Toboganes de decenas de metros de altura por los que deslizarse en pleno Caribe; parques acuáticos entre cascadas, que evocan la cultura maya; un splashpark en Marrakech, que recrea la vegetación y la fauna del desierto y genera la sensación de encontrarse en un oasis… En Isaba Projects, empresa fundada hace 38 años por los pamploneses Miren Jiménez y Xabier Amatria, saben pasárselo bien.
La compañía, con sede en Alcácer (Valencia), diseña proyectos personalizados de ocio infantil y familiar para hoteles, campings, clubes deportivos privados y entidades públicas. «Nuestra especialidad es que respiren la esencia de cada lugar», comenta a Navarra Capital Saioa Amatria, segunda generación de la empresa familiar y CEO de Isaba Projects.
En la actualidad, la compañía desarrolla medio centenar de iniciativas al año, está presente en muchos rincones de España y se encuentra en plena expansión internacional: Francia, Marruecos, México, Tanzania, República Dominicana, Maldivas… Además, en los próximos dos años, continuará aterrizando en nuevos mercados, entre los que figura Tailandia. «Es muy bonito llegar a partes del mundo que hace unos años ni imaginábamos alcanzar. Queremos seguir en esta línea porque gran parte del futuro está fuera», confiesa Saioa.
Miren y Xabier vivían en Pamplona y se dedicaban al mundo de los juguetes de madera cuando, a principios de los años 80, se mudaron a Valencia. «Aquí la industria del juguete es muy fuerte. Hay mucha tradición», explica su hija. En 1987 se percataron de que en Europa triunfaban los parques infantiles de madera y, como en España casi no existían empresas dedicadas a esa actividad, probaron fortuna y pusieron en marcha Isaba Projects. «Fuimos una de las primeras compañías del país que se especializaron en la fabricación de este tipo de parques», rememora.

Vista aérea de uno de los parques acuáticos de Isaba Projects.
La firma navarra comenzó con proyectos pequeños en Valencia, pero creció «rápido» debido a la novedad de su producto y la «potencia» del sector turístico. Su punto de inflexión se produjo cuando pasó a transformar grandes áreas de hoteles, campings o resorts en completas zonas de juegos. «Los dueños se dieron cuenta de que mejoran muchísimo la experiencia de las familias. Ese tipo de espacios genera recuerdos memorables y permiten que los niños quieran volver a disfrutar de sus vacaciones allí. Ayudamos a diferenciarles y a fidelizar a sus huéspedes», argumenta.
Isaba Projects ya trabaja con grandes cadenas hoteleras nacionales (Barceló, Meliá, Insotel, Bahía o Iberostar), concentra sus servicios en zonas turísticas (Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid, Baleares, Canarias, Andalucía) y también crea proyectos para grupos internacionales como el francés Club Med. «En 2024 inauguramos en República Dominicana y México. Son dos iniciativas espectaculares, chulísimos», se enorgullece la CEO. En el caso de los campings, Francia es el gran cliente extranjero. «Allí es un sector muy potente. Tenemos muchos pedidos en la región de Las Landas y estamos llevando a cabo ideas muy interesantes», subraya.
A pesar de estar en pleno crecimiento, Isaba Projects no se olvida de sus raíces navarras. Su primer proyecto en Pamplona data de 2017 y consistió en una bola de olas, un splashpark (área de juegos de agua sin profundidad) y una burbuja de piscina para la Ciudad Deportiva Amaya. «Fue muy emocionante que una entidad con tanto reconocimiento confiara en nosotros. Fue un paso enorme que nos abrió otras puertas», agradece. Desde entonces, la empresa también ha diseñado el espacio de ocio del Agrupación Deportiva de San Juan y los juegos de agua del Club Tenis Pamplona. «Todos los proyectos que podemos hacer en casa son una pasada, los vivimos con un extra de ilusión y es muy reconfortante que familiares y amigos te digan que sus hijos se lo pasan bien con tu trabajo», reconoce.
EL EQUIPO
Isaba Projects opera desde sus instalaciones de Alcácer, donde realiza el proceso al completo. «Lo hacemos todo aquí, aunque el producto termine en Pamplona, Cádiz o República Dominicana. Vaya a donde vaya, la elaboración se realiza en la fábrica de Alcácer», resalta.
Para conseguirlo, la empresa dispone de perfiles «muy diversos» como diseñadores, ingenieros, carpinteros, ebanistas, operarios que instalan las infraestructuras… «Es un orgullo contar con un equipo que trabaja muy duro. Sin ellos, sería imposible», ensalza. En la actualidad, la plantilla está compuesta por 60 personas, se ha multiplicado por seis en la última década y las previsiones es que siga creciendo. «Continuará aumentando para cumplir con los objetivos y las perspectivas de futuro que tenemos», augura.













