Fundación Caja Navarra presentó este viernes en el espacio Civican de Pamplona su nueva Política de Inversión, un documento estratégico que regula la gestión de su patrimonio a largo plazo y marca un hito en su evolución financiera: la entidad ha pasado de tener el 80 % de su patrimonio concentrado en un único activo a situar esa exposición en solo un 17 %. A 1 de enero de 2025, su patrimonio alcanza los 312 millones de euros -frente a los 181 millones con los que arrancó en 2013- y «se encuentra ampliamente diversificado».
Este giro estratégico ha permitido a la entidad «consolidar su estabilidad financiera y asegurar una capacidad de gasto indefinida». En este sentido, el presupuesto previsto para 2025 se sitúa en 16 millones de euros, lo que posiciona a la entidad «como la primera fundación de Navarra y entre las veinte mayores de España por volumen de dotación».
El acto estuvo encabezado por el presidente de Fundación Caja Navarra, José Ángel Andrés; el director general, Javier Fernández Valdivielso; el presidente de la Comisión Económica del Patronato, Javier Onieva; y el responsable de patrimonio, Julián Aldaz. Junto a ellos participaron el consejero de Economía y Hacienda del Gobierno de Navarra, José Luis Arasti, y la concejala delegada de Hacienda del Ayuntamiento de Pamplona, Garbiñe Bueno.

Fernando Urra, responsable de Comunicación; José Ángel Andrés; y Javier Fernández Valdivielso.
El concepto de «equidad intergeneracional» ha sido el eje vertebrador tanto del proceso de diversificación como de la elaboración de la Política de Inversión. “Nos invita a pensar a largo plazo. Se trata de plantar un árbol sabiendo que no disfrutaremos su sombra y sus frutos, sino que lo harán las futuras generaciones”, expresó el presidente de la Fundación, José Ángel Andrés.
Por su parte, el director general, Javier Fernández Valdivielso, subrayó que «esta diversificación se ha hecho de forma cuidadosa y responsable, con el objetivo de garantizar una estabilidad presupuestaria que nos permita seguir enfocándonos en lo más importante: nuestro propósito de mejorar la vida de las personas, especialmente las más vulnerables».
LA EVOLUCIÓN
La concentración del patrimonio en un solo activo fue una característica inicial de la fundación, cuya creación en 2013 se acompañó de un patrimonio valorado en 181 millones de euros, mayoritariamente en acciones de una única entidad financiera: CaixaBank. A lo largo del periodo 2013-2025, la fundación «ha recibido más de 105 millones de euros en dividendos por esta inversión, con una rentabilidad anualizada (TIR) del 10,11 %».
Esa rentabilidad, según la organización, «ha sido decisiva» para permitir su inversión social. Así, en ese mismo periodo ha destinado 148,8 millones de euros a programas de carácter social y cultural en Navarra. Esto supone una media de 12,4 millones anuales, «lo que ha consolidado su papel como agente clave en la transformación social del territorio».

Fundación Caja Navarra presentó en el ‘hall’ de Civican su nueva Política de Inversión.
La diversificación real del patrimonio «comenzó a materializarse a partir de 2021, tras una fase de análisis interno y con el apoyo de asesores externos». La situación favorable de los mercados en 2024 permitió acelerar el proceso de desinversión, que se ha ejecutado en poco más de un año: «La comunicación fluida y leal con los agentes clave de este proceso de desinversión, como CaixaBank, el Protectorado de la Fundación (Gobierno de Navarra) y otras entidades financieras, ha sido fundamental para realizar este proceso de la mejor manera posible». De este modo, en 2025 Fundación Caja Navarra ha situado su posición en CaixaBank en 10,15 millones de acciones, cuando en el inicio de este proceso de diversificación era de 53,6 millones de títulos.
VISIÓN DE FUTURO
La Política de Inversión aprobada establece «un marco claro pero flexible» para la gestión patrimonial. En concreto, define criterios fundamentales «como la seguridad, la diversificación, la preservación del poder adquisitivo y la sostenibilidad del gasto». También establece «límites de riesgo y una asignación estratégica de activos, que se adapta a las condiciones del mercado».
El documento fija que el 70 % del patrimonio se invertirá en productos líquidos -de los cuales un 70 % será renta variable y un 30 % renta fija-, mientras que el 30 % restante se destinará a activos menos líquidos «como inversiones alternativas, con mayor horizonte de rentabilidad».
Para la gobernanza de esta política, «se ha reforzado la estructura interna con la creación de una Comisión Económica dentro del Patronato, formada por cinco miembros». Su coordinación con el equipo técnico y asesores especializados «ha sido clave para implementar este nuevo modelo de gestión».
Con esta base, Fundación Caja Navarra «se reafirma como un actor de referencia en la acción social navarra». El objetivo es claro: «transformar Navarra desde una base estable, con impacto sostenido y capacidad de adaptación ante los retos sociales emergentes».













