Para muchas mujeres embarazadas, tumbarse boca abajo se convierte en una misión casi imposible. Lumbalgia, ciática, tensión en el cuello y los hombros, presión abdominal… A medida que avanzan los meses de gestación, las dolencias aparecen, el cuerpo se transforma y ciertas posturas, antes naturales, pasan a ser territorio casi prohibido. Pero, ¿y si ese pequeño gesto de descanso pudiera recuperarse?
La empresa navarra Radetec ha respondido a esa necesidad con una solución innovadora y pensada al milímetro. Ubicada en Tudela y con una segunda sede en Zaragoza, ha diseñado y patentado una camilla con un cojín hinchable que se adapta al abdomen. La idea consiste en permitir que la paciente vuelva a apoyarse boca abajo sin ejercer presión sobre el vientre, liberando así la espalda y facilitando tratamientos o masajes. «No obstante, también está pensada para pacientes con sobrepeso, obesidad y personas con deformidades o dolencias en la espalda», explica a este medio uno de los responsables del proyecto, Alberto Luna.
Este tudelano ingresó en Radetec hace dieciocho años y, desde entonces, ha vivido el crecimiento de una empresa que ya emplea a quince personas. La compañía ribera pertenece al Grupo Empresarial Electromédico (GEE), cuya plantilla está formada por 1.200 personas y tiene su sede en Madrid. Este conglomerado, nacido en 1982, se centra en el mantenimiento de equipamiento e instalaciones sanitarias. Por su parte, Radetec diseña proyectos de I+D para empresas del sector sanitario, terciario y Defensa.
EL ORIGEN
El proyecto no se gestó en un laboratorio, sino en una conversación cotidiana. Hace tres años, Raúl Delgado, presidente y fundador de GEE, se encontraba con su masajista, que estaba embarazada, cuando ambos comenzaron a conversar sobre esta necesidad. «Había algunas camillas con un simple agujero por el que asomaba la barriga. Un sistema muy precario. Delgado me lo comentó para que intentáramos pensar una solución y nos pusimos manos a la obra», agrega entusiasmado», recuerda Luna. En el proceso de diseño y producción ha participado también la empresa valenciana Ecopostural.

La camilla lleva incorporado un cojín especial que se hincha según las necesidades del paciente.
Unas semanas después de su lanzamiento, ya se han vendido treinta unidades en España y Francia (un hospital palentino fue el primero en adquirirla). En este sentido, sus principales clientes son clínicas de fisioterapia, ginecología y centros sanitarios públicos. El próximo octubre, este innovador producto será presentado en la feria internacional Rééduca, en París, donde ha sido galardonado con dos premios por su aportación al campo de la rehabilitación y el bienestar.
Radetec ya piensa en expandirse a nuevos mercados, como el estadounidense. Y aunque el diseño nació pensado especialmente para embarazadas, sus aplicaciones son múltiples. «Imagina también al típico motero que quiere tatuarse toda la espalda. Esta camilla le haría la sesión mucho más llevadera», barrunta Luna.













