos… y unos se retroalimentaban con las actividades de los otros. Creo que es un experimento hermosísimo que ya ha dado quince promociones”. Quizá la vertiente cultural le venga del hecho de haber nacido en Úbeda, como Joaquín Sabina o Antonio Muñoz Molina, de quien dice que “un día será premio Nobel de literatura, lo creo sinceramente. Además es un ejemplo vivo de lo que debería ser la sociedad civil, en España y fuera de España”.

DOCTOR HONORIS CAUSA POR PARTIDA DOBLE

Su biografía dice que es ciudadano distinguido de la ciudad argentina de Mendoza, y al preguntarle por qué otra vez trata de rehuir honores, “con uno que voy a hacer en mayo serán 45 los viajes que he hecho a Argentina, durante un tiempo di conferencias en Mendoza, en la Universidad y en otros foros, y un día me hicieron ciudadano honorario distinguido en el Senado de ciudad, fue absolutamente por sorpresa”. Almagro es, además, doctor honoris causa por partida doble, por la Universidad Católica de Córdoba (Argentina) y la Universidad Pontificia de Salamanca.Almagro

Por si todo lo anterior fuera poco, ya ha publicado una docena de libros, sobre el mundo de la empresa, relacionados con la responsabilidad social, recopilaciones de artículos “y espero tener terminado para el verano uno que se llamará ‘Corrupción divino tesoro’, un ensayo sobre la corrupción al que he dado un tono simpático para no echarme a llorar. Trato de explicar cómo podríamos acabar con la corrupción desde el punto de vista de un corrupto, porque las leyes por sí solas no acaban con el problema”. ¿Y usted tiene la fórmula mágica? “No, pero creo que sé por dónde empezar, hay que ver la vida de otra forma y, singularmente, es una cuestión de decisión política. Mire, lo grave no es que haya corrupción, que siempre la ha habido y la habrá, como la desigualdad, lo grave es que consideremos la corrupción y la desigualdad cosas normales porque corrompen la democracia”.

“Escribo un libro que se llamará ‘Corrupción divino tesoro’, un ensayo sobre la corrupción al que he dado un tono simpático para no echarme a llorar.

Juan José Almagro visitó Pamplona para pronunciar una conferencia titulada ‘Ética y líderes del siglo XXI’, lo que nos lleva a preguntarle si de verdad cree que tenemos algún líder. Su contestación es dubitativa, “debería haberlos, porque son los que marcan el camino y hacen que los demás les sigan, el mundo está necesitado no tanto de jefes como de líderes”. Dice que no ve ninguno entre los políticos “porque sólo piensan en las próximas elecciones, no parecen pensar en las próximas generaciones”.

No queremos que la entrevista con ese regusto amargo, y como sabemos que Almagro es del Betis… “del Real Betis Balompié”, no nos deja terminar la frase. “Soy del Betis como filosofía de vida, soy accionista y socio del Betis, y mis nietos también lo son”. No acaba ahí su relación con el deporte, fue presidente de honor de la Federación Española de Tenis y también es patrono de la Fundación Rafa Nadal, todo a raíz de que tenista y Federación firmaran contratos con Mapfre. Apuntamos que Nadal sí es un líder, y nos secunda con entusiasmo: “Absolutamente, un líder y un ejemplo a seguir, es un personaje que no tiene parangón”.

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