El pasado verano, Martín Zozaya y Diego Díez se encontraban en Igúzquiza pasando unos días en casa de sus padres cuando decidieron ir a cenar a Estella. Intentaron reservar una mesa por teléfono, pero en unos casos comunicaba el restaurante, en otros no les atendían… A raíz de aquella experiencia, pensaron en la posibilidad de crear una aplicación que permitiese hacer reservas de una manera fácil, rápida y segura desde un teléfono móvil o un ordenador.
Y eso que su plan inicial había sido otro. A Martín le preocupaba su futuro laboral porque, tras finalizar los estudios en la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual en la Comunidad de Madrid, había visitado en vano todas las productoras para conseguir un empleo como guionista. Por eso empezó a pensar alternativas junto a su amigo Diego, quien había completado un Grado Superior de Redes y actualmente trabaja en Nasertic. Una de ellas era diseñar páginas web para bares y restaurantes pequeños, no digitalizados, aunque pronto la desecharon al darse cuenta de que muchos de ellos posiblemente no las precisaban. Sin embargo, ante las dificultades que encontraron a la hora de buscar un sitio para cenar en Estella, se plantearon reorientar aquel proyecto hacia una app y web de reservas.
Antes de dar el salto, estudiaron el mercado. Y concluyeron que las aplicaciones existentes no satisfacían ni las necesidades de los hosteleros, porque apenas aportaban ventajas a la simple reserva por teléfono y contratar el servicio además era caro, ni de los clientes, obligados a menudo a seguir un proceso farragoso y poco intuitivo para conseguir una mesa. También observaron que en muchos restaurantes todavía no es posible hacer reservas online y que en otros hay que recurrir al WhatsApp, con la consiguiente necesidad de obtener después una confirmación del local.
"Pretendíamos sustituir el tradicional libro de reservas en papel por otro digital que, además, sirviera para organizar el comedor de la manera más eficiente a la hora de adjudicar las mesas, con múltiples variantes para hacer posible la adaptación a todas las necesidades y gustos", explican los promotores de la aplicación a ValoresTOP. "Tenía que ser funcional, sencilla, clara e intuitiva, utilizable por cualquiera", añaden. Por eso, y pensando en el turismo, también debía operar en varios idiomas.
Aprovechando sus conocimientos de programación, más extensos en el caso de Diego que en el de Martín, quien había estudiado física computacional en una inconclusa licenciatura de Ciencias Físicas y tecnología en el Instituto, se lanzaron a desarrollar la iniciativa. "Me puse al día, me he especializado en la herramienta y conozco el código de principio a fin", señala el segundo.
Seis meses después tenían prácticamente a punto la aplicación Selectamesa, que ya está operativa: "Funciona en cualquier tipo de dispositivo, resulta muy cómoda para el cliente que hace la reserva. Dispone de una interfaz, que también hemos diseñado nosotros, pensada para que cualquier persona de cualquier edad pueda manejar fácilmente la app".
ESTADÍSTICAS, FACTURACIÓN...
En este sentido, los creadores del proyecto sostienen que su aplicación es "mucho más barata que otras herramientas teniendo en cuenta lo que ofrece: una gran flexibilidad, estadísticas sobre su uso, historial de facturación…". En definitiva, "les ayuda en la gestión del negocio".
Así, las reservas se pueden hacer durante las veinticuatro horas del día y en dieciséis idiomas porque, entre sus planes, está el de internacionalizar su producto. Este incluye fórmulas de identificación del comensal que solucionan el problema de las reservas fantasma y permite saber al titular del establecimiento si se trata de un cliente que no es fiable porque otros restaurantes usuarios de Selectamesa así lo han hecho saber a través de la app.
"Además, se puede integrar en la web de cada local y dispone de una sección de atención al cliente para dar respuesta a cualquier cosa que surja. Los pagos de los comensales se hacen a través de la plataforma Stripe, que es muy segura y usada por grandes empresas", desgranan.
En concreto, Selectamesa funciona mediante suscripciones mensuales de los restaurantes, con un periodo de prueba gratuito de quince días. Y quienes deciden emplear la app cuentan además con un tutorial para aprender a manejar la herramienta.
APOYO EXTERNO
Según relatan, pudieron resolver por sí mismos prácticamente todo lo relacionado con la parte técnica. "Pero necesitábamos completar nuestra formación sobre el mundo de la empresa y de los negocios", confiesan. De modo que buscaron asesoramiento tanto de los técnicos de la Casa de la Juventud como de la Agencia para el desarrollo rural de Tierra Estella (TEDER), porque la sede de Selectamesa está en Igúzquiza. "Las sugerencias y consejos recibidos han sido muy útiles, no sabíamos ni qué sociedad íbamos a registrar. Va a ser por ahora una sociedad irregular… hasta que crezcamos", comentan entre risas.

La aplicación Selectamesa puede utilizarse en todo tipo de dispositivos: teléfonos móviles, ordenadores...
También han sido asesorados sobre las subvenciones a las que podían optar: "Por indicación de TEDER, pedimos las ayudas europeas a la creación de empresas para actividades no agrarias en zonas rurales, con pocas esperanzas porque están muy solicitadas". Sin embargo, el 24 de abril recibieron la noticia de que eran los beneficiarios de dos de las subvenciones, lo que supone la concesión de 40.000 euros por cada una de ellas, en dos pagos de 20.000, el segundo de ellos condicionado a la continuidad de la actividad del negocio: "Es un apoyo muy importante porque nos va a permitir contar desde el principio con personas para que formen parte de nuestro equipo".
De hecho, se encuentran en la fase de selección de comerciales y ya han contratado a algunos. También cuentan con otra ayuda, menos cuantiosa, que recibe Martín por darse de alta como autónomo procedente del desempleo. "Nos la tramitaron desde TEDER gratuitamente", afirma este.
En paralelo, llevaron su proyecto a la aceleradora de ideas de negocio Ruta 31, de CEIN, donde brindan apoyo a personas que quieren emprender para hacer realidad su idea y puedan poner en marcha un negocio a través de un programa de acompañamiento gratuito y personalizado. Además, el suyo es uno de los once proyectos seleccionados para el nuevo programa de CEIN Digitech Software, dirigido a startups navarras y basado en soluciones SaaS (Software as a Service). Martín y Diego se sienten "unos afortunados" por haber accedido al programa, cuyo objetivo es acelerar la llegada de las empresas al mercado, afinar su estrategia comercial y profesionalizar sus operaciones con el acompañamiento de personas expertas del sector.
Sus promotores se muestran ilusionados sobre el futuro de la empresa. Es más, están convencidos de que cuentan con una buena herramienta técnica y solvencia económica para afrontar la fase de puesta en marcha del proyecto, además de haber adquirido conocimientos para gestionar adecuadamente una empresa que, según los asesores que han conocido Selectamesa, es una idea "viable".
